Galia Narbonense

La Galia Narbonense fue una provincia del Imperio Romano ubicada en el sur de Francia, que comprendía las actuales regiones francesas de Languedoc y Provenza. Llamada originalmente la Galia Transalpina, la Galia Narbonense se convirtió en provincia romana hacia finales del siglo II antes de Cristo, constituyendo el primer territorio romano importante fuera de la península itálica. Sus límites estaban fijados por el mar mediterráneo en el sur, Aquitania al este y los Alpes al este.

La Galia Narbonense fue asignada a Julio César por el Senado romano, junto con la Galia Cisalpina e Iliria, sirviendole de base para conquistar el resto de la Galia. Posteriormente, cuando Massalia se inclinó por Pompeyo durante la Segunda Guerra Civil de la República de Roma, fue sometida a asedio y expugnada por las tropas de Julio César, y sus territorios, incorporados a la provincia Narbonense. Hacia el 27 antes de Cristo, durante el reinado de Augusto, fue considerada provincia senatorial y gobernada según los usos tradicionales de la República por un procónsul asistido por un cuestor.

En el siglo IV, Diocleciano y Constantino la dividieron en tres provincias menores, la Narbonense I, la Narbonenese II y la Viennensis, y la asignaron a la Prefectura del Pretorio de las Galias. Por último, a comienzos del siglo V fue ocupada por los visigodos, que recibieron esta región para asentarse como aliados del Imperio, y desde ella poder intervenir en la Península Ibérica. La región permaneció en sus manos hasta la invasión musulmana a Espeña y sur de Francia.




Tercera Guerra Judeo-Romana (132-135)

También conocida como la Rebelión de Bar Kojba, la Tercera Guerra Judeo-Romana fue un gran alzamiento armado de los judíos que se inició en la provincia de Judea contra el Imperio Romano. Esta rebelión abarcó desde el año 132 hasta el 135, bajo el reinado de Adriano, y era comandada por Simón Bar Kojba. Se inició en Modiim y se extendió por toda Judea y provincias aledañas. La Tercera Guerra Judeo-Romana siguió a la Segunda, o Guerra de Kitos (115 - 117), en época del emperador Trajano, y que había sido reprimida por el General Lucio Quieto. Al final de tres años de feroces combates, los romanos lograron aplastar esta tercera rebelión de los judíos, provocando una gran dispersión de los israelitas por todo el imperio. Como era la costumbre en la antiguedad, muchos de los derrotados fueron hechos esclavos.

Las causas directas de la rebelión varían según la fuente. El historiador romano Dión Casio (155- 229) atribuye la revuelta a la decisión de Adriano de fundar en el lugar de Jerusalén una ciudad romana llamada Aelia Capitolina; Aelia por su propio nombre y Capitolina en honor al dios romano Júpiter. Por otro lado, las fuentes judías, si bien reconocen como cierta esta resolución, asignan mayor prioridad a los decretos dictados por Adriano que prohibían el Brit Milá, que significa circuncisión, el respeto del sábado y las leyes de pureza en la familia. La intención de Adriano era civilizar e incorporar a los judíos a la cultura greco-romana. Para la visión helenista-romana, la circuncisión era una mutilación.

La rebelión tomó a Roma por sorpresa. Adriano llamó a su General Sexto Julio Severo de Britania y convocó múltiples legiones, hasta del Danubio. El tamaño del ejército romano era mucho mayor que el comandado por Tito sesenta años antes. Las pérdidas romanas fueron muy grandes, entre ellas una legión completa, la Legión XXII Deiotariana. A los tres años de que se iniciara la rebelión, las luchas culminaron brutalmente en el verano del año 135 d. C. Después de perder Jerusalén, Bar Kojba y los restos de su ejército se retiraron a la fortaleza de Betar, que subsecuentemente fue sitiada y tomada. El Talmud de Jerusalén relata que el número de muertos fue enorme. También relata que por diecisiete años no se permitió enterrar a los cadáveres de Betar.

Según el historiador romano Dión Casio, murieron cerca de 580.000 judíos. Asimismo, 50 ciudades fortificadas y 985 aldeas fueron arrasadas. En el lugar del templo de los judíos, instaló dos estatuas, una del dios romano Júpiter y otra de él mismo. Administrativamente eliminó la provincia romana de Judea fusionándola con otras regiones en la provincia de Syria Palæstina, tomando el nombre de los filisteos, antiguos enemigos de los judíos, y fundó la ciudad de Aelia Capitolina en el sitio de Jerusalén, prohibiendo a los judíos que entraran en ella. Actualmente existen restos del cardo de la fase romana en la Ciudad Vieja de Jerusalén.

Caracalla (Emperador Romano)

Caracalla fue un emperador romano (188 – 217) que reinó desde el año 211 al 217. Sucedió en el trono a su padre Septimio Severo. Nació en Lugdunum, Galia, en el 188, siendo su nombre original Lucio Septimio Bassiano. Su madre era Julia Domna, quien había nacido en la actual Siria. Cuando su padre tomó el poder, Caracalla tenía sólo 7 años de edad, pero es nombrado César y por lo tanto sucesor; entonces su padre ordenó el cambio de su nombre de nacimiento, Lucio Septimio Bassiano, por el de Marco Aurelio Antonino, en otro intento de legitimación al entroncarse ficticiamente con la prestigiosa dinastía anterior.

En 198, con la victoria de su padre en Oriente, es nombrado augusto y, por ende, formalmente co-emperador, nombrando simultáneamente César a su hermano Publio Septimio Geta, que se incorpora en el año 209 como tercer co-emperador. Para fortalecer y a la vez proteger a su futura dinastía, en el año 202 Septimio Severo casó a Caracalla, en contra de su voluntad, con Fulvia Plautilla, hija del prefecto de los pretorianos Fulvio Plautiano. Si bien su nombre oficial era Marcus Aurelius Severus Antoninus Augustus, en la historia se lo conoce con el sobrenombre de "Caracalla", lo cual hace referencia a una capa larga de origen galo cuyo uso introdujo en Roma; aunque dicho sobrenombre nunca se utilizó oficialmente, es por el que se le conoce en toda la historiografía.

Las relaciones de Caracalla con su hermano Geta no eran buenas. Hubo una constante rivalidad entre ambos que se agravó con la muerte de su padre y la herencia compartida del trono el 4 de febrero de 211. El enfrentamiento culminó en el asesinato de Geta por parte de Caracalla en Roma en 212; aquél murió en los brazos de su madre. Hay varios motivos para este asesinato. Algunos historiadores suponen celos y ansia de poder. Otros apuntan a que Caracalla se adelantó de esta manera a un levantamiento de Geta con sus partidarios. En esta dirección apunta también el hecho de que, luego de la muerte de Geta, fueron ejecutados también unos 20.000 testigos de su implicación en el asesinato. Tras la muerte de su hermano, Caracalla abandonó Roma para embarcarse en campañas militares y no volvió a la ciudad hasta su muerte en 217.

El legado más importante de su mandato fue el llamado Edicto de Caracalla o Constitutio Antoniniana (212), por el cual se extendía la ciudadanía romana a todos los habitantes libres de las provincias. Dicha medida, aconsejada por el deseo de acrecentar la unidad política del Imperio y de elevar los ingresos fiscales, dio un gran impulso a la romanización, al dejar al margen de la ciudadanía sólo a las poblaciones rurales y a los bárbaros instalados en las fronteras.

Segunda Guerra Judeo-Romana

La Segunda Guerra Judeo-Romana, también conocida como Guerra de Kitos, fue una serie de rebeliones o alzamientos de comuninades judías en las provincias romanas de Cirenaica, Egipto, Chipre, Judea y Mesopotamia, entre los años 115 y 117 d.C. durante el reinado del emperador Trajano. El nombre de Guerra de Kitos proviene de Lucio Quieto, general romano quien reprimió la rebelión judía en Mesopotamia y fue luego enviado a Judea como procurador por el emperador Trajano, cargo que mantuvo hasta que fue ejecutado por orden de Adriano.

Resumen de la Segunda Guerra Judeo-Romana

En el año 115, el emperador Trajano comandaba la campaña militar en el este contra el Imperio Parto. La invasión romana en esa región había sido causada por la imposición en el trono de Armenia por parte de los Partos de un monarca partidario de ese imperio de oriente. Esta incursión en la esfera de influencia del Imperio Romano llevó a Trajano a iniciar una intensa campaña militar en esa región para reestablecer asegurar sus fronteras. A medida que el ejército romano avanzaba victorioso, los judíos se levantaban atacando las pequeñas guarniciones romanas que dedaban detras de las líneas. Esto provocó que otros comunidades judías se alzaran en armas en provincias que habían quedado desguarnecidas, ya que el grueso de las legiones romanas en el Norte de Africa (Cirenaica y Egipto) y Judea estaban siendo utilizadas en la guerra contra los partos en Armenia y Mesopotamia.

Tras intensos y encarnizados combates, las legionas romanas pudieron conquistar Mesopotamia, incluidas las ciudades de Babilonia y Susa, sedes de grandes academias judías. Las colonias judías de estas ciudades combatieron encarnizadamente contra las legiones romanas y apoyaron a los partos. Las comunidades griegas de Cirenaica (Libia) y Chipre atacaron los barrios judíos excusándose en el apoyo que estos daban a los partos. Este ataque llevó a las comunidades judías en esas regiones a levantarse en armas. Los judíos destruyendo numerosos templos dedicados a dioses romanos, como Júpiter, Apolo, Artemisa e Isis, así como edificios que simbolizaban el poder romano. Esto obligó a Trajano a enviar nuevas tropas al mando del praefectus pretorius Quinto Marcio Turbo para pacificar las provincias de Egipto y Cirenaica, lo que se logró en el otoño del año 117.

Mientras Trajano luchaba contra los partos en el golfo Pérsico, una nueva revuelta judía estalló en la Mesopotamia recién conquistada. Luego de feroz lucha, Trajano reconquistó Nísibis, Edesa y Seleucia (suburbio de Bagdad, Iraq). En cada una de estas ciudades había antiguas e importantes comunidades judías. Tras sofocar la rebelión, Trajano quedó inquieto con la situación y envió al general Lucio Quieto para eliminar a todos los sospechosos judíos en Chipre, Siria y Mesopotamia, nombrándolo procurador de la provincia de Judea.




Hispania Citerior

Hispania Citerior fue una de las dos provincias romanas en España. Fue creada luego del triunfo romano sobre los Cartagineses en la Segunda Guerra Púnica (218 a.C. - 201 a.C.). Hispania Citerior comprendía la costa este de la península, desde los Pirineos a Cartagena; la Ulterior abarcaba la actual Andalucía. La sede de gobierno de la Hispania Citerior se encontraba en la ciudad de Tarraco, en la actual Tarragona. Cuando sus dominios se extendieron hacia el interior peninsular, la Hispania Citerior se convirtió en la provincia de Tarraconense del Imperio romano, que se extendía desde el Mediterráneo hasta Galicia.



Hispania Ulterior

Hispania Ulterior fue una de las dos provincias romanas en la península Ibérica luego de su conquista en el año 197 antes de Cristo. Originalmente, la Hispania Ulterior estaba abarcaba todo el valle del Guadalquivir, aunque posteriormente también incluyó toda la parte occidental de la península Ibérica. Fue gobernada por procónsules elegidos extra ordinem y más adelante por dos pretores envestidos con el poder de los procónsules y la insignia de las 12 fasces.

Durante el año 171 a. C. fue unida con la provincia Citerior durante la guerra de Macedonia, pero fue de nuevo separada en el 167 a. C. El año 27 a. C. César Augusto subdividió la Hispania Ulterior en dos provincias: Bética (Baetica) como provincia senatorial y Lusitania como provincia imperial. Una legión se estacionó en la provincia. La capital fue Córdoba (Corduba) y eventualmente Cádiz (Gades).

Septimio Severo

Septimio Severo (145 - 211) fue un emperador romano que reinó desde el año 193 hasta el 211. Severo nació en Leptis Magna, que era una provincia romana de Africa (actual Libia), en el año 145 despues de Cristo. Sus padres fueron Publius Septimius Geta y Fulvia Pia. Procedía de una distinguida y adinerada familia del rango de los ecuestres. Desde joven, Severo siguió el cursus honorum (carrera política-militar), ascendiendo los diferentes cargos militares y políticos durante el reinado de Marco Aurelio y Cómodo.
 
Septimio Severo ocupó el trono de Roma luego de la muerte de Pertinax en el 193, durante el Año de los Cinco Emperadores. Luego de derrocar y a matar a Didio Juliano, Severo luchó contra los otros pretendientes al trono, el General Pescenio Níger y Claudio Albino. Derrotó a Níger en la batalla de Issus en Cilicia, y tres años más tarde Severo también pudo derrotar a Albino en la batalla de Lugdunum, en la Galia.

Luego de consolidar su poder, Severo llevó a cabo una campaña militar contra el Imperio Parto (actual Siria), tomando su capital en el año 197, expandiendo de esa manera las fronteras en oriente hasta el río Tigris. También realizó campañas militares en Africa contra los Garamantes, como así tambien en Britania contra los pictos, fortaleciendo el Muro de Adriano. Septimio Severo murió en el año 211, en Eboracum, sucediéndolo su hijo Caracala y Geta. De esta manera Severo inició la dinastía Severa, o de los Severos.

Año de los Cinco Emperadores

Se conoce como el Año de los Cinco Emperadores al año 193 en la historia del Imperio Romano que siguió a la muerte de Cómodo y en el cual gobernaron o pretendieron gobernar cinco pretendientes al título de Emperador romano. Ellos fueron: Pertinax, Sulpiciano, Didio Juliano, Pescenio Níger, Clodio Albino y Septimio Severo.

El Año de los Cinco Emperadores comenzó con el asesinato de Cómodo el 31 de diciembre de 192 y la proclamación del prefecto civil, Pertinax, como emperador el Día de año nuevo, 1 de enero de 193. Pertinax fue asesinado por la Guardia pretoriana en la primavera, el 28 de marzo. En el mismo día, Didio Juliano ganó la puja por el título a Tito Flavio Sulpiciano (suegro de Pertinax y también nuevo prefecto civil). Sulpiciano pagó a cada soldado 20,000 sestertii para comprar su lealtad (ocho veces el salario anual; la misma cantidad usada por Marco Aurelio con parecidos fines en 161). Juliano, sin embargo, ofreció 25,000 a cada uno para hacerse con el poder y fue proclamado emperador por el Senado romano el día citado.

Pero otros tres prominentes romanos retaron al gobernante: Pescenio Níger, gobernador de Asia Menor, fue proclamado por sus soldados y lo reconocieron en Siria, Asia y Egipto. Clodio Albino lo era de Britania, y Septimio Severo comandaba las legiones de Panonia cuando éstas lo proclamaron emperador. Severo marchó sobre Roma para eliminar a Juliano y efectivamente le decapitó el 1 de junio de 193; retiró del poder a la Guardia pretoriana y ejecutó a los soldados que habían matado a Pertinax. Consolidando su poder, se enfrentó a Pescenio en Cicico y Nicea en 193 y finalmente lo derrotó en Issos en 194. Clodio Albino inicialmente apoyó a Severo creyendo que sería su sucesor, de hecho éste le nombró César. Cuando se dio cuenta de que éste tenía otras intenciones, personificadas en el acceso al trono de Caracalla, se autoproclamó emperador en 195, aunque fue vencido por Severo en Lugdunum (Lyon) el 19 de febrero de 197.

Pertinax (Emperador Romano)

Pertinax (126 - 193) fue emperador romano durante el breve periodo que siguió al asesinato del emperador Cómodo, entre el 31 de diciembre de 192 y el 28 de marzo de 193, gobernando sólo 86 días. Se conoce poco acerca del reinado de Pertinax. Luego su muerte, se convirtió en el primer emperador del tumultuoso Año de los Cinco Emperadores. Fue sucedido por Didio Juliano, cuyo reinado fue igualmente corto.

Pertinax nació en Alba el 1 de agosto de 126. Aunque se desconoce cual era la identidad de su madre, se sabe que su padre, llamado Helvio Suceso, era un liberto. Fue nombrado oficial de una cohorte gracias a la influencia de su patrón. Desempeñó un destacado papel durante las Guerras Romano-Sasánidas. Posteriormente sirvió como tribuno militar adjunto a la Legio VI Victrix en la provincia de Britania, en la frontera del Danubio y como procurator en Dacia.

Pertinax fue nombrado precónsul de África, desempeñandose en ese alto cargo entre los años 188 y 189. Cuando expiró su tiempo en el cargo fue nombrado prefecto de Roma y designado para un consulado ordinario con el emperador como colega. Cuando el comportamiento de Cómodo degeneró de manera gradual durante la primera mitad de la década de 190, se instigó una conspiración dirigida por el prefecto del pretorio Quinto Emilio Leto. La conspiración tuvo éxito y el emperador fue asesinado el 31 de diciembre de 192. Después de que el asesinato se llevara a cabo, Pertinax, que estaba sirviendo como praefectus urbi se apresuró a la Castra Praetoria, siendo proclamado emperador al día siguiente.

El breve reinado Pertinax, que duró casi 90 días, no fue fácil. Pertinax trató de emular la moderación de Marco Aurelio, e hizo un esfuerzo por reformar el alimenta; no obstante, tuvo que hacer frente a la oposición de muchos sectores. El 28 de marzo de 193, cuando Pertinax se dirigía a su palacio, fue asesinado por la Guardia Pretoriana.

Guerras Marcomanas

Se conoce como Guerras Marcomanas a la serie de guerras que tuvieron lugar en la región del Danubio, durante el reinado del emperador Marco Aurelio. Este conflicto duró 34 años, extendiendose desde el año 165 hasta el 189. Las Guerras Marcomanas se inició cuando las tribus germánicas de los marcomanos, cuados y otros pueblos del Danubio, cruzaron la frontera e invadieron parte del Imperio Romano.

Durante las Guerras Marcomanas Marco Aurelio tuvo que hacer frente al mayor intento de invasión bárbara desde los tiempos de la Roma republicana. Los germanos atacan puestos fronterizos pero en 166 una gran fuerza de marcómanos, victumales, cuados, hermunduros y naristios cruza el Danubio avanzando sin problemas en la Panonia superior, parte de ella atacó Brigetio (Gyor, Hungría), campamento de la legión I Adiutrix al mando de Helvio Pertinax siendo vencidos. El grueso de la fuerza, sin embargo, marchó hacia al sur, cruzó los Alpes por el paso de Naportus y entró en Italia.

Marco Aurelio reclutó de inmediato a todo un ejército echando mano hasta de presidiarios, gladiadores y esclavos manumitidos, creando dos nuevas legiones la II y la III Italica. Las legiones se prepararon, armaron y entrenaron a conciencia. Se compró también la colaboración de tribus mercenarias para dar apoyo a las nuevas legiones y cohortes auxiliares recién salidas de los barracones. El tiempo precioso que los germanos perdieron sitiando Aquilea los romanos lo aprovecharon reunificando sus fuerzas. El nuevo ejército reclutado por Marco Aurelio se reforzó con las tropas de Sabiniano que venían desde Pannonia acudiendo en ayuda del emperador.

La resolución romana no pasó desapercibida para los marcómanos, cuados, victumalos y demás tribus que participaron en la invasión. Se retiran pues hacia Nórico y Recia esperando que Roma no les persiga más allá de Italia. Naturalmente, el Imperio no les dio tregua y el emperador siguió sus pasos hasta hacerlos regresar a sus tierras.



Dinastía Antonina

La dinastía Antonina fue la dinastía de siete emperadores romanos que se sucedieron en forma sucesiva y que gobernaron el Imperio Romano desde el año 96 al 192. Comenzó con Nerva en el 96, y le sucedieron Trajano, Adriano, Antonino Pío, Marco Aurelio (con Lucio Vero), y Cómodo. El término antonino o antonina proviene no del primer emperador de la familia, sino de Antonino Pío, quien llevara a cabo un modelo de gobierno, reuniendo las características de los demás reinados. El período en el que reinó la dinastía Antonina fue la época de oro del Imperio Romano, y sus emperadores, exceptuando Cómodo, se caracterizaron por ser ecuánimes, íntegros y buenos administradores.

La primera característica identitaria de esta dinastía, la cual garantizó su supervivencia por 96 años con cinco emperadores notables, era la elección de un sucesor por parte del gobernante. Como la mala suerte (o la fortuna) no le proporcionó herederos a Nerva, Trajano, Adriano ni Antonino Pío, el trono pasó en cada caso no en sucesión hereditaria sino a un hombre considerado por el emperador como el mejor para el puesto. Mal considerado tras el restrictivo reinado de Domiciano, al que su padre Vespasiano había asociado al trono, el principio de herencia del trono se mantuvo olvidado en los cinco primeros mandatos. Sólo Marco Aurelio romperá la tradición al nombrar a su hijo Cómodo, que sería, por otra parte, uno de los peores emperadores de Roma.

Se puede dar explicación al hecho de la elección arbitraria del sucesor admitiendo que ésta no fue la norma por defecto sino que, hecho excepcional, cuatro emperadores no tenían descendencia masculina en el momento de su muerte. La accesión al trono de Cómodo, que resultó por cierto mala, confirma esta idea.

Lucio Vero (Emperador Romano)

Lucio Vero (130 - 169) fue co-emperador del Imperio Romano, reinando junto con Marco Aurelio desde el año 161 hasta su muerte en el 169. Nació en Roma el 15 de diciembre del año 130. Su nombre original de nacimiento era Lucius Ceionius Commodus Verus Armeniacus. Vero era hijo de Avidia y de Lucio Aelio César, hijo adoptado, y el esperado sucesor, del emperador Adriano. Cuando Aelio César murió en 138, Adriano eligió a Antonino Pío como su sucesor, con la condición de que Antonino adoptase tanto a Vero, quien tenía entonces 7 años de edad, como a Marco Aurelio, el sobrino de Adriano. Vero recibió una esmerada educación del más reputado grammaticus, Marco Cornelio Frontón. De Vero se conoce que era un magnífico estudiante, con aficiones tales como la poesía y los discursos recitados.

La carrera política de Vero comenzó como cuestor en 153, llegando a cónsul al año siguiente (154). En 161 fue elegido de nuevo cónsul, siendo Marco Aurelio su colega en el cargo consular. Entre 162 y 166, Vero estuvo destinado en Oriente, dirigiendo la campaña militar de los romanos contra el Imperio parto por el control del reino de Armenia. Durante esta guerra, la ciudad de Seleucia del Tigris fue destruida, y el palacio de la capital parta Ctesifonte fue incendiado y arrasado por Avidio Casio en 164. En esta campaña las legiones romanas avanzaron hasta llegar a Media. Vologases IV de Partia buscó la paz con el Imperio romano, viéndose forzado a entregar Mesopotamia occidental a los romanos.

Vero pasó los dos siguientes años en Roma, donde continuó con su lujoso estilo de vida, manteniendo una verdadera legión de actores y favoritos a su lado. Poseía una posada, construida en su propia casa, donde celebraba fiestas con sus amigos hasta el amanecer. También disfrutaba deambulando por la ciudad y entre el pueblo, sin mostrar su verdadera identidad. Los juegos del circo romano eran otra de las pasiones de su vida, especialmente las carreras de carros. Marco Aurelio desaprobaba su conducta, pero ya que Vero seguía desempeñando sus tareas oficiales con eficiencia, realmente era poco lo que podía hacer.

Sin embargo, desde el año 168 hast el 169, Vero participó junto a Marco Aurelio de la guerra en la frontera del Danubio que se había desencadenado nuevamente cuando las tribus germanas de los alamanes y los marcómanos invadieron el territorio romano. Esta guerra se desarrollaría hasta el año 180, si bien Vero no vivió para ver el final de la misma. En 169, tanto Vero como Marco Aurelio regresaron a Roma desde el frente, y Vero cayó enfermo, mostrando los síntomas atribuidos a envenenamiento de la comida, muriendo pocos días después. Sin embargo, los eruditos creen que Vero podría haber muerto víctima de la viruela, ya que falleció durante la epidemia general conocida como plaga antonina. A pesar de las pequeñas diferencias existentes entre ambos, Marco Aurelio lamentó profundamente la pérdida de su hermano adoptivo. Acompañó su cuerpo hasta Roma, donde ofreció juegos para honrar su memoria. Después de su funeral, el Senado romano declaró dios a Vero, con el consiguiente tratamiento Divus Verus.

Cómodo (Emperador Romano)

Cómodo (161 - 192) fue el 17vo emperador del Imperio Romano y el último de la dinastía Antonina. Reinó desde el año 177 hasta 192. Cómodo nació en Lanuvium cerca de Roma en el año 161. Hijo de Marco Aurelio y de Faustina la Menor, su nombre completo era Lucio Aurelio Cómodo Antonino. Fue el primer emperador que sucedía en el trono a su padre desde el reinado de Tito. A pesar de ser hijo de un gran emperador, Cómodo no lo fue, ya que con él empezó un período de decadencia del imperio. Luego de su muerte en el año 192, estallaría una época de guerras civiles en la lucha por el poder y que es conocido como el Año de los Cinco Emperadores.

Las acciones que se han registrado de su reinado muestran un rechazo total a la política de su padre, en especial a los consejos de sus asesores y a su austero modo de vida. Se desconoce si se trata de un rechazo psicológico hacia Marco Aurelio o al resultado de seguir sus propios caprichos. Lo más probable es que, habiendo sido criado en un ambiente de estoico ascetismo, cuando tuvo oportunidad de liberarse de sus obligaciones filosóficas lo hizo sin vacilar. Tras los repetidos intentos de asesinarle, Cómodo decidió iniciar una serie de ejecuciones sistemáticas a lo largo de toda la ciudad con el objetivo de sembrar el temor entre el pueblo. Uno de los mayores ejemplos de la demencia del emperador puede observarse cuando ordenó el exterminio de la gens Quintilii. Condiano y Máximo fueron ejecutados bajo el pretexto de que, aunque no se había demostrado su implicación en las conspiraciones en contra de la persona del emperador, la riqueza y el talento de éste suscitaban su envidia haciéndoles muy peligrosos.


Su gobierno puede dividirse en dos fases:

177 – 180. Reinado conjunto con su padre, Marco Aurelio. En esta etapa las acciones de Cómodo se pueden definir como moderadas. Entre otras cosas, Cómodo luchó con los ejércitos del Danubio.

180 – 192. Gobierno en solitario. El modo de reinar del joven fue degenerando en una paranoia incontrolable que llevó al Imperio romano a una de sus mayores crisis desde los gobiernos de Calígula, Nerón o Domiciano.

A su muerte, el Imperio se sumió en una época de guerras civiles conocida como el Año de los cinco emperadores. Al término de este conflicto asumió el trono Septimio Severo, quien instauró la Dinastía de los Severos.

Marco Aurelio (Emperador Romano)

Marco Aurelio (121 - 180) fue el 16vo emperador del Imperio Romano. Tras la muerte de Antonino Pío, ascendió al trono de Romo en el año 161, reinando hasta su muerte en 180. Marco Aurelio fue el 5to emperador de la dinastía Antonina y el último de los llamados Cinco Buenos Emperadores y es considerado como una de las figuras más representativas de la filosofía estoica. Nació en Roma en el año 121, siendo sus padres Marco Annio Vero y Domicia Lucilla. Su nombre original era Marco Annio Catilio Severo, sin embargo luego de ser adoptado por Antonino Pío cambió su nombre por el de Marco Aurelio Antonino Augusto. Fue un emperador vistuoso e íntegro; solo cometió un error, un gran error: nombró heredero para el trono de Roma a su hijo de sangre Cómodo, rompiendo la tradición respetada hasta ese momento por otros emperadores de adoptar como hijo y sucesor una persona capaz.

Cuando Antonino Pío murió el día 7 de marzo de 161, Marco Aurelio aceptó el trono con la condición de que Vero y él fueran nombrados de manera conjunta Augusto. Al comienzo de su reinado, Marco Aurelio siguió el camino de sus predecesores emitiendo numerosas reformas de ley en las que limitaba los abusos de la jurisprudencia civil. Promovió sobre todo medidas favorables para los esclavos, las viudas y los menores de edad; reconociendo las relaciones de sangre en lo que respectaba a la sucesión.

Su gobierno estuvo marcado por los conflictos militares en Asia frente a un revitalizado Imperio parto y en Germania Superior frente a las tribus bárbaras asentadas a lo largo del Limes Germanicus, en la Galia y a lo largo del Danubio. Durante su reinado tuvo que hacer frente a una revuelta en las provincias del Este liderada por Avidio Casio a la cual aplastó. La vuelta del ejército de Vero trajo consigo una plaga, conocida como la Plaga Antonina o la Plaga de Galeno, que se extendió por el Imperio romano entre los años 165 y 180. La enfermedad se tornó en una incontrolable pandemia variedad de la viruela o el sarampión y dañó de manera irreversible las vidas de los dos emperadores de la época. Lucio Vero perdió la vida en el año 169 a causa de esta plaga y Marco Aurelio vio dañada su reputación ya que se dio el nombre de su familia (Antonina) a la plaga.

Marco Aurelio murió el 17 de marzo de 180 en la ciudad de Vindobona (moderna Viena), en compañía de su hijo y sucesor Cómodo. Tras su muerte fue deificado y sus cenizas se transportaron a Roma, donde permanecieron en el Mausoleo de Adriano (moderno Castillo Sant'Angelo). Se construyó además una columna conmemorando sus victorias contra los sármatas y los germanos. A su muerte, Marco Aurelio fue capaz de asegurar la sucesión de su hijo Cómodo, al que nombró César en el año 166 y con el que compartió el gobierno del Imperio desde el año 177. Sin embargo, al final esta decisión se tornaría muy poco afortunada.

La gran obra de Marco Aurelio, "Meditaciones", escrita en griego durante las campañas de la década de 170, todavía es considerada como un monumento al gobierno perfecto.

Antonino Pío (Emperador Romano)

Antonino Pío (86 - 161) fue el 15o emperador del Imperio Romano y el cuarto de la dinastía Antonina, sucediendo a Adriano en 138 y gobernando hasta el año 161. Pertenecía a la gens Aurelii. Antonino adquirió el sobrenombre de Pío tras acceder al trono y obligar al Senado a deificar a su predecesor Adriano. Su nombre completo era Tito Fulvio Boyonio Arrio Aurelio Antonino Pío.

Nació en Lanuvium, a 32 km de Roma, en el año 86. Antonino Pío era el único hijo de Tito Aurelio Fulvo, cónsul en 89, procedente de Nemauso, (moderna Nimes) y de Arria Fadilla. Cuando su padre murió, Antonino Pío fue educado por su abuelo materno, Arrio Antonino, hombre de gran integridad y cultura. Antonino Pío se casó entre en 115 con Annia Galeria Faustina la Mayor. El matrimonio resultó ser muy feliz. Faustina era la hija de cónsul Marco Annio Vero. Faustina fue una hermosa mujer, conocida en Roma por su sabiduría. Pasó toda su vida ayudando a los pobres y desfavorecidos. Faustina y Antonino tuvieron cuatro hijos, dos niños y dos niñas.

Tras desempeñar con un sorprendente éxito los cargos de cuestor y pretor, obtuvo el consulado en 120. Fue posteriormente nombrado por Adriano como uno de los cuatro procónsules que administraban Italia. Su labor durante su proconsulado en Asia aumentó en gran medida su reputación gracias a su buena conducta. Antonino Pío fue favorecido durante su carrera por Adriano, que lo adoptó como su heredero el 25 de febrero de 138, tras la muerte de su hijo adoptivo Lucio Aelio Vero, con la condición de que el propio Antonino Pío adoptara a Marco Annio Vero, el hijo de la mujer de su hermano, y a Lucio, hijo de Aelio Vero, que después se convertirían en los emperadores Marco Aurelio y Lucio Vero. Una de sus primeras actuaciones como emperador fue convencer al Senado para que concediera honores divinos a su predecesor Adriano, a lo que los senadores se habían negado inicialmente; sus esfuerzos destinados a persuadir al Senado para rendir esta clase de honores a Adriano le valieron el cognomen de Pío.

Gobierno

Antonino Pío hizo construir templos, teatros, mausoleos, pomovió las artes y las ciencias y otrogó sueldos y honores a los maestros de retórica y filosofía. Su reinado transcurrió pacíficamente, a pesar de una serie de disturbios militares que asolaron el Imperio durante su gobierno en Mauritania, Judea y en Britania contra los brigantes, aunque ninguna de estas insurrecciones se consideran de importancia. Antonino Pío mantuvo buenas relaciones con el Senado, en contraste con su predecesor Adriano. Su reinado, junto con el de sus predecesores Trajano y Adriano, y el de su sucesor Marco Aurelio, se conoce como la Edad de Oro del Imperio romano. Estudiosos aseguran que Antonino Pío fue amigo íntimo de Judah haNasi. Según el Talmud (Avodah Zarah 10a-b), el rabino Judah era muy rico y muy venerado en Roma. Mantuvo una estrecha amistad con "Antonino", posiblemente Antonino Pío, el cual le consultaba sobre asuntos mundanos y espirituales.

Tras desempeñar el reinado más duradero desde el de Augusto, (superando en dos meses al de Tiberio), Antonio murió de unas fiebres en Lorium, Etruria, a unos doce kilómetros de Roma, el 7 de marzo de 161. La última palabra que el finado emperador pronunció fue característica de lo que fue su reinado aequanimitas, (ecuanimidad). Su cuerpo fue depositado en el Mausoleo de Adriano y se erigió una columna en su honor en el Campo de Marte, y el templo que él mismo había dedicado a su esposa Faustina en 141 se volvió a deificar en su nombre y en el de Faustina.



Adriano (Emperador Romano)

Adriano (76 - 138) fue el 14o emperador del Imperio romano. Fue el tercero de la dinastía Antonina. Sucedió a Trajano en 117 y reinó hasta el año 138. Durante su reinado el Imperio alcanzó la mayor extensión territorial de su historia. Adriano destacó por su afición a la filosofía estoica y epicúrea. Nació probablemente en Roma, o quizas en Italica, Hispania (España) en el año 76. Sus padres y sus abuelos habían vivido en Hispania (España). Era sobrino segundo por línea materna de Trajano, quien, aunque nunca le nombró públicamente su heredero, le dio varias muestras de preferencia durante su reinado y, de acuerdo con lo manifestado por su esposa, Pompeia Plotina, lo declaró como tal momentos antes de morir.

Su condición de posible sucesor iba siendo marcada por el propio Trajano durante su reinado. Así, en el periodo comprendido entre los años 100 y 108 le concedió la mano de Vibia Sabina, le nombró quaestor Imperatoris y comes Augusti, le regaló el diamante de Nerva como «esperanza de sucesión» y le recomendó como consul suffectus, amén de otros honores y distinciones. Aunque era descendiente de Trajano, el apoyo de Plotina y de Lucio Licinio Sura (m. en 108) fueron determinantes en su ascenso al trono.

Sus relaciones con el Senado no fueron buenas; quizá tuviera algo que ver con ello el que Adriano, a diferencia de muchos emperadores anteriores, no deseara desempeñar el consulado ordinario más que dos veces, ambas consecutivas y al comienzo de su reinado: en el primer semestre de 118, teniendo como collega a su sobrino, el barcinonense Cneo Pedanio Fusco Salinator, y, en el primer cuatrimestre de 119, con Publio Dasumio Rústico, otro posible pariente, esta vez de los Dasumii italicenses. Asimismo, las reformas administrativas llevadas a cabo durante su reinado suscitaron la oposición de los senadores; el emperador modernizó el sistema administrativo estatal ascendiendo a expertos y tecnócratas, lo que supuso que muchas secciones de la administración quedaran en manos de estos funcionarios. A causa de ello la élite senatorial y aristocrática vio mermada su influencia.

Durante el reinado de Adriano reinado no hubo operaciones militares importantes, con la excepción de la Segunda Guerra Judeo-Romana. Sus decisiones tenían como objeto trazar unas fronteras estables que resultaran fáciles de defender. Las fronteras menos estables se vieron reforzadas con fortificaciones permanentes, la más famosa de las cuales es el Muro de Adriano, construido en Gran Bretaña; allí - tras la toma del norte de la isla - se levantaron numerosos edificios defensivos con el fin de encerrar a los Pictos.

Durante su reinado, Adriano se reveló como un soberbio administrador; se realizó una completa reforma del sistema administrativo imperial que complementaba a las transformaciones económicas y militares llevadas a cabo en el sistema financiero, la estructura militar, el sistema defensivo de las fronteras, y en la mejora de las relaciones diplomáticas con otras naciones. Con todo ello se trataba de homogeneizar las instituciones estatales y - mediante la retirada de los territorios más difíciles de defender, la creación de defensas en las fronteras, así como la firma de acuerdos con otras naciones a fin de establecer las zonas de influencia - estabilizar las fronteras.

Los últimos años de su reinado transcurrieron en la capital; en 134 tomó un nuevo saludo imperial con motivo del término del conflicto en Judea, y en 136 ordenó la construcción del Templo de Venus y Roma en el emplazamiento de la Domus Aurea de Nerón. Antes de morir Adriano adoptó a Tito Fulvio Boionio Arrio Aurelio Antonino, uno de los cuatro legatus consularis de Italia que había ostentado el proconsulado de Asia. El 25 de febrero de 138 se le concedió la tribunicia potestas y el imperium.

Trajano (Emperador Romano)

Trajano fue el 13er emperador romano, 2do de la dinastía Antonina, y el primero nacido fuera de Italia. Sucedió a Nerva en el año 98, reinando hasta su muerte en 117. Fue uno de los mejores emperadores que tuvo el Imperio Romano. Su gobierno sólo fue igualado por los de Antonino Pío y Marco Aurelio. Marco Ulpio Trajano nació en la ciudad de Itálica, en Hispania (España), en el año 53 d. C. Su padre, también llamado Marco Ulpio Trajano, había sido senador y general, y uno de los seguidores más importantes de Vespasiano. Su madre se llamaba Marcia.

Trajano siguió las diversas etapas del cursus honorum senatorial ordinario; fue cuestor, pretor y legado. Esto le dio la posibilidad de adquirir cierto conocimiento sobre las fronteras y la vida del soldado, primero, y de los oficiales, después. Destacó en el ejército romano en tiempos de Domiciano. Fue tribuno militar en Siria, y legado de la legio VII Gemina en Hispania, con efectivos de la cual aplastó con éxito en Germania la revuelta de Antonio Saturnino en 89. Más tarde cónsul el año 91, junto con Manio Acilio Glabrión). En torno a ese año, llevó consigo a Apolodoro de Damasco a Roma. En el año 96 se convirtió en gobernador de Germania, prestando servicio sobre la frontera germana, una de las más problemáticas del imperio, a lo largo del río Rin. Residió en Maguncia y Colonia.

El nuevo Emperador romano fue acogido por el pueblo de Roma con gran entusiasmo, que justificó gobernando bien y sin el derramamiento de sangre que había marcado el reinado de Domiciano. Liberó a muchas personas que habían sido encarceladas injustamente por Domiciano y devolvió buena parte de propiedad privada que Domiciano había confiscado; un proceso comenzado por Nerva antes de su muerte. Su popularidad fue tal que con el tiempo el Senado Romano le confirió a Trajano el título honorífico de optimus.

Mentalmente íntegro y con principios, Trajano realizó una buena obra de gobierno. Es conocido sobre todo por su amplio programa de construcción de edificios públicos, puentes y aqueductos. Reformó la ciudad de Roma y dejó numerosos monumentos perdurables como el foro de Trajano, el mercado de Trajano y la Columna Trajana. Sin embargo, fue como comandante militar por lo que celebró sus mayores triunfos. En 101, lanzó una expedición punitiva contra el reino de Dacia gobernado por el rey Decébalo, derrotando al ejército dacio cerca de Tapae en 102, y finalmente conquistó Dacia completamente en 106. En 107, Trajano fue más al Este y se anexionó el reino nabateo, estableciendo la provincia de Arabia Pétrea. Después de un período de relativa paz dentro del Imperio, lanzó su campaña final en 113 contra Partia, llegando hasta la ciudad de Susa en 116, y alcanzando con ello la máxima expansión del Imperio romano en toda su historia. Durante esta campaña, Trajano enfermó y falleció mientras volvía a Roma. Fue deificado por el Senado y sus cenizas se enterraron bajo la Columna Trajana. Le sucedió su sobrino segundo y pupilo Adriano.

Nerva (Emperador Romano)

Nerva fue el 12o emperador del Imperio Romano y el primero de la dinastía Antonina. Sucedió a Domiciano en el año 96, reinando hasta su muerte en el año 98. Era un prestigioso senador y ascendió al trono de Roma a los 65 años. Su nombre completo era Marco Coceyo Nerva. Nació en Narni, a unos 80 km al norte de Roma, en el año 30 d.C. Sus padres fueron Marco Coceyo Nerva y Sergia Plautilla.

Nerva fue nombrado emperador por el Senado en el 96, luego del asesinato del emperador Domiciano, quien había sido víctima de una conspiración en la que se vieron implicados varios miembros de la Guardia Pretoriana y varios libertos. El gobierno de Nerva se vió marcado por problemas financieros y por su falta de habilidad a la hora de tratar con las tropas. Una rebelión de la Guardia Pretoriana en el año 97 casi lo forzó a adoptar al popular Marco Ulpio Trajano como su heredero y sucesor. Tras lo que aproximadamente fueron dieciocho meses de gestión, Nerva murió de muerte natural el 27 de enero de 98. A su muerte fue sucedido por su hijo adoptivo, Trajano.

Aunque se desconoce gran parte de la vida de Nerva, es considerado por los historiadores antiguos como un emperador sabio y moderado. Esta opinión ha sido confirmada por los historiadores modernos, uno de los cuales, Edward Gibbon, llama a Nerva y a sus cuatro sucesores, los Cinco Buenos Emperadores. La adopción de Trajano como heredero finalizó con la tradición de los anteriores emperadores, que nombraban a alguno de sus parientes como hijo adoptivo en el caso en que no les sucedieran sus propios hijos.

Dinastía Flavia

La dinastía Flavia fue una dinastía imperial que gobernó el Imperio Romano entre los años 69 y 96 de la era cristiana. Comprende el reinado de Vespasiano (69 - 79) y sus dos hijos, Tito (79 -81) y Domiciano (81 -96). La dinastía Flavia llegó al trono de Roma al final de la guerra civil del año 69, conocida como el Año de los Cuatro Emperadores, cuando Vespasiano, en caracter de comandante de las legiones romanas en Judea fue proclamado emperador por sus tropas. Tras la derrota de Vitelio en la Segunda Batalla de Bedriacum en mano de Primus, Vespasiano asumió el trono de Roma el 20 de diciembre del año 69, inaugurando de este modo la dinastía Flavia, cuyo nombre se debe al segundo nombre del nuevo emperador: Tito Flavio Vespasiano.

La dinastía Flavia inició reformas culturales y económicas. Durante el reinado de Vespasiano los impuestos fueron rebajados para recaudar sobre una mayor base y restaurar así las finanzas del Imperio. El emperador domiciano aumentó el valor de la moneda al incrementar el contenido de plata de la misma. También se inició un amplícimo programa de construcción de edificios públicos que hoy en día son monumentos históricos en la ciudad de Roma, el más popular de los cuales es el Anfiteatro Flavio, conocido como el Coliseo Romano.

Domiciano

Domiciano fue el 11vo emperador del Imperio Romano y el último de la dinastía Flavia. Sucedió a su hermano mayor, Tito, reinando desde el 81 hasta su muerte en el año 96. Nació en Roma en el año 51. Su nombre completo era Tito Flavio Domiciano. Era el tercer hijo del emperador Vespasiano y Domitilla la Mayor.

La juventud y los inicios de la carrera política de Domiciano transcurrieron a la sombra de su hermano Tito, que alcanzó considerable renombre militar durante las campañas en Germania y Judea de los años 60. Dicha situación se mantuvo durante el reinado de su padre Vespasiano, coronado emperador el 21 de diciembre de 69, tras un largo año de guerras civiles conocido como el Año de los Cuatro Emperadores. Al tiempo que su hermano gozó de poderes semejantes a los de su padre, él fue recompensado con honores nominales que no implicaban responsabilidad alguna. A la muerte de su padre el 23 de junio de 79, Tito le sucedió pacíficamente, pero su corto reinado finalizó abrupta e inesperadamente a su muerte por enfermedad, acaecida el 13 de septiembre de 81. Al día siguiente Domiciano fue proclamado emperador por la Guardia Pretoriana; su reinado, que duraría quince años, sería el más largo desde el de Tiberio.

Gobierno

Domiciano se embarcarcó en una serie de ambiciosos proyectos económicos, militares y culturales destinados a restablecer la gloria que experimentó el Imperio durante el reinado del emperador César Augusto, señaló el camino hacia una nueva época de prosperidad imperial dirigida por el gobierno de los Cinco Buenos Emperadores. A parte de sus revolucionarios proyectos, también estaba determinado a gobernar el Imperio concienzuda y escrupulosamente; de este modo se implicó personalmente en todas las ramas de la administración imperial. Los edictos publicados durante su reinado afectaban a los aspectos más íntimos de la vida privada de los romanos, mientras que los impuestos, las leyes y la moral pública se aplicaron de manera rigurosa. Según Suetonio, la burocracia imperial jamás se desempeñó de manera tan eficiente como durante su periodo como emperador. Entre los ejemplos de celo por el control gubernamental en las provincias se encuentra el proceso contra el procónsul Baebius Massa, gobernador de la provincia Bética, quien según Plinio el Joven, fue acusado de concusión durante el reinado de Domiciano.

Durante su reinado de Domiciano se erigieron o completaron más de cincuenta nuevas estructuras número sólo superado por los construidos bajo la administración de Augusto. Entre estas nuevas edificaciones destacan un odeón, un estadio, un imponente palacio construido por el maestro arquitecto Rabirio, amplió la red cluacal, construyó sistemas de riego y un acueducto. También hizo restaurar el Templo de Júpiter. Completó el Templo de Vespasiano y Tito, el Arco de Tito y el Anfiteatro Flavio, a la cual añadió un cuarto nivel y el acabado de la zona interior en las que se sentaba el público.

A su ascenso al trono, Domiciano revalorizó la moneda al aumentar en un 12% el contenido de plata presente en el denario. No obstante, una crisis en 85 forzó la devaluación de la divisa, que alcanzó el nivel establecido por Nerón en 65. Aun así, su valor se conservó por encima del nivel mantenido durante los reinados de Vespasiano y Tito, y la estricta política fiscal de Domiciano aseguró que dicho estándar se sostuviese los siguientes once años. Las monedas acuñadas durante su reinado manifiestan un considerable grado de calidad, incluyendo una meticulosa atención a la hora de citar los títulos del emperador y un gran cuidado en los retratos integrados en el reverso de dichas monedas, que constituían refinadas obras de arte.

Domiciano murió asesinado en el año 96 a consecuencia de una conspiración palaciega urdida por una serie de oficiales de la corte.




Tito (Emperador Romano)

Tito (39 - 81) fue el 10º emperador romano y el segundo de la dinastía Flavia. Sucedió a su padre Vespasiano, reinando desde el año 79 hasta su muerte en el 81. Su nombre completo era Tito Flavio Sabino Vespasiano. Nació en Roma en el año 39. Era el hijo mayor de Vespasiano (el emperador) y Domitilla la Mayor. Tito tuvo una hermana llamada Domitilla la Menor y un hermano, llamado Tito Flavio Domiciano, aunque conocido comúnmente con el nombre de Domiciano, quién lo sucedería en el trono.

Tito había alcanzado renombre como comandante militar al servir a las órdenes de su padre en Judea, durante el conflicto conocido como la Primera Guerra Judeo-Romana (67 - 70). Esta campaña sufrió una breve pausa tras la muerte del emperador Nerón (9 de junio de 68), cuando su padre fue proclamado emperador por sus tropas (21 de diciembre de 69). Tras dicho nombramiento recayó sobre Tito la responsabilidad de acabar con los judíos sediciosos, tarea que realizó de forma satisfactoria tras sitiar y destruir Jerusalén (70), cuyo templo fue destruido en el incendio. Su victoria fue recompensada con un triunfo y conmemorada con la construcción del Arco de Tito.

Tras la muerte de Vespasiano en el 79, Tito gobernó con gran popularidad. Es considerado como un buen emperador por Suetonio y otros historiadores contemporáneos. Lo más importante de su reinado fue su programa de construcción de edificios públicos en Roma. Tito finalizó el anfiteatro Flavio, conocido comúnmente como el Coliseo. La enorme popularidad de Tito también se debió a su gran generosidad con las víctimas de los desastres que sufrió el Imperio durante su breve reinado, la erupción del Vesubio en el año 79 d. C. y el incendio de Roma de 80 d. C. Tras dos años en el cargo, Tito falleció a causa de unas fiebres, el 13 de septiembre de 81 d. C. La gran popularidad de Tito hizo que el Senado lo deificara. Tito fue sucedido por su hermano menor, Domiciano.

Primera Guerra Judía

La Primera Guerra Judía fue la primera de las tres principales rebeliones de los judíos de la provincia de Judea contra el Imperio romano, conocidas como guerras judeo-romanas. Esta primera rebelión de los judios estalló en el año 66, durante el gobierno del Emperador Nerón y fue sofocada siete años después, en el 73 d.C., durante el reinado de Vespasiano. La segunda tuvo lugar de el 115 al 117, y la tercera, la Rebelión de Bar Kojba, desde el 132 hasta el 135, bajo el reinado de Adriano. La Primera Guerra Judía comenzó en el 66 a causa de las tensiones religiosas entre griegos y judíos. Terminó cuando las legiones romanas, comandadas por Tito Flavio, sitiaron Jerusalén en el 70; luego de tres años de intensa y feroz lucha, los romanos lograron, a un gran costo, demoler las principales fortalezas judías, especialmente Masada, en el año 73.

Resumen de la Primera Guerra Judía

En el año 66, Vespasiano, el futuro emperador, fue designado para conducir la guerra contra los rebeldes judíos de Judea, que amenazaba el bienestar de las provincias romanas del este. Esta rebelión había conducido al asesinato del anterior gobernador y había hecho huir a Cayo Licinio Muciano, gobernador de Siria, cuando éste trató de restaurar el orden en la zona. Dos legiones, con ocho escuadrones de caballería y 10 cohortes auxiliares, fueron enviados a la provincia bajo el mando de Vespasiano, además de las tropas que formaban la guarnición. Su hijo mayor, Tito Flavio Vespasiano, sirvió como su ayudante personal. Durante el conflicto, muchos miles de judíos murieron en los intensos combates. También varias ciudades fueron destruidas por el Ejército Romano, que finalmente restableció satisfactoriamente el control sobre Judea. La guerra fue finalizada por el hijo de Vespasiano, Tito Flavio, quien  sirvió un tiempo como procurador general de Judea y los judíos lo recuerdan como un funcionario justo y honorable a pesar de ser su general enemigo.

Vespasiano (Emperador Romano)

Vespasiano (9 - 79) fue el 9º emperador del Imperio Romano. Siendo su nombre completo Tito Flavio Vespasiano, inició la dinastía Flavia, gobernando los destinos de Roma desde el año 69 hasta el 79. Firme en sus decisiones y mentalmente estable, puso fin a la anarquía imperante que caracterizó al período conocido como Año de los Cuatro Emperadores que sucedió a la muerte de Nerón en el año 68. Vespasiano fue sucedido por su hijo Tito (79 - 81).

Vespasiano nació en Falacrinae en el año 9 d.C., en el territorio de los sabinos, en el centro de Italia. Su padre era un miembro del ordo equester. Su madre Vespasia Polla era la hermana de un senador. A petición de su madre, Vespasiano siguió la carrera política de su hermano Tito Flavio Sabino. Pare ello, de acuerdo a las leyes romanas, tuvo que sirvir primero varios años en el ejército. Para el año 36 ya era tribuno militar en Tracia. Al año siguiente fue elegido cuestor y sirvió en Creta y Cirene. Fue ascendiendo por el Cursus honorum siendo elegido edil en 39 y pretor en 40, aprovechando la oportunidad para congraciarse con el emperador Calígula. Por esa época contrajo matrimonio con Flavia Domitila, la hija de un caballero de Ferentium. Vespasiano y Flavia tuvieron dos hijos, Tito y Domiciano y una hija, llamada Domitila. Fue entonces cuando Flavia falleció, y Vespasiano convirtió a Cenis, su amante, en su segunda esposa.

Durante la invasión romana de Britania en el 43, Vespasiano ganó renombre como comandante militar. Luego en el 51, Vespasiano fue designado cónsul y en el año 66 comandó las fuerzas romanas que hicieron frente a la primera rebelión de los judíos. Cuando se disponía a sitiar Jerusalén, la capital rebelde, el emperador Nerón se suicidó, sumiendo al Imperio en un año de guerras civiles conocido como el Año de los Cuatro Emperadores. Tras la rápida sucesión y fallecimiento de Galba y Otón y el ascenso al poder de Vitelio, los ejércitos de las provincias de Egipto y Judea proclamaron emperador a Vespasiano el 1 de julio de 69. En su camino hacia el trono imperial, Vespasiano se alió con el gobernador de Siria, Cayo Licinio Muciano, quien condujo las tropas de Vespasiano contra Vitelio, mientras el propio Vespasiano tomaba el control sobre Egipto. El 20 de diciembre, Vitelio fue derrotado y al día siguiente Vespasiano fue proclamado emperador por el Senado.

Obra de gobierno

Vespasiano ordenó la construcción de diversos edificios públicos, de los que se destacan el Anfiteatro Flavio, conocido comunmente como Coliseo, el Templo de la Paz y el de Claudio Deificado, varios aqueductos en la península itálica, y una colosal estatua del dios Apolo. También se destaca el programa de reformas financieras que promovió, tan necesario tras la caída de la Dinastía Julio-Claudia, y su exitosa campaña militar en Judea.

A finales del reinado de Vespasiano, en el año 78, el general romano Cneo Julio Agrícola fue enviado a la provincia de Britania. Allí Agrícola consolidó el poder romano, y amplió la provincia hasta transformarla en lo que hoy en día es Escocia. El 23 de junio de 79, Vespasiano falleció víctima de una inflamación intestinal. Tras su muerte en el año 79 fue sucedido en el trono por su hijo mayor, Tito.



Año de los Cuatro Emperadores

Se conoce como el Año de los Cuatro Emperadores al período de caos en la historia de Roma, que sucedió a la muerte de Nerón en el año 68, donde gobernaron cuatro emperadores en formas sucesivas. Estos no duraron mucho en el trono debido a conspiraciones y sublevaciones militares. Así se sucedieron Galba, Otón, Vitelio y Vespasiano. En el año 69, Vitelio fue derrotado por Vespasiano en la Segunda Batalla de Bedriacum. Como Vespasiano era querido por las legiones de Judea, Egipto y el Danubio, como así también era el candidato favorito del Senado, tuvo el apoyo militar y político para proclamarse el nuevo emperador y instaurar la estabilidad política nuevamente a Roma, inaugurando la dinastía Flavia, ya que su nombre completo era Tito Flavio Vespasiano.

Resumen de los hechos acontecidos durante el Año de los Cuatro Emperadores

El Año de los Cuatro Emperadores fue antecedido por un clima de inestabilidad política. En el último año del reinado de Nerón había habido algunos intentos de restaurar la República Romana, pero todos fueron sofocados por el emperador, distanciandose del Senado. En abril del año 68, el senador Cayo Julio Vindex, gobernador de la Galia Lugdunensis y un príncipe aquitano romanizado decidió rebelarse con el propósito de sustituir a Nerón por Servio Sulpicio Galba, gobernador de Hispania Tarraconensis. Sin embargo, la rebelión de Vindex fue un desastre. Las legiones estacionadas en las fronteras germanas marcharon al encuentro del gobernador sublevado tratándolo como a un traidor. Comandado por Lucio Verginio Rufo, el ejército del Rin derrotó y mató a Vindex en combate con la esperanza de recibir una grata recompensa del emperador. A pesar de todo en junio de ese mismo año, el Senado tomó la iniciativa para librarse de Nerón, declarándolo persona non grata. Galba fue reconocido como emperador y recibido en Roma al mando de sus legiones. Nerón se vio obligado a suicidarse.

La popularidad de Galba no duró mucho. En su camino hacia Roma destruyó o hizo pagar enormes sanciones a ciudades que no aceptaron su autoridad de inmediato. En Roma, Galba canceló todas las reformas de Nerón, incluyendo algunas medidas que habían beneficiado a personas importantes. Debido al temor de una conspiración para derrocarlo, Galba mandó ejecutar a muchos senadores y equites, sin pruebas. Galba perdió apoyo entre los militares cuando rechazó pagar los estipendios que prometió a los soldados que le apoyaron. Es más, con el estallido de la guerra civil el 1 de junio del 69 dC las legiones de Germania Inferior se negaron a jurar lealtad y obediencia al nuevo emperador y comenzaron la marcha sobre Roma al mando de Vitelio.

Mientras tanto en Roma, cuando Galba se enteró de la pérdida del control de las legiones del Rhin, adoptó a un joven senador, Lucius Calpurnius Piso Licinianus, como su sucesor. Al hacer esto ofendió a mucha gente, sobre todo a Marco Salvio Otón, un personaje influente y ambicioso que deseaba los honores para sí mismo. Otón sobornó a la Guardia Pretoriana que además estaba descontenta con el emperador. Finalmente Galba fue asesinado por la guardia pretoriana en el Foro Romano. Otón fue reconocido como emperador por el Senado el mismo día. El nuevo emperador fue recibido con alivio. A pesar de su ambición y codicia, a Otón no se le conocía que fuera tiránico ni cruel, por lo que se esperaba que fuese un emperador justo. Pero estaba el problema de Vitelio, quien llevaba días marchando sobre Italia desde Germania.

Vitelio poseía el mando de las legiones de élite del imperio, compuestas por veteranos de las Guerras germánicas, como la I Germanica y la XXI Rapax. Estos eran sus mejores argumentos para conseguir el poder. Otón no tenía intenciones de iniciar otra guerra civil y envió mensajeros para proponer una paz e invitar a Vitelio a ser su hijo adoptado. Sin embargo, era ya demasiado tarde, y el ejército de Vitelio golpeó Italia con una serie de victorias menores. Otón fue finalmente derrotado en la Primera Batalla de Bedriacum. En vez de huir e intentar un contraataque, Otón decidió poner fin a la anarquía suicidándose.

Vitelio fue reconocido como emperador por el Senado. Con la aceptación garantizada, Vitelio salió de Roma. Con el trono fuertemente asegurado, Vitelio inició una serie de fiestas, banquetes y desfiles que llevaron a la tesorería imperial a la bancarrota. Pronto se acumularon las deudas y los prestamistas empezaron a solicitar los pagos. Vitelio mostró su naturaleza violenta al reprimir con crueldad el atrevimiento de los demandantes mediante torturas y ejecuciones. Mientras tanto, las legiones estacionadas en las provincias de Oriente próximo, Judea y Siria, aclamaron a Vespasiano como emperador. Vespasiano había sido un comandante excepcional en Judea bajo el mandato de Nerón en el año 67 cuando asumió la tarea de sofocar la rebelión judía. Se ganó el apoyo del gobernador de Siria, Cayo Licinio Muciano. Las experimentadas legiones que habían combatido duro en Judea marcharon sobre Roma al mando de Mucianus. Vespasiano viajó a Alejandría, donde fue aclamado como Emperador el 1 de julio obteniendo el control de los vitales suministros de grano de Egipto.

Antes de que las legiones orientales pudieran alcanzar Roma, las legiones danubianas de las provincias de Recia y Mesia aclamaron a Vespasiano como emperador en agosto y encabezaron la invasión de Italia al mando de Marco Antonio Primo. En octubre las fuerzas de Primus obtuvieron una aplastante victoria sobre el ejército de Vitelio en la segunda Batalla de Bedriacum. Vitelio se dispuso entonces a esconderse y huir, pero antes decidió hacer una última visita a palacio. Allí fue asesinado por uno de los hombres de Vespasiano.

Dinastía Julio-Claudia

La dinastía Julio-Claudia fue la dinastía gobernante de los cinco primeros emperadores romanos, que abarcó desde el 27 antes de Cristo hasta el 68 despues de Cristo. Estos cinco emperadores estaban emparentados en forma directa, por matrimonio o adopciones, con las gens Julia, a la que pertenecía Julio César, y la Claudia. La dinastía Julio-Claudia fue iniciada en el año 27 a.C. por el Emperador Augusto (Octavio), quien fuera sobrino nieto de Julio César. Augusto gobernó hasta el año 14 d.C., sucediéndole en el trono de Roma Tiberio que reinó hasta el año 37. Luego les sucedieron Calígula (37 al 41), Claudio (41 al 54), y Nerón (54 al 68). A la muerte del último emperador de la dinastía Julio-Claudia, que fue Nerón, vino un período de caos que abarca casi todo el año 68 y 69 y que es conocido en la historia como el Año de los Cuatro Emperadores.

Agripina la Menor

Agripina la Menor fue la madre Nerón y esposa del Emperador Claudio. Además era hija mayor de Germánico y Agripina la Mayor, quien era a su vez bisnieta de Marco Antonio y Octavia, la hermana de Augusto. También fue hermana de Calígula. Agripina la Menor nació en Oppidum Ubiorum, en la Germania, en el año 15 d de C. A los 13 años de edad, se casó por primera vez con el cónsul romano Ahenobarbo, con quién tuvo a Lucio Domicio Ahenobarbo, conocido como Nerón.

Cuando su hermano Calígula fue coronado emperador, Agripina la Menor, junto a sus hermanas Julia Drusila y Julia Livila, recibió varios privilegios y honores. Fue nombrada sacerdotisa vestal y se acuñaron monedas con la imagen de ella y sus hermanas. También tenían la libertad de presenciar los juegos públicos desde la parte privilegiada del estadio. Se cree que aún estando casada con Ahenobarbo, Agripina Minor mantuvo relaciones sexuales con su hermano, al igual que hacían sus hermanas. Sin embargo, los privilegios de los que disfrutaba Agripina empezaron a desaparecer tras la muerte de la hermana preferida de Calígula, Drusila. Tras este acontecimiento, el emperador empezó a sufrir una enfermedad mental que provocó que Agripina perdiera el favor de su hermano.

Agripina la Menor quería continuar con los privilegios que ahora su hermano no le ofrecía. Fue por ello por lo que su amante Getulio Léntulo, su hermana pequeña Livila y el cuñado viudo Lépido se unieron al plan. Calígula descubrió el complot a tiempo y ordenó la muerte de Lépido y el exilio, previo juicio, de sus dos hermanas. Separada de su hijo, el cual se quedó en Roma al cuidado de su tía paterna, Agripina inició su exilio con la humillación pública de transportar las cenizas de uno de sus amantes. Fue así como puso rumbo a la isla de Pontia.

En el año 41, Agripina la Menor se casó por tercera a los 34 años de edad con el emperador Claudio. Además, aconsejó a su hijo que se casara con su nueva hermanastra, Octavia. Una vez obtenido el título de emperatriz y Augusta, la primera después de Livia, y de haber obtenido honores y privilegios extraordinarios, Agripina convenció a su marido de que adoptara como heredero a Nerón, hijo de ella, en vez de al hijo biológico de él. Una vez conseguido su propósito, algunos historiadores de la antiguedad escribieron que Agripina había ordenado que envenenaran a su marido con hongos.

A los 16 años Nerón fue nombrado emperador, y Agripina utilizó a su hijo para gobernar Roma. Suetonio explica que Nerón soportaba cada vez menos a su madre, amenazándola con abdicar y exiliarse a Rodas. La llegada de Popea Sabina a la corte imperial como pareja de su hijo fue el final de Agripina. Popea no tardó en darse cuenta de que su futura suegra influía sobre su hijo para satisfacer sus necesidades. Sabiendo que no era bien recibida por ella, Popea convenció a Nerón para que matara a su madre. El emperador acusó a su madre de ser miembro de una conjuración ficticia y fue ejecutada en el año 59.

Nerón (Emperador Romano)

Nerón fue el 5to emperador del Imperio Romano y el último de la dinastía Julio-Claudia. Reinó desde el año 54 hasta su muerte en el 68, sucediendo en el trono de Roma a Claudio, quien había sido envenenado por su esposa Agripina, madre del nuevo emperador. Nerón nació en el año 37 en Antium, en el centro de la península itálica. Su padre era Cneo Domicio Ahenobarbo y su madre Agripina la Menor, hermana de Calígula.

Nerón fue proclamado adulto a la edad de 14 años. Fue nombrado procónsul y entró por primera vez en el Senado, además de disertar ante la Cámara. Realizó sus primeras apariciones públicas junto a Claudio y apareció en las monedas emitidas durante el gobierno de su tío como su sucesor. Se casó además con su hermanastra Claudia Octavia. Cuando Claudio murió en el año 54, Nerón ascendió al trono como su inmediato sucesor. Los historiadores antiguos establecieron a Agripina como la asesina, alegando que la madre de Nerón lo envenenó. Por lo tanto Nerón se convirtió en emperador a los 16 años de edad.

Durante su gobierno, centró la mayor parte de su atención en la diplomacia y el comercio, e intentó aumentar el capital cultural del Imperio. Ordenó la construcción de diversos teatros y promovió los juegos y pruebas atléticas. Diplomática y militarmente su reinado se caracterizó por el éxito contra el Imperio Parto, la represión de la revuelta de los británicos (60–61) y una mejora de las relaciones con Grecia. En el año 68 se produjo un golpe de estado de varios gobernadores, tras el cual, aparentemente, le forzaron a suicidarse. Durante el transcurso de su reinado, intentó a menudo complacer a las clases bajas, si bien también fue criticado por el mismo motivo, por su obsesión por ser popular.

En el año 64, estalló en Roma un incendió que devastó la ciudad. El fuego se inició en el sureste del Circo Máximo, donde se localizaban unos puestos que vendían productos inflamables. Según Tácito, historiador romano de la antiguedad, el fuego se extendió rápidamente y duró cinco días, destruyendose por completo cuatro de los catorce distritos de la ciudad y otros siete quedaron muy dañados. El único historiador que vivió durante esa época y que describe el incendio es Plinio el Viejo, mientras que los demás historiadores de la época Flavio Josefo, Plutarco y Epicteto, no mencionan el acontecimiento en sus obras. No está realmente claro cuál fue la causa del incendio, si fue un accidente o fue premeditado. Algunos historiadores afirman que fue el propio Nerón quien lo causó con el objetivo de reconstruir la ciudad a su gusto. Sin embargo Tácito menciona que los cristianos se declararon culpables del delito. A pesar de todo, los incendios accidentales fueron comunes en la Antigua Roma.


A principios del 68, Cayo Julio Vindex, gobernador de la Gallia Lugdunensis, se rebeló contra la política fiscal de Nerón. El emperador envió a Lucio Verginio Rufo, gobernador de Germania Superior a sofocar la revuelta. Entonces Víndex pidió apoyo a Galba, gobernador de Hispania Tarraconense. Verginio Rufo, sin embargo, derrotó a Víndex y este se suicidó, mientras que Galba, por su parte, acabó siendo declarado enemigo público. Si bien Nerón había recuperado el control militar del Imperio, esto fue utilizado en su contra por sus enemigos en Roma. En junio de 68, el Senado votó que Galba fuera proclamado como emperador y declaró enemigo público a Nerón, utilizando para ello a la Guardia Pretoriana y a su prefecto Ninfidio Sabino, que ambicionaba también convertirse en emperador. Nerón huyó de Roma a través de la Vía Salaria. Sin embargo, a pesar de haber huido, Nerón se preparó para suicidarse con ayuda de su secretario Epafrodito, quien lo apuñaló.

El reinado de Nerón se asocia comúnmente a la tiranía y la extravagancia. Se le recuerda por una serie de ejecuciones sistemáticas, incluyendo la de su propia madre y su hermanastro Británico, y sobre todo por la creencia generalizada de que mientras Roma ardía él estaba componiendo con su lira, además de como un implacable perseguidor de los cristianos. Estas opiniones se basan fundamentalmente en los escritos de los historiadores Tácito, Suetonio y Dión Casio. Pocas de las fuentes antiguas que han sobrevivido lo describen de manera favorable, aunque sí hay algunas que relatan su enorme popularidad entre el pueblo romano, sobre todo en Oriente. La fiabilidad de las fuentes que relatan los tiránicos actos de Nerón es actualmente motivo de controversia. Separar la realidad de la ficción, en relación a las fuentes antiguas, puede resultar imposible.


Aulo Plaucio

Aulo Plaucio fue un general y senador romano del siglo I despues de Cristo. Fue cónsul sufecto durante al segunda mitad de 29 y ocupó el gobierno de la provincia romana de Panonia. En el año 43, durante el reinado del emperador Claudio, estuvo al mando de las legiones romanas que conquistaron la Britania, convirtiéndose en el primer gobernador de la nueva provincia romana, cargo que mantuvo hasta el 47. Tras su conquista de la Britania, Plaucio retornó a Roma a la vida civil y recibió una Ovación, durante la cual el propio emperador anduvo a su lado hasta y desde el Capitolio.

Claudio (Emperador Romano)

Claudio (10 aC-54 dC) fue el cuarto emperador romano de la dinastía Julio-Claudia. Sucedió en el trono de Roma a su sobrino Calígula en el año 41, gobernando hasta su asesinato por envenenamiento acontecido en el año 54. Claudio nació en el año 10 a. de Cristo, en Lugdunum, en la Galia, en la actual Francia, siendo el primer emperador romano que nació fuera de la Península Itálica.

El nombre completo del cuarto emperador del Imperio Romano era Tiberio Claudio César Augusto Germánico. Sus padres fueron Nerón Claudio Druso, cuestor y pretor, hermano de Tiberio, y Antonia, hija de Marco Antonio y Octavia, quien a su vez era hermana de Octavio Augusto. Tuvo dos hermanos mayores, Germánico y Livila. Su padre Druso murió cuando Claudio tenía apenas un año. Durante su niñez, el futuro emperador mostró debilidades y defectos físicos: no caminaba bien, tenía una tendencia a cojear, se babeaba y tartamudeaba cuando quería hablar. Su madre Antonia se refería a él como un monstruo, y le utilizaba como ejemplo de estupidez. Augusto lo relegó a un puesto secundario en el cargo sacerdotal. Claudio quedó bajo el cuidado de un antiguo conductor de mulas para que le mantuviese bajo una cierta disciplina, partiendo de la lógica de que su condición se debía a la vaguería y a la falta de espíritu.

De esta manera, Claudio permaneció apartado del poder por sus deficiencias físicas, cojera y tartamudez, hasta que su sobrino Calígula, tras convertirse en emperador, lo nombró cónsul y senador. Su poca actuación en el terreno político que representaba su familia le sirvió para sobrevivir en las distintas conjuras que provocaron la caída de Tiberio y Calígula. En este último complot, los miembros de la guardia pretoriana que asesinaron a su sobrino lo encontraron tras una cortina, donde se había escondido creyendo que lo iban a matar. Tras la muerte de Calígula, Claudio era el único hombre adulto de su familia. Este motivo, junto a su aparente debilidad y su inexperiencia política, hicieron que la guardia pretoriana lo proclamara emperador, pensando tal vez que sería un títere fácil de controlar.

A pesar de su falta de experiencia política y que lo considerasen tonto y padeciera complejos de inferioridad por causa de burlas desde su niñez y estigmatizado por su propia madre, Claudio fue un brillante estudiante, gobernante y estratega militar, además de ser querido por el pueblo y ser el hombre más poderoso del mundo conocido. Su gobierno fue de gran prosperidad en la administración y en el terreno militar. Durante su reinado, las fronteras del Imperio romano se expandieron, produciéndose la conquista de Britania. El emperador se tomó un interés personal en el Derecho, presidiendo juicios públicos y llegando a promulgar veinte edictos al día. Debido a que era visto como un personaje débil y vulnerable, Claudio se vio obligado a defender constantemente su posición descubriendo sediciones, lo que se tradujo en la muerte de muchos senadores romanos.

Gobierno de Claudio

Durante el reinado de Claudio el imperio atravesó su periodo de mayor expansión tras la época de Augusto. Se anexaron por distintos motivos las provincias de Tracia, Nórico, Panfilia, Licia y Judea. La anexión de Mauritania había comenzado bajo el gobierno de Calígula, y se completó con la derrota de las fuerzas rebeldes y la división en dos provincias imperiales de lo que antes era un único reino cliente de Roma. Sin embargo, la nueva conquista de mayor importancia fue la de Britania. En los inicios de su reinado, al llegar al trono, Claudio se dio cuenta de que carecía de conexiones en el ejército romano, por lo que, casi de forma inmediata, planeó la invasión de Britania (actual Gran Bretaña). Esta se inició en el año 43. Claudio mandó al general Aulo Plaucio al mando de cuatro legiones tras la llamada de auxilio de una tribu aliada. Britania era un objetivo muy atractivo para Roma debido a sus riquezas naturales, principalmente en la minería y como fuente de esclavos.

Claudio demostró ser un administrador capaz y un gran promotor de obras públicas. Durante los trece años de su gobierno, el Imperio romano asistió a la construcción de numerosas obras públicas, tanto en la capital como en las provincias. Construyó dos acueductos: el Aqua Claudia, que había comenzado Calígula, y el Anio Novus. Éstos llegaron a la ciudad en el año 52 y se unieron con la famosa Porta Maggiore. También restauró un tercero, el Aqua Virgo. Claudio se preocupó especialmente del transporte. Construyó canales y carreteras por toda Italia y por las provincias. De todos los canales que construyó es necesario destacar el que construyó desde el río Rin hasta el mar, y en cuanto a las carreteras o vías, fue muy importante la carretera entre Italia y Germania, ambas comenzadas por su padre, Druso.

Muerte de Claudio

Claudio fue asesinado mediante el envenenamiento, posiblemente utilizando setas, y que murió en las primeras horas del día 13 de octubre de 54. Casi todos los historiadores implican a su última esposa, Agripina, como instigadora. Es probable que fuera Agripina en forma personal quien lo envenenara para facilitar a su propio hijo, Nerón, la ascensión al trono imperial. Agripina y Claudio se habían ido enfrentando cada vez más en los meses anteriores a su muerte. Esto llevó a un momento en el que Claudio comenzó a lamentarse abiertamente de su mala elección de esposas, y comenzó a hacer comentarios sobre la cercanía de Británico a la mayoría de edad, pensando en que ocupase su lugar en la familia real. Agripina tenía, por tanto, motivos para asegurarse el ascenso de Nerón al trono, antes de que Británico pudiese ganar poder.