Revolución del 8 de Octubre de 1812

Se conoce como Revolución del 8 de Octubre de 1812 a la revolución organizada por la Logia Lautaro que destituyó al Primer Triunvirato, reemplazándolo por el Segundo Triunvirato. La causa fue el excesivo centralismo y a las malas decisiones tomadas. El Cuerpo de Granaderos a Caballo, bajo las ordenes de San Martin, desempeñó un papel importante en la Revolución del 8 de octubre.

Causas y antecedentes

El desprestigio del Primer Triunvirato era pública hacia mediados de 1812. La oposición, dirigida por la Logia Lautaro y la Sociedad Patriótica, criticaba el excesivo centralismo del gobierno influenciado por Bernardino Rivadavia, el secretario de guerra. Los miembros del gobierno también eran acusados de querer perpetuarse en el poder al demorar la convocatoria de un congreso general.

Presionado por la oposición, el Primer Triunvirato finalmente convocó a los cabildos del interior para que enviasen representantes a una nueva asamblea. Pero el gobierno cometió otro error al disponer que el Cabildo de Buenos Aires debía examinar los poderes de los representantes del interior y decidir sobre su aceptación o no. Mendoza eligió a Monteagudo, residente en Buenos Aires y candidato de la Logia. El Cabildo rechazó la designación de Monteagudo como representante. También fueron rechazados los representantes de Salta y Jujuy.

Revolución del 8 de Octubre de 1812

El 5 de octubre llegó a Buenos Aires la noticia de la victoria de Manuel Belgrano en Tucumán. Sin embargo, el triunfo benefició a la oposición, por cuanto era público que el vencedor había desobedecido órdenes expresas del Triunvirato.

El 6 de octubre se reunió la asamblea electoral y designó triunvirato en reemplazo de Sarratea que había cesado al doctor Pedro Medrano, quien era el candidato apoyado por Rivadavia. Ante esta designación centralista, los opositores mostraron su indignación y el descontento se propagó.

Ante el curso de los sucesos los integrantes de la Logia Lautaro organizaron una revolución. En la mañana del 8 de octubre se presentaron en la plaza de la Victoria el Cuerpo de Granaderos a Caballo, comandado por San Martin, el Regimiento No 2, a las órdenes de Ortiz de Ocampo, y la artillería del comandante Manuel Pinto. Acompañaban a las tropas numeroso público.

Los revolucionarios convocaron un Cabildo abierto y entregaron un petitorio donde exigían que en el acto se suspendiese la Asamblea y cesara el gobierno en sus funciones. El alzamiento revolucionario, producido en octubre de 1812, exigió la convocatoria de una Asamblea Constituyente para la elección de un nuevo Triunvirato.

El Cabildo accedió a lo solicitado y nombró para ejercer un nuevo gobierno provisional, hasta la reunión de la Asamblea, a Juan José Paso, Nicolás Rodriguez Peña, y Antonio Álvarez Jonte. Este Segundo Triunvirato gobernó con acierto y orientó el país de acuerdo con los propósitos de la Logia Lautaro, que eran independencia y constitución.

Por decisión del Cabildo del 8 de octubre de 1812, ordenaron el arresto de Bernardino Rivadavia y lo obligaron a alejarse de la capital. También a Juan Martín de Pueyrredón se le ordenó retirarse a San Luis y el periodista Vicente Pazos Silva, quien era rival de Bernardo de Monteagudo, fue detenido y desterrado. Después de constituirse la asamblea general Rivadavia y Pueyrredón serían juzgados.

Primer Triunvirato -Argentina

El Primer Triunvirato fue la forma de gobierno que impuso el cabildo de Buenos Aires tras el debilitamiento de los Saavedrista por la ausencia de su jefe Cornelio Saavedra quien se había dirigido al norte para hacerse cargo del Ejército del Norte, reemplazando a la Junta Grande. Gobernó las Provincias Unidas del Río de la Plata desde el 23 de septiembre de 1811 al 8 de octubre de 1812. El Primer Triunvirato estaba integrado por tres miembros: Feliciano Chiclana, Manuel de Sarratea y Juan José Paso. En abril de 1811, este último fue reemplazado por Juan Martín de Pueyrredón.

Antecedentes

La Primera Junta de Gobierno se había transformado en la Junta Grande con la incorporación de los diputados del interior el 18 de diciembre de 1810. Los que apoyaban a Cornelio Saavedra eran mayoría y ejercían la hegemonía política en el Rio de La Plata. Sin embargo, la derrota del Ejército del Norte, comandado por Antonio Gonzalez Balcarce, en en la Batalla de Huaqui, ocurrida el 20 de junio de 1811, trajo desprestigio a la Junta Grande.

Cornelio Saavedra, presidente de la Junta Grande y comandante del Regimiento de Patricios, decide encargarse personalmente de la reorganización del Ejército del Norte. Aprovechando la ausencia del jefe de gobierno, los miembros del cabildo de Buenos Aires, ex-morenistas, forzaron la elección de un nuevo ejecutivo compuesto de tres miembros: Juan José Paso, Feliciano Chiclano, y Manuel de Sarratea. Por ser tres el número de sus miembros este cuerpo ejecutivo se llamó Triunvirato; en este caso Primer Triunvirato para diferenciarlo del segundo que surgió tras la revolución del 8 de octubre de 1812.

El Primer Triunvirato tenía un carácter centralista. La formación del Triunvirato no significó en un principio la disolución de la Junta Grande, sino su transformación en una Junta Conservadora con atribuciones legislativas. Esta estaba formada por los miembros de la Junta Grande, pero de los cuales quedaban expresamente exceptuados Joaquín Campana y Cornelio Saavedra.

Gobierno del Primer Triunvirato

La Junta Conservadora se abocó a la tarea de elaborar un documento para establecer las atribuciones de cada poder y el funcionamiento del gobierno. Para ello, redactó el 22 de octubre de 1811 un Reglamento Orgánico que adoptaba el principio de división de poderes. El Triunvirato, considerando que la Junta Conservadora se reservaba excesivos poderes, la disolvió, dejó sin efecto el Reglamento Orgánico, y asumió la totalidad del gobierno. Para justificar su acción centralista y organizar el gobierno, el 22 de noviembre de 1811, el Triunvirato sancionó el Estatuto Provisional, que lo facultaba para asumir el gobierno y adoptar cuantas medidas estime necesarias.

En diciembre de 1811 se produjo un levantamiento militar contra el Triunvirato que tuvo su centro en el Regimiento de Patricios, el llamado Motín de las Trenzas. Tropas leales al gobierno lo reprimieron, y el Triunvirato dispuso la expulsión de los diputados del interior, acusados de haber contribuido al levantamiento. En enero de 1812 suprimió la Real Audiencia de Buenos Aires y creó una Cámara de Apelaciones. Demostrando su tendencia centralista, también suprimió las juntas provinciales el 23 de diciembre de 1811, reemplazándolas por gobernadores y sus delegados elegidos por él. Éstos eran, en su gran mayoría, porteños.

Motín de las Trenzas

Se conoce como Motín de las Trenzas al levantamiento militar del Regimiento de Infantería de Patricios ocurrida en Buenos Aires en diciembre de 1811. El motín se inició cuando los Patricios se negaron a acatar algunas órdenes del Primer Triunvirato, entre las cuales al parecer figuraba el corte de las trenzas de las tropas, que era signo de distinción y autonomía de los miembros de ese regimiento. El motín ha sido interpretado de muy diferentes formas por distintas autores, quienes le han adjudicado causas predominantemente políticas.

Antecedentes

Durante la Revolución de Mayo se gestaron dos grupos antagónicos con diferentes doctrinas políticas: los saavedristas, que respondían a Cornelio Saavedra, el presidente de la Primera Junta; y los morenistas, que apoyaban a Mariano Moreno, el secretario. Pero los primeros monopolizaron el poder durante el gobierno de la Primera Junta y Junta Grande, ya que Saavedra era el comandante del Regimiento de Patricios. Los opositores a Saavedra, dirigidos por Mariano Moreno, intentaron debilitar la fuerzas de los regimientos leales al presidente, formando otros dirigidos por ellos. La renuncia y posterior fallecimiento de Moreno, y la exitosa revolución de abril de 1811 llevó todo el poder a manos del presidente de la Junta; la que, ampliada con los diputados de las ciudades del interior del país, ahora era denominada Junta Grande.

Sin embargo, la crisis causada por serias derrotas militares, sobre todo en la batalla de Huaqui, debilitó el poder de la Junta. Saavedra partió hacia el norte del país, a ponerse al frente de la defensa, oportunidad que aprovechó el Cabildo de la capital para forzar a la Junta a ceder el poder a un Primer Triunvirato, plenamente porteño. La Junta pasó a denominarse Junta de Observación, y asumió el Poder Legislativo. Pero el Triunvirato, munido de la fuerza policial y militar, ordenó su disolución cuando pretendió dictar leyes en oposición a sus deseos, mientras que Saavedra fue arrestado y enviado al exilio.

Motín de las Trenzas

El Triunvirato desconfiaba de cualquier grupo político o militar que pudiera derrocarlo o pretendiera ponerle trabas. Por lo tanto, consideraba que el Regimiento de Patricios, que había sido leal a Saavedra, podía ser peligroso. Por ello decidió modificar su estructura, transformándolo de cuerpo de milicias a regimiento de línea. Lo que quiere decir, soldados obligados a prestar servicio donde se les destinara, sin límite de tiempo, y a cambio de una remuneración acordada por el gobierno. Una de las primeras medidas hacia la reestructuración fue el nombramiento como comandante de dicha unidad a Manuel Belgrano, quien ya había sido Mayor de ese regimiento. Esto se hizo sin haber consultado para nada a sus soldados ni a sus oficiales.

La noche del 6 de diciembre de 1811, el general Belgrano hizo una visita al cuartel, recibiendo la noticia de un principio de insubordinación que había estallado entre los soldados. El oficial que los había enfrentado los había amenazado con cortarles el pelo, lo que significaba eliminar su aristocrática coleta o trenza. Belgrano no vio mayores movimientos, pero apenas una hora después, se le anunció que había estallado un motín. Los soldados se apoderaron de la guardia y del arsenal del cuartel, expulsando del mismo a los oficiales. Belgrano fue rechazado, e informó al gobierno de los hechos.

Los soldados, acaudillados por sus cabos y sargentos, presentaron un petitorio, en la que rechazaban a ser un regimiento regular de línea, sino un regimiento de milicias conformado por fieles ciudadanos libres. También rechazaban a Manuel Belgrano como su nuevo comandante, y pedían a cambio como su comandante al Sr Don Antonio Pereyra con el grado de Coronel, y a Don Domingo de Basavilbaso como Mayor del Regimiento.

El triunviro Feliciano Chiclana recibió el petitorio, pero puso como condición que, antes de proceder a su estudio, el regimiento debía deponer las armas. Interpretando que la aceptación de esa condición hubiera sido rendirse sin obtener las garantías exigidas, ésta fue rechazada. Las tropas de los demás regimientos cercaron el cuartel, que estaba peligrosamente rodeado de edificios. Tras las mediaciones infructuosas de Juan José Castelli y del obispo Benito Lué, el gobierno ordenó reprimir el motín. La represión estuvo a cargo del coronel José Rondeau y del teniente coronel Miguel Estanislao Soler. El cuartel fue atacado por sus cuatro costados, e incluso hubo tiroteos involuntarios entre las numerosas fuerzas atacantes. Finalmente, los rebeldes fueron dominados; no se informó el número de bajas entre éstos, pero en cambio sí que hubo 8 muertos y 35 heridos entre los atacantes.

El Motín de las Trenzas culminó el 11 de diciembre de 1811, con la ejecución de 10 soldados y suboficiales, quienes habían sido condenados a muerte como cabecillas del motín. Fueron fusilados y colgados en la vía pública el 11 de diciembre. El Regimiento pasó a ser de línea, y sus soldados fueron condenados a servir en él por muchos años. Todo el control de la fuerza militar pasó al Triunvirato.

Regimiento de Patricios

El Regimiento de Patricios es el Regimiento de Infantería 1 del Ejército Argentino. El origen de esta unidad militar fue el cuerpo miliciano formado el 15 de septiembre de 1806 en Buenos Aires, capital del Virreinato del Río de la Plata, durante las Invasiones Inglesas, respondiendo a la proclama del virrey Santiago de Liniers y Bremond del 6 de septiembre, que invitaba a todos los ciudadanos a armarse contra el enemigo. Allí nació la "Legión de Patricios Voluntarios Urbanos de Buenos Aires", frente a la inminencia del peligro.

El Tte Coronel Don Cornelio Saavedra fue nombrado jefe de la Legión de Patricios Voluntarios Urbanos de Buenos Aires, como así también comandante de su 1° Batallón. Esteban Romero fue electo comandante del 2o Batallón y José Domingo Urién del 3er Batallón. Manuel Belgrano, fue electo sargento mayor y entre otros oficiales se hallaban Feliciano Chiclana, Vicente López y Planes, Gregorio Perdriel y Eustoquio Díaz Vélez. Se eligió como patrono del cuerpo a San Martín de Tours y el 9 de noviembre fue bendecida su bandera en la Catedral de Buenos Aires junto con la del Cuerpo de Arribeños.

Durante la Revolución de Mayo, los Patricios y su comandante Saavedra desempeñaron un papel importantísimo, sobre todo como fuerza disuasoria. La Revolución de Mayo se produjo en el momento elegido por Saavedra, luego que “maduren las brevas”, según su propio decir. Él mismo fue quien designó las guardias para las calles de la Plaza con sus oficiales de patricios que estuvieron a las órdenes de Eustoquio Díaz Vélez. Saavedra asumió la presidencia de la Primera Junta de Gobierno por gravitación lógica y natural de su actuación anterior y elevado prestigio; la propia acta del 25 de mayo fue escrita a puño y letra por un patricio: el subteniente Nicolás Pombo de Otero. Su falta de apoyo al virrey Baltasar Hidalgo de Cisneros fue determinante para su caída. Sus hombres, junto con los llamados chisperos, quienes eran dirigidos por el ex-patricio Domingo French, llenaron la Plaza de la Victoria, actual Plaza de Mayo, para asegurar el voto a favor de una junta integrada en su mayoría por patricios.

El 29 de mayo, sólo 4 días después de asumir el gobierno, la Primera Junta dispuso la creación, en base a los batallones de milicias existentes en Buenos Aires, de los primeros regimientos de infantería de línea, a la vez que anunciaba la futura formación de cuerpos de otras armas. Fue allí que nació el Ejército Argentino, a partir de su embrión principal: la Legión Patricia. De esta forma, entre los regimientos creados el 29 de mayo, se hallaban Regimiento N° 1 de Infantería, que se formó en base al Batallón N° 1 de Patricios. Regimiento N° 2 de Infantería: se formó en base al Batallón N° 2 de Patricios.

Sin embargo, el 16 de noviembre de 1811 los regimientos 1 y 2 fueron unidos, pasando a ser el N° 1 de Patricios, y asumió su jefatura el coronel Manuel Belgrano. El 6 de diciembre de 1811 sus hombres protagonizaron el llamado Motín de las Trenzas, en contra de su nuevo jefe, reclamando conservar su autonomía y el privilegio de elegir a sus comandantes, levantándose contra el Primer Triunvirato. Luego de sofocada esta rebelión, el Regimiento pasó a ser "de línea", y sus soldados fueron condenados a servir en él por muchos años. Todo el control de la fuerza militar pasó al Triunvirato. Esta crisis llevó al gobierno a dispersar sus fuerzas entre otros regimientos. Uno de ellos, que conservaba el número 1, tuvo activa participación en la segunda y tercera campañas al Alto Perú. El mismo regimiento tuvo destacada actuación en las batallas de Tucumán, Salta, Vilcapugio, Ayohuma y Sipe Sipe.

El Regimiento de Patricios participó en la batalla de Caseros formando parte de las tropas del brigadier general Juan Manuel de Rosas. Luego de Caseros, el 1º de línea intervino en la defensa de los intereses porteños en la lucha entablada entre el Estado de Buenos Aires y la Confederación Argentina. A fines del siglo XIX, durante la presidencia de Julio A Roca, el regimiento recuperó su nombre y se le destinó a escolta del Comandante en Jefe del Ejército Argentino. El 28 de junio de 1913, fue trasladado a su emplazamiento en Palermo, ocupando inicialmente instalaciones precarias, construidas con destino a la Exposición Ferroviaria del Centenario. Años más tarde, en el mismo predio fueron levantados los actuales edificios en que se aloja el Regimiento. A mediados del siglo XX recuperó su uniforme original para los actos ceremoniales.

Durante la guerra anti-terrorista de la década de 1970, el Regimiento de Patricios participó de varios enfrentamientos contra las fuerzas ilegales de extrema izquierda que azotaban a la nación con sus ataques a unidades militares, atentados con bombas y asesinatos a dirigentes políticos, sindicales y militares. En abril de 1969 se llevó a cabo uno de los primeros atentados contra instalaciones militares en Argentina: fue atacado el vivac del Regimiento de Patricios en Campo de Mayo, lugar donde la unidad se encontraba realizando actividades de instrucción. Fue una noche, en que la totalidad del personal se encontraba en uso de franco con motivo de la fiesta de Semana Santa, durante la cual un grupo de aproximadamente 25 hombres, con uniformes del ejército y en vehículos similares a los utilizados por la institución, irrumpió en el vivac con la intención de apoderarse del armamento del personal militar. La eficaz acción emprendida por la guardia de prevención, y las prevenciones adoptadas por el llamado segundo jefe del Regimiento, mayor Carlos A. Corral, motivaron que los atacantes se dieran a la fuga, llevándose consigo dos de los setecientos fusiles que allí había.

En el periodo constitucional, el 6 de septiembre de 1973, esta histórica y gloriosa unidad participó en la recuperación del Comando de sanidad del Ejército, tomado por un grupo de guerrilleros, por medio de una fracción a las órdenes del segundo jefe del Regimiento, el teniente coronel Raúl Juan Duarte Ardoy, quien, al anteponerse a sus hombres en el momento del ingreso, recibió el fuego enemigo y fue mortalmente herido. Así se constituyó en uno de los héroes del Regimiento y del Ejército Argentino en el siglo XX. Dos años más tarde, en 1975, el Regimiento de Infantería 1 “Patricios” participó nuevamente en la recuperación del Batallón Depósito de Arsenales 601 Domingo Viejobueno, de Monte Chingolo, provincia de Buenos Aires. Fue ésta la mayor acción guerrillera en la historia argentina, ya que, operando a nivel Batallón mediante la combinación de elementos pertenecientes al ERP y a “Montoneros”, se apoderaron de la Unidad. El Regimiento, ya alertado, al llegar al Batallón recibió un intenso volumen de fuego desde el frente, ocasionando heridas de gravedad al cabo 1º Néstor Rodríguez, quien continuó combatiendo.

Además de los hechos citados precedentemente, el Regimiento de Infantería 1 Patricios participó a través de sus integrantes, en otras acciones con efectivos de menor magnitud, tanto en su jurisdicción, como en la zona de operaciones de la provincia de Tucumán.

Marcha del Regimiento de Patricios

Avenida de las Camelias

Avenida de las Camelias es una marcha militar del Ejército Argentino. Fue compuesta por el músico Capitán de Banda Pedro Maranesi sobre el parche de un bombo, en el año 1915, en el lugar denominado Campo del Durazno ubicado en Rosario de la Frontera, Provincia de Salta, Argentina, donde se hallaba desplegada la 5ta División del Ejército para realizar sus maniobras militares generales. El autor la tituló con el nombre de una calle que acababan de abrir los efectivos. Junto a la Marcha de San Lorenzo, la Avenida de las Camelias es una de las marchas insignes del Ejército Argentino, aunque no pertenece al Reglamento "Registro de Marchas Militares y es ejecutadas por las bandas de músicas de los ejércitos de diversos países, entre ellos Alemania, Colombia, Polonia, etc.

Avenida de las Camelias - Desfile Militar (Video)



Avenida de las Camelias - Regimiento Patricios (videos)

Marcha de San Lorenzo

La Marcha de San Lorenzo es una marcha militar ejecutada por las bandas de música de las diferentes unidades del Ejército Argentino. Fue compuesta en 1901 por Cayetano Alberto Silva, por iniciativa de Pablo Ricchieri, quien fuera Ministro de Guerra del Presidente Julio Argentino Roca. La Marcha de San Lorenzo honra el combate de San Lorenzo, en el que se enfrentaron las tropas del coronel de Granaderos José de San Martín y tropas realistas. En ese combate muere heroicamente el Soldado Juan Bautista Cabral (Sargento Post Mortem), quien socorrió al entonces coronel José de San Martín, cuyo caballo había caído por el fuego enemigo durante la batalla.

Esta marcha marcial fue estrenada oficialmente en 1902 sin letra en las cercanías del histórico Convento de San Carlos donde se gestó la batalla de San Lorenzo. En 1907 Carlos Javier Benielli, un vecino y amigo de Venado Tuerto escribe la letra, junto a otras marchas compuestas por Silva. El Ejército Argentino, hacia 1920 cuando adoptaba el modelo prusiano para reorganizar y modernizar el ejército y como muestra de amistad le obsequió la Marcha San Lorenzo al Ejército Alemán. Este a cambio obsequió al Ejército Argentino la marcha "Alte Kameraden".

Letra de la Marcha de San Lorenzo

Febo asoma; ya sus rayos
iluminan el histórico convento;
tras los muros, sordos ruidos
oír se dejan de corceles y de acero.
Son las huestes que prepara
San Martín para luchar en San Lorenzo;
el clarín estridente
la voz del gran jefe
a la carga ordenó.
Avanza el enemigo
a paso redoblado,
al viento desplegado
su rojo pabellón (bis).
Y nuestros granaderos,
aliados de la gloria,
inscriben en la historia
su página mejor (bis).
Cabral, soldado heroico,
cubriéndose de gloria,
cual precio a la victoria,
su vida rinde, haciéndose inmortal.
Y allí salvó su arrojo,
la libertad naciente
de medio continente.
¡Honor, honor al gran Cabral! (bis)





Marcha de San Lorenzo (Video)

Expedición al Paraguay

Se conoce como Expedición al Paraguay a la campaña militar iniciada por la Primera Junta de Gobierno en septiembre de 1810 y que terminó en marzo de 1811, con el objetivo de instalar en la Intendencia del Paraguay un gobierno revolucionario bajo su autoridad. La Expedición al Paraguay fue una de las tres campañas militares enviadas por la Junta Provisional Gubernativa (Primera Junta) para imponer su autoridad; las otras dos fueron la Expedición al Interior y la Expedición a la Banda Oriental; y si bien fracasó militarmente, sirvió como antecedente para la formación de un gobierno revolucionario en Asunción pocos meses después.

Antecedentes

Tras la Revolución de Mayo, el primer gobierno patrio encarnado en Junta envió a Asunción un representante, el paraguayo José Espínola y Peña, con el fin de convencer a la Intendencia del Paraguay que aceptara el nuevo gobierno de criollos. Sin embargo, su gestión fue adversa ya que un congreso con representación de todas las ciudades y villas convocado por el gobernador Velasco resolvió reconocer al Consejo de Regencia de Cádiz aunque "guardar armoniosa correspondencia y amistad fraternal con la Junta" de Buenos Aires hasta que el rey resolviera.

Expedición

Ante la negativa de los paraguayos, la Junta envió una expedición al mando de Manuel Belgrano, quien partió septiembre de 1810 con 200 hombres que fue aumentando con voluntarios especialmente litoraleños, durante su marcha, al llegar a La Bajada (actual Paraná) contaba ya con 1.000 hombres. El 19 de septiembre de 1810, Manuel Belgrano obtuvo un triunfo en el Combate de Campichuelo, ocupando la posición fortificada de Campichuelo, donde el capitán de urbanos Domingo Soriano del Monje con 13 milicianos se apoyaba con tres piezas de artillería. Después de disparar brevemente sus cañones, los realistas se replegaron y las fuerzas revolucionarias quedaron dueñas de la posición.

Sin embargo, el gobierno del Paraguay disponía aun de una fuerza de 6.000 hombres, la cual se acantonó en Paraguarí. El 19 de enero de 1811, Belgrano lanzó un primer ataque, el cual provó importantes bajas en las filas enemigas, pero la superioridad numérica inclinó la situación en favor del adversario por lo que Belgrano ordenó la retirada hasta el río Tacuarí. El 9 de marzo de 1811 Belgrano contraatacó y consiguió así imponer a los paraguayos un armisticio que resolvió el cese de las hostilidades y la evacuación del ejército patriota. Meses después, el 14 de mayo de 1811, la prédica revolucionaria de Belgrano, durante las conversaciones por el armisticio, surtió efecto ya que un movimiento contrario a los realistas y al gobernador Velasco depuso a este nombrando en su lugar una Junta de gobierno. Cabe destacar la gran valentía del Manuel Belgrano, que sin ser militar ni tener experiencia de combate, había iniciado esta expedición militar al Paraguay que bien le pudo haber costado la vida.

Junta Grande

La Junta Grande fue el gobierno ejecutivo que se formó en las Provincias Unidas del Río de la Plata el 18 de diciembre de 1810 con la incorporación a la Primera Junta de los diputados provenientes del interior. La Junta Grande gobernó hasta el 22 de septiembre de 1811, cuando fue reemplazada por el Primer Triunvirato luego un golpe institucional encabezado por el Cabildo de Buenos Aires. Con este último se instalarían las tendencias centralistas en el gobierno de las Provincias Unidas.

Antecedentes de la Junta Grande

El 27 de mayo de 1810, dos días después de haberse destituido al virrey, el nuevo gobierno criollo representado por la Primera Junta había enviado una circular a los cabildos de las ciudades del interior para que enviaran sus representantes a Buenos Aires, con el fin de sumarse al nuevo gobierno. En diciembre de ese año, casi todos los delegados habían llegado y solicitaron su incorporación.

Presidido por Cornelio Saavedra, el 18 de diciembre de 1810, los miembros de la Primera Junta votaron por la incorporación de los nueve diputados del interior a la misma. Todos votaron a favor, excepto Mariano Moreno y Juan José Paso que eran centralistas. Al día siguiente se prestó juramento, quedando constituida la Junta Grande que, con varios cambios en su composición, gobernando hasta el 22 de septiembre de 1811.

Creación de las Juntas Provinciales

Con la incorporación de los diputados del interior, el nuevo gobierno de la Junta Grande tuvo mayor representatividad. El diputado por Cordoba, el Deán Funes dictó el reglamento del 10 de febrero de 1811, por el cual se crearon las Juntas Provinciales.

El citado reglamento, la primera carta orgánica de la Revolución de Mayo, es de gran importancia por cuanto establecía en cada capital de intendencia una Junta Provincial con autoridad sobre toda la gobernación, integrada por el gobernador intendente designado por el gobierno central de Buenos Aires y cuatro vocales elegidos por los vecinos de cada ciudad. Aparte de la creacion de las Juntas Provinciales, el reglamento del 10 de febrero también disponía la creación de Juntas Subordinadas.

Las Juntas Provinciales se compondrían de cinco miembros, es decir, "el presidente o gobernador intendente nombrado como tal y cuatro vocales que eligiese el pueblo. Las Juntas Subordinadas se establecerían en las ciudades o villas que tuvieran representantes ante Buenos Aires.

La duración de las Juntas Provinciales estarían limitadas hasta la reunión del Congreso General. De esta manera puede decirse que el reglamento del Deán Funes es el primer antecedente de un sistema federal.

Acontecimientos políticos durante el gobierno de la Primera Junta

A mediados de 1811 la situación militar se tornó desfavorable, la derrota de las fuerzas revolucionarias en Huaqui dejó el Alto Perú en manos enemigas e interrumpió el comercio con Potosí. A su pedido, la Junta autorizó a Saavedra a marchar hacia el Norte, para reorganizar el ejército y frenar la posible invasión española. El gobierno quedó así sin su principal autoridad presidido por Domingo Matheu.

En la Banda Oriental, el ejército revolucionario había puesto sitio a Montevideo. El español realista Elío, designado virrey del Río de la Plata, contaba con la flota de Montevideo, con la cual dominaba los ríos y bloqueaba el puerto de Buenos Aires. La Junta abrió ciertas nogociaciones con Elío, pero terminó por rechazar los términos que éste impuso.

La situación fue aprovechada por el cabildo de la capital, obligando a la Junta Grande a negociar su poder con él. Utilizando como excusa el bloqueo, acusó a la Junta de ineptitud por no haber llegado a ningún acuerdo con Elío. Presionando por la prensa y por medio de manifestaciones en la vía pública, algunas de ellas apoyadas por oficiales enemistados con Saavedra, obtuvo que se llamara a una asamblea de "apoderados del pueblo".

Cuando el secretario Campana intentó defender la autoridad del gobierno, fue acusado de haber insultado a los representantes del cabildo, que exigió su renuncia. La Junta, presidida por Domingo Matheu, exoneró a Campana y lo expulsó de la ciudad. Al ser convocadas las elecciones de los apoderados del pueblo, el cabildo hizo elegir también dos diputados por Buenos Aires al Congreso de las Provincias, una idea que parecía haberse dejado de lado, pero que el ayuntamiento recuperó como presión contra la Junta. Fueron electos Feliciano Chiclana y Juan José Paso como diputados, y doce "apoderados"; de éstos, quien más votos había obtenido fue Manuel de Sarratea.

En una reunión con la Junta, del 22 de septiembre de 1811, el cabildo logró que la Junta ordenara la creación de un nuevo gobierno, que sería conocido como Primer Triunvirato, formado por Chiclana, Sarratea y Paso. Los hombres de Buenos Aires creían necesaria la concentración del poder para proceder con energía y celeridad.

La Junta continuó existiendo, transformada en Junta de Conservación de los Derechos de Fernando Séptimo, con la misión teórica de ejercer como poder legislativo. Las relaciones entre ésta y el Triunvirato no estaban bien definidas: cuando la Junta sancionó un reglamento constitucional, el gobierno lo sometió a la decisión del Cabildo de Buenos Aires, dejando en claro que éste era superior a la Junta, y alentando al cabildo rechazarlo. Como la Junta se quejó del procedimiento, simplemente la disolvió oficialmente, en noviembre de ese mismo año.

Revolución de Mayo de 1810

La Revolución de Mayo fue una serie de acontecimientos políticos revolucionarios que se sucedieron en Buenos Aires, capital del Virreinato del Río de La Plata, en mayo de 1810, y que llevaron a la remoción del virrey y a la instalación del primer gobierno rioplatense compuesto por criollos. El detonante inmediato que desató la Revolución de Mayo fue la caída de la Junta Central de Sevilla, que gobernaba en nombre de Fernando VII, en manos de las tropas francesas. Como el monarca español había sido destronado por la Abdicación de Bayona impuesta por los franceses, la Junta de Sevilla había sido hasta el momento de la Revolución la máxima autoriadad española en la península ibérica. España se había transformado en un campo de batalla infernal donde las heroicas tropas y milicias españolas luchaban hasta la muerte contra las tropas napoleónicas que habían invadido la península. En estas circunstancias, cuando España se desangraba, los criollos deciden timidamente el día 25 de mayo de 1810 deponer al Virrey Don Baltasar Hidalgo de Cisneros y formar un gobierno local formado totalmente por criollos.

Este gobierno autóctono autoproclamado se llamaba oficialmente "Junta Provisional Gubernativa de las Provincias del Río de la Plata a nombre del Señor Don Fernando VII"; es decir un gobierno propio en nombre de un monarca en cuativerio en la Francia del gran Napoleón quien parecía invencible y que había puesto en el trono de España a su hermano José, apodado Pepe Botella. Para distinguirla de los gobiernos que la sucedieron, se la conoce a la Junta Provisional Gubernativa en los libros de historia como la Primera Junta de Gobierno, la cual asumía el gobierno de las Provincias Unidas en nombre de Fernando VII. La doctrina o la excusa para tal decisión fue que, como la autoridad española, la Junta Central de Sevilla, que había nombrado a Don Baltasar Hidalgo de Cisneros en su cargo ya no existía, entonces este virrey automaticamente perdía su autoridad como tal.

Todos los miembros de este gobierno revolucionario eran criollos; es decir hijos o nietos de españoles nacidos en América. La Junta era presidida por Cornelio Saavedra, quien contaba con dos secretarios: Juan José Paso y Mariano Moreno, siendo los vocales Manuel Belgrano, Manuel Alberti, Miguel de Azcuénaga, Juan José Castelli, Domingo Matheu, y Juan Larrea.

Semana de Mayo: cronología de los acontecimientos

El 14 de mayo arribó al puerto de Buenos Aires la goleta de guerra británica HMS Mistletoe procedente de Gibraltar con periódicos del mes de enero que anunciaban la disolución de la Junta de Sevilla al ser tomada esa ciudad por los franceses, que ya dominaban casi toda la península. El Virrey Cisneros intentó ocultar las noticias estableciendo una rigurosa vigilancia en torno a la nave británica e incautando todos los periódicos que desembarcaron del barco, pero uno de ellos llegó a manos de Manuel Belgrano y de Juan José Castelli el 17 de mayo. Éstos se encargaron de difundir la noticia, que ponía en entredicho la legitimidad del virrey, nombrado por la Junta caída. Al conocer las noticias de la caída de la Junta de Sevilla, Cornelio Saavedra, jefe del Regimiento de Patricio consideró que el momento idóneo para llevar a cabo un golpe contra Cisneros había llegado. El grupo encabezado por Castelli se inclinaba por un derrocamiento del virrey a través de un cabildo abierto, mientras los militares criollos proponían deponerlo por la fuerza.

El día 18 de mayo, para intentar calmar los ánimos, Cisneros realizó una proclama en donde reafirmaba gobernar en nombre del rey Fernando VII, hablando de la delicada situación en la península. El 19 de mayo, Saavedra y Belgrano se reunieron con el alcalde de primer voto Juan José de Lezica, y Castelli con el síndico procurador, Julián de Leiva, pidiendo el apoyo del Cabildo para gestionar ante el virrey un cabildo abierto, expresando que de no concederse, lo haría por sí solo el pueblo por la fuerza. Presionados por los criollos, Cisneros autorizó la realización de un cabildo abierto para el 22 de mayo. Con la presencia de 251 invitados, este Cabildo decidió llamar a votación por la destitución o continuación del virrey. El día 23 de mayo se realiza el recuento de los votos, el cual dió como resultado 155 votos por la destitución y 69 por la continuación.

Sin embargo, el día 24 de mayo, apresuradamente se reunió otro Cabildo, y se decidió que el nuevo gobierno estaría a cargo de una junta de gobierno pero que estaría presidida por Cisneros. Cuando trascendió que el virrey seguía en el cargo, la agitación popular cundió por la Plaza Mayor (Plaza de Mayo) y los cuarteles de los Patricios. Ante la presión, el síndico del Cabildo, Julian de Leiva, aceptó la convocatoria del ayuntamiento en otra sesión del Cabildo para el día siguiente. Durante la mañana del 25 de mayo, una gran multitud comenzó a reunirse en la Plaza Mayor, actual Plaza de Mayo, liderados por los milicianos de Domingo French y Antonio Beruti. Se reclamaba la anulación de la resolución del día anterior, la renuncia definitiva del virrey Cisneros y la formación de una Junta de gobierno.

El 25 de mayo, el Cabildo se reunió a las nueve de la mañana y reclamó que la agitación popular fuese reprimida por la fuerza. Para esto se convocó a los principales comandantes, pero éstos no obedecieron las órdenes impartidas. Cisneros seguía resistiéndose a renunciar, y tras mucho esfuerzo los capitulares lograron que ratificase y formalizase los términos de su renuncia. Finalmente llegó a la sala capitular la renuncia del virrey. En esas circunstancias, un grupo encabezado por Beruti se hizo presente en la Sala de Acuerdos y dió a conocer oralmente la nómina de los ciudadanos que integrarían la nueva Junta Gubernativa. Además, una vez establecida esta última, debería enviarse una expedición de 500 hombres al interior. La nueva Junta se llamó "Junta Provisional Gubernativa a nombre del Sr. Don Fernando VII", que fue la Primera Junta de Gobierno como se conoce en los libros de historia.

Mariano Moreno

Mariano Moreno (1778 - 1811) fue un abogado, político y periodista del Virreinato del Río de La Plata. Tuvo una tarea fundamenteal en la Revolución de Mayo, desempeñandose como secretario de la Primera Junta de Gobierno.

Mariano Moreno nació en Buenos Aires el 23 de septiembre de 1778. Era hijo de Don Manuel Moreno y Argumosa, y de Ana María Valle, y tenía trece hemanos. Cursó sus estudios secundarios en el colegio San Carlos. Continuó sus estudios de abogado en la Universidad de Chuquisaca, Sucre (actual Bolivia). También estudió Latin, Francés, e Inglés. Moreno contrajo nupcias con María Guadalupe Cuenca de 15 años. Luego de ejercer dos años su profesión de abogado en el Alto Perú, regresa con su esposa y su hijo a Buenos Aires en 1805. Una vez en la capital del Virreinato, Moreno ocupó el cargo de asesor legal en el cabildo de Buenos Aires. Acompañó a Martín de Álzaga como uno de los organizadores de la Asonada de Álzaga, ocurrida el 1 de enero de 1809, que pretendía reemplazar al virrey Santiago de Liniers por una junta de gobierno, de la que hubiera formado parte.

El 25 de Mayo de 1810, Mariano Moreno fue nombrado secretario, junto a Juan José Paso, de la Primera Junta de Gobierno que destituyó al Virrey Baltasar Hidalgo de Cisneros. En diciembre de 1810, cuando los diputados del interior se incorporaron al gobierno, la Primera Junta se transformó en Junta Grande, en la cual los partidarios de Saavedra eran mayoría. Moreno renunció como secretario, pero su renuncia fue rechazada por la Junta. De modo que solicitó y obtuvo una misión ante las cortes del Brasil y Gran Bretaña, para gestionar el apoyo a la independencia de las Provincias Unidas del Río de La Plata.

Mariano Moreno falleció en alta mar en la madrugada del 4 de marzo de 1811, a bordo de la goleta inglesa "Fame", en viaje a Gran Bretaña. Su cuerpo fue envuelto en una bandera inglesa y arrojado al mar (28° 7’ S, a unos kilómetros de la costa de Brasil, cerca de la isla de Santa Catarina), tras unas salvas de fusilería.

Visión doctrinaria de Moreno

Ávido lector de los libros de Montesquieu, Voltaire, Denis Diderot y Jean-Jacques Rousseau, la visión doctrinaria de la revolución de Mariano Moreno era un tanto extremista si la comparamos con la de Cornelio Saavedra y Manuel Belgrano. Moreno era partidario de una total ruptura política con España, inclinandose por un gobierno republicano, similar al gobierno de los Estados Unidos de America, mientras que Saavedra se inclinaba por un gobierno de criollos, con sus propias políticas locales, pero reconociendo la figura de Fernando VII como soberano, una especie de monarquía parlamentaria criolla.

Cornelio Saavedra

Cornelio Saavedra (1759 - 1829) fue un militar y estadista criollo sudamericano, oriundo de Potosí, nieto de españoles. Desempeñó un papel importante en la Revolución de Mayo, primer paso de la independencia argentina, siendo Presidente de la Primera Junta de Gobierno. Saavedra fue el primer jefe del Regimiento de Patricios formado tras las Invasiones Inglesas, lo cual lo convirtió en una prominente figura de la política local. Su nombre completo era Cornelio Judas Tadeo de Saavedra y Rodríguez.

Saavedra nació en la hacienda "La Fombera", situada en el pueblo de Otuyo, Potosí (actual Bolivia), el 15 de septiembre de 1759. Sus padres fueron Santiago Felipe de Saavedra y Palma, natural de Buenos Aires, y Teresa Rodríguez de Güiraldes, oriunda de la Villa Imperial de Potosí. La familia se mudó a Buenos Aires en 1767. Allí, durante su adolescencia, Cornelio asistió al Colegio Real de San Carlos en donde estudió filosofía y gramática latina de manera destacada entre 1773 y 1776. El 17 de abril de 1788 se casó con su prima hermana María Francisca Cabrera y Saavedra. El año anterior había comenzado su carrera política trabajando en el Cabildo de Buenos Aires, donde asumiría distintos cargos administrativos. Por ese entonces la ciudad ya había sido convertida en capital del Virreinato del Río de la Plata.

Saavedra comenzó su carrera militar durante la primera de las invasiones Inglesas en 1806, participando en la reconquista de la ciudad. Luego de la primera invasión fue elegido jefe del Regimiento de Infantería de Patricios. El 25 de mayo de 1810 fue nombrado Presidente de la Primera Junta de Gobierno. En consecuencia, fue el primer Jefe de Gobierno de la naciente nación Argentina. Los principios rectores de la Revolución de Mayo, por los cuales se guió el accionar de la Primera Junta, fueron los de la soberanía popular y la representatividad. Prudente y racional, su visión doctrinaria de la Revolución era opuesta a la de Mariano Moreno, quien era un exaltado extremista, partidario de cambios profundos.

En 1811, luego de la derrota del Ejército del Norte en la batalla de Huaqui, Cornelio Saavedra se hizo cargo del mismo y partió a liderar las campañas en el norte, con lo cual su cargo en la Junta fue ocupado por Domingo Matheu. Sin embargo, su partida fue aprovechada por opositores que reemplazaron a la Junta Grande por el Primer Triunvirato, destituyéndolo y cursando órdenes de arresto en su contra. Saavedra permaneció alejado de Buenos Aires, y los cargos en su contra fueron retirados en 1815.

Cornelio Saavedra falleció en Buenos Aires el 29 de marzo de 1829. El gobernador Juan José Viamonte ordenó su traslado al Cementerio de la Recoleta de la Ciudad de Buenos Aires en el mes de diciembre con el respectivo homenaje. El decreto de Viamonte ordenando dicho traslado rezaba lo siguiente.

Primera Junta de Gobierno

La Primera Junta de Gobierno fue el primer gobierno autóctono y autoproclamado, consituido por criollos, y que surgió en Buenos Aires el 25 de mayo de 1810, reemplazando al Virrey Baltasar Hidalgo de Cisneros. Su nombre oficial era "Junta Provisional Gubernativa de las Provincias del Río de la Plata a nombre del Señor Don Fernando VII". Estaba compuesta por criollos, es decir hombres nacidos en América y se formó inmediatamente luego de la destitución del virrey, como consecuencia de la Revolución de Mayo. La sede del gobierno fue fijada en el Fuerte de Buenos Aires, que sirviera desde 1776 como residencia de los virreyes y donde hoy se encuentra la Casa de Gobierno. La Primera Junta fue reemplazada en el gobierno el 18 de diciembre del mismo año por la Junta Grande.

Principios doctrinarios de la Primera Junta

En un comienzo, la Primera Junta no se presentó como una ruptura al orden preexistente sino como una continuidad de la soberanía del monarca Fernando VII, prisionero en Francia. Se basó en la teoría de la retroversión de la soberanía, expuesta por Juan José Castelli en el Cabildo Abierto del día 22 de mayo, y el derecho de los pueblos a conferir la autoridad o mando en ausencia del monarca. En España se habían formado Juntas de Gobierno bajo ese mismo principio, que desconocían la autoridad del rey José Bonaparte nombrado por Napoleón Bonaparte en reemplazo del Deseado. Antes de la formación de la Primera Junta existieron otros intentos similares de formar juntas de gobierno en el virreinato, pero todos ellos fueron desbaratados.

Sin embargo, los historiadores suelen considerar que las proclamaciones de lealtad a Fernando VII no eran reales, sino un engaño conocido como la Máscara de Fernando VII, que ocultaba las aútenticas motivaciones independentistas de sus impulsores con el fin de evitar represalias. Estos fundamentos doctrinarios se complementaron con la teoría de la subrogación, por la cual al sustituir a la autoridad virreinal se asumían todas sus funciones y dignidades, por lo que la Junta debía ser reconocida por todas las ciudades y villas.

El nuevo gobierno desconoció la autoridad del Consejo de Regencia sobre el territorio americano, basándose por un lado en su carencia de representatividad con respecto a los territorios americanos; por el otro, en su falta de legitimidad, puesto que el órgano que le había transmitido sus poderes, la Junta Suprema Central, no disponía de las facultades para hacerlo.

Obra de gobierno de la Primera Junta

Entre las diferentes disposiciones de gobierno tomada por la Junta figuran: el envío de Mariano Moreno en misión diplomática a Londres; envío de una expedición militar al Alto Perú bajo el mando de Antonio Gonzalez Balcarce; invitó a las provincias a enviar diputados para que participaran en un Congreso; creó por decreto La Gazeta de Buenos Aires, primer periódico que fue usado como medio de propaganda política criollo; creó el Departamento de Comercio y Guerra; ordenó la detención de Santiago de Liniers, etc.

Integrantes de la Primera Junta

Presidente: Cornelio Saavedra
Secretarios: Mariano Moreno, Juan José Paso
Vocales: Manuel Alberti, Miguel de Azcuénaga, Manuel Belgrano, Juan José Castelli, Juan Larrea, Domingo Matheu

Colonia del Sacramento

La Colonia del Sacramento fue una colonia portuguesa en el Río de La Plata. Fue el primer asentamiento europeo y la primera y más antigua ciudad en lo que hoy es territorio uruguayo. La Colonia del Sacramento fue fundada en enero de 1680 por el Maestre de Campo Manuel de Lobo del Reino de Portugal. Este asentamiento se ubicó frente a Buenos Aires, en la margen opuesta de Río de La Plata, en el territorio de la tribu Charrúa, aprovechando la debilidad española en una zona que carecía de poblaciones. Esta nueva ciudad colonial portuguesa se encontraba dentro del territorio de la Gobernación española del Río de la Plata y se hallaba al oeste de la línea fijada por el Tratado de Tordesillas.

Enterado de la presencia portuguesa, el gobernador y capitán general del Río de la Plata, José de Garro, organizó un ejército de unos 500 hombres de diferentes partes de los territorios españoles de la gobernación del Río de La Plata. El 7 de agosto de 1680 las fuerzas españolas asaltaron Colonia. La plaza fue renombrada por los españoles llamándola Fuerte del Rosario,y el portugués Manuel Lobo fue hecho prisionero y trasladado a Buenos Aires, en donde murió el 7 de enero de 1683. Sin embargo, las protestas portuguesas dieron como resultado la firma del Tratado Provisional de Lisboa del 7 de mayo de 1681, que dispuso la devolución de la plaza a Portugal, junto con la artillería, armas y pertrechos y la desaprobación de la corona de la acción llevada a cabo por Garro, quien sería sancionado.

En abril de 1777, luego de haber sido nombrado Virrey del Virreinato del Río de La Plata, Pedro de Ceballos, al mando de 9.000 hombres, sitió y tomó por asalto la Colonia del Sacramento, la cual pasó a manos españolas en forma definitiva hasta la emancipación del pueblo uruguayo.

El casco antiguo de la Colonia del Sacramento fue declarado Patrimonio de la Humanidad en 1995 al ilustrar la fusión exitosa de los estilos portugués, español y post-colonial. Hoy en día, debido a su proximidad con la ciudad de Buenos Aires, tiene fuerte vínculo con ella.

Plaza fuerte de la Colonia del Sacramento

Virreinato del Río de La Plata

El Virreinato del Río de la Plata fue una porción administrativa de los territorios coloniales españoles en América que integraba el Imperio español. Originalmente los territorios que lo componían formaban parte del Virreinato del Perú, pero la gran amenaza portuguesa sobre la Banda Oriental y Colonia del Sacramento y el contrabando convenció al ministro de Indias José de Galvez y Gallardo sobre la necesidad de la creación de un nuevo virreinato. De este modo, el Virreinato del Río de La Plata fue creado provisionalmente el 1 de agosto de 1776 y en forma definitiva el 27 de octubre de 1777 por orden del rey Carlos III.

El Virreinato del Río de la Plata integró los territorios de las gobernaciones de Buenos Aires, Paraguay, Tucumán, Santa Cruz de la Sierra y los corregimientos del Alto Perú y Cuyo. Esos territorios son en la actualidad parte de las repúblicas de Argentina, Uruguay, Paraguay, Bolivia, y del sur del Brasil. La Intendencia de Puno es en la actualidad parte de la República del Perú. Se disputa si una franja de la costa tropical de Chile integró también el virreinato, lo que no es aceptado por la historiografía chilena. Además incluyó nominalmente las islas de Fernando Poo (hoy Bioko) y Annobón en la actual Guinea Ecuatorial en África, cedidas por Portugal en 1777, aunque falló el intento por colonizarlas. La Revolución de Mayo en 1810, precedida por las de Chuquisaca y La Paz de 1809, puso fin a su unidad y culminó con la segregación de aquellos territorios respecto del poder español.

Pedro de Cevallos fue encargado por la Corona para la creación excepcional del virreinato con sede en Buenos Aires, para lo cual tomó para sí la Real cédula de San Ildefonso el 1 de agosto de 1776. Se le enviaba con la intención de "tomar satisfacción de los portugueses por los insultos cometidos en el Río de la Plata", de modo que su administración sobre el territorio platense y las ciudades de Cuyo incorporadas tendrían en principio un fuerte carácter militar. En ese momento inaugural el Virreinato del Río de la Plata incluyó a todo el territorio que actualmente son los estados brasileños de Río Grande del Sur (llamado por los españoles Río Grande de San Pedro), Santa Catarina y amplias zonas que hoy son parte de Paraná y Mato Grosso del Sur así como pequeños sectores que actualmente corresponden al oeste del Mato Grosso. Ceballos inició su campaña intentando llevar el límite de los territorios portugueses al este de la línea de Tordesillas y para ello los desalojó de las plazas de Colonia del Sacramento, Río Grande y la población de Nuestra Señora del Destierro en la isla de Santa Catalina.

Motivos de la creación del Virreinato del Río de La Plata

¿Porqué se creo el Virreinato del Río de La Plata?: La enorme superficie que abarcaba el Virreinato del Perú dificultaba las tareas de gobierno y, por ese motivo, se segregó gran parte de su territorio para la creación del Virreinato del Río de la Plata. Otros motivos que influyeron en la decisión de efectuar esa separación fueron: la presión portuguesa sobre la Colonia del Sacramento y toda la Banda Oriental, así como todos los otros territorios limítrofes entre hispanos y luso-brasileños; la creciente importancia que iba cobrando Buenos Aires como centro comercial; la importancia del estuario del Río de la Plata como entrada al continente y la defensa de los puertos de Buenos Aires y Montevideo, y las sucesivas expediciones británicas y francesas sobre las costas patagónicas.

Organización territorial del Virreinato del Río de La Plata

1) La primera que va de 1776 a 1782 implicaba la existencia de una sola audiencia y se mantuvieron las gobernaciones, gobiernos y corregimientos con los que se había constituido el virreinato: 4 gobernaciones y 3 corregimientos, quedando bajo su dependencia 5 gobiernos político militares, 20 corregimientos de indios, dos corregimientos de españoles subordinados y una comandancia político militar.

2) A partir de 1782 se aplicó el régimen de gobernaciones intendencias, creándose 8 de ellas a las que se le dio el nombre de provincias y los corregimientos pasaron a ser partidos, ordenándose suprimir los gobiernos político militares. Las intendencias eran: Buenos Aires, Córdoba del Tucumán, Salta de Tucumán, Potosí, Paraguay, Cochabamba, Chuquisaca, Charcas y La Paz. Las gobernaciones militares eran: Montevideo, Misiones, Moxos y Chiquitos. Si bien la máxima autoridad en el virreinato era el virrey, quien representaba al rey en el territorio, al frente de cada intendencia había un intendente. Mientras que la administración de cada gobernación estaba a cargo de un gobernador.

Virreyes del Virreinato del Río de La Plata

Pedro Antonio de Cevallos (1776 - 1778)
Juan José de Vértiz y Salcedo (1778 - 1784)
Nicolás del Campo (1784 - 1789)
Pedro de Melo (1795 - 1797)
Antonio de Olaguer y Feliú (1797 - 1799)
Gabriel de Avilés (1799 - 1801)
Joaquín del Pino y Rozas (1801 - 1804)
Rafael de Sobremonte (1804 - 1807)
Santiago de Liniers (1807 - 1809)

Francisco Javier de Elío

Francisco Javier de Elío (1767 - 1822) fue el 12º y último Virrey del Virreinato del Río de La Plata entre 1810 y 1812. Fue precedido por Baltasar Hidalgo de Cisneros, quien había sido depuesto por la Primera Junta de Gobierno el 25 de Mayo de 1810.

Francisco Javier de Elío nació en Pamplona en 1767. Fue un militar de carrera y gobernador de Montevideo entre 1807 y 1809. Conspiró junto con Martín de Alzaga contra de Santiago de Liniers, pero no tuvo éxito ya que éste último fue apoyado por Cornelio Saavedra y las milicias criollas.

En mayo de 1810, el sucesor de Liniers, Baltasar Hidalgo de Cisneros fue removido de su cargo por la Primera Junta de Gobierno de Buenos Aires. Sin embargo, Francisco Javier de Elío quedó al mando de Montevideo y se autoproclamo Virrey del Río de La Plata y luego confirmado como tal por la Junta de Cádiz. Intentó ser reconocido por el Cabildo de Buenos Aires, que desconoció su autoridad, por lo que se instaló en Montevideo. El 19 de enero de 1811, Francisco Javier de Elío declaró a Montevideo capital del virreinato y asumió como virrey del Río de la Plata, pero la población rural de la Banda Oriental rechazó la autoridad del nuevo virrey en febrero de 1811, hecho conocido como Grito de Asencio.

El caudillo uruguayo Artigas derrotó a las tropas realistas de José Posadas el 18 de mayo de 1811 en la Batalla de Las Piedras, la cual constituyó el primer triunfo importante de las fuerzas revolucionarias frente al Imperio español. No obstante ello, el 20 de octubre de 1811 Elío y el gobierno de Buenos Aires firmaron un armisticio que devolvía al control español la Banda Oriental. Finalmente, El virrey Elío regresó a España el 18 de noviembre de 1811, dejando su cargo de virrey en enero de 1812.

En 1814, luego de la liberación de España del yugo napoleónico, el rey de España Fernando VII vuelve del exilio francés, cruzando la frontera el 24 de marzo. Llega el momento de la verdad respecto a la Constitución de 1812. De acuerdo con los decretos de las Cortes, no se reconocería por libre al rey ni, por tanto, se le prestaría obediencia, hasta que prestase el juramento prescrito por el artículo 173 de la Constitución.

Fernando VII se niega a seguir la ruta a Madrid marcada por la Regencia y entra en Valencia el 16 de abril. Ahí le esperaban dos personas: un representante de la Regencia con el texto de la constitución y un diputado absolutista con un manifiesto absolutista firmado por 69 diputados. Ferviente seguidor de la causa absolutista, el 17 de abril, el general Elío invita al monarca a recobrar sus derechos, poniendo sus tropas a disposición del monarca y realizando el que es probablemente el primer pronunciamiento de la historia moderna de España. Protagonizó persecuciones contra diversos liberales y/o constitucionales. Sin embargo, leugo del triunfo de la Revolución Liberal de 1820 el capitán general Francisco Javier de Elío fue ejecutado 1822.

Nicolas Antonio de Arredondo

Nicolás Antonio de Arredondo (1740 - 1802) fue el 4º Virrey del Virreinato del Río de La Plata. Sucedió a Nicolás del Campo el 4 de diciembre de 1789, y se mantuvo en su cargo hasta el 16 de marzo de 1795, siendo reemplazado por Pedro de Melo.

Nicolás Antonio de Arredondo nació en Madrid, España, en 1740. Desde muy joven siguió la carrera militar, participando en las guerras de Italia, donde ganó prestigio como militar. Luego fue Funcionario Real y desempeñó el cargo de gobernador de Cuba entre 1780 y 1785. Tras haber ocupado el cargo de gobernador de La Plata (Bolivia), Nicolás de Arredondo fue nombrado Virrey del Virreinato del Río de La Plata por Carlos IV, cargo que asumió el 4 de diciembre de 1789.

Gobierno de Nicolás Antonio de Arredondo

Continuó con el empedrado de Buenos Aires, promovió la autorización para la construcción de una plaza de toros en el barrio de Montserrat y la creación de programas de salud pública. Fortificó la ciudad de Montevideo y creó consejos vecinales y cuerpos de policías. También mejoró las minas de plata, impulsó la ganadería y resolvió los conflictos entre estancieros y comerciantes. Estimuló la industria de la caza de ballena a través de una gran compañía con privilegios reales garantizados. Además se manifestó a favor de la creación del Consulado de Buenos Aires. En 1794 consiguió que se instalara el Consulado Real, que funcionaba a modo de tribunal comercial, con el fin de evitar el contrabando y otras prácticas ilegales.

Nicolás Antonio de Arredondo renunció a su cargo de Virrey en 1795, y regresó a España, donde continuó desempeñándose como funcionario público en Madrid hasta su muerte en 1802.

Invasiones Inglesas

Se conoce como Invasiones Inglesas a los dos intentos de invasión y conquista del Virreinato del Río de La Plata por parte de un pequeña flota británica en 1806 y 1807, parte de la expedición de Sir David Baird que había conquistado la colonia holandesa de Cabo de Buena Esperanza. Estos dos acontecimientos históricos significaron la expansión de las Guerras napoleónicas en América, conflicto que enfrentaba a las dos potencias dominantes de la época, el Reino Unido y Francia. La guerra entre el Reino Unido y el Primer Imperio francés otorgaba a los vastos territorios hispanos en América un papel estratégico y económico de gran importancia para el Reino Unido, que se hallaba por entonces en plena Revolución industrial y necesitaba materia prima para sus fábricas, ya que una importante fuente de ellas se había perdido con la emancipación de sus 13 colonias en la América del Norte en 1776.

Primera Invasión Inglesa

La Primera Invasión Inglesa comenzó el 27 de junio de 1806, cuando las tropas británicas, bajo el mando de William Carr Beresford, ocuparon la ciudad de Buenos Aires, capital del Virreinato del Río de la Plata, sin encontrar resistencia. El virrey Sobremonte había abandonado la ciudad junto con el Tesoro Real y se dirigió hacia Córdoba, mientras que un primer intento de expulsar a las fuerzas inglesas, llevado a cabo por Juan Martín de Pueyrredón y un grupo de paisanos, fracasó rotundamente ante la bien entrenada fuerza británica.

Ante el desarrollo adverso de los acontecimientos, los representantes de los principales grupos e instituciones locales se apresuraron a mostrar obediencia a las nuevas autoridades. Sin embargo, el dominio inglés en Buenos Aires no duró mucho. Unos 45 días después un ejército proveniente de Montevideo comandado por Santiago de Liniers, al que se sumaron milicias populares porteñas, derrotaron a las tropas inglesas que se vieron superados ampliamente en número. Este enfrentamiento se conoce como la Reconquista, la cual finalizó el 14 de agosto. Luego los funcionarios y principales vecinos, reunidos en Cabildo abierto, decidieron privar a Sobremonte del mando militar y convirtieron a Liniers en el gobernador militar de Buenos Aires.

Segunda Invasión Inglesa

La Segunda Invasión Inglesa en febrero de 1807, cuando tropas británicas, al mando del general John Whitelocke tomaron Montevideo y en junio, desembarcaron por segunda vez en Buenos Aires. Tras eludir a las fuerzas de Liniers, los ingleses entraron en la capital. Sin embargo, esta fuerza británica fue rechazada por las fuerzas defensoras que estaban formadas no sólo por tropas oficiales al servicio del rey español, sino también por numerosas milicias urbanas, integradas por la población nativa a quienes se había armado y organizado militarmente durante el curso de las invasiones. Esta fase de las Invasiones Inglesas es conocida como la Defensa.

La resistencia del pueblo y su participación activa en la Reconquista primero y al año siguiente en la Defensa, aumentó el poder y la popularidad de los líderes criollos e incrementó la influencia y el fervor de los grupos independentistas. Paralelamente, quedó en evidencia la incapacidad de la metrópoli española de defender a sus colonias en el contexto de los conflictos internacionales de la época. Estos motivos convierten a las Invasiones inglesas en uno de los catalizadores de la causa emancipadora en la Argentina y gran parte de Hispanoamérica.

Los historiadores argentinos coloca a la Reconquista y la Defensa de Buenos Aires durante las Invasiones inglesas en un lugar relevante en la historia argentina como antecedente inmediato de la Revolución de mayo de 1810 que dio inicio al proceso de Independencia de la Argentina. Durante su curso, por primera vez prevaleció la voluntad del pueblo por sobre el mando del Rey de España, cuando mediante el cabildo abierto del 10 de febrero de 1807, los vecinos de Buenos Aires depusieron al virrey designado por el rey, para elegir al francés Santiago de Liniers en su lugar. Asimismo, la creación en esa ocasión del Regimiento de Patricios, como milicias populares voluntarias, y la elección por parte de los propios milicianos del potosino Cornelio Saavedra -futuro presidente de la Primera Junta patria- como jefe del cuerpo, sentó la bases de un ejército patriota capaz de alzarse contra las tropas realistas. La participación popular en la lucha armada es tradicionalmente representada con la imagen de los habitantes de Buenos Aires arrojando aceite hirviendo sobre los invasores desde los techos de las casas.

William Carr Beresford se rinde a Santiago de Liniers luego de la Reconquista

Nicolás del Campo

Nicolás del Campo (1725 - 1803) fue el 3er Virrey del Virreinato del Río de La Plata. Precedido por Juan José de Vértiz y Salcedo, asumió el cargo de Virrey el 7 de marzo de 1784, sucediéndole Nicolás de Arredondo en 1789. Nació en Sevilla el 12 de marzo de 1725. Su nombre completo era Nicolás Felipe Cristóbal del Campo y Rodríguez de Salamanca. Descendía de una familia noble de origen flamenco emparentada con la nobleza local. Sus padres fueron Nicolás Ignacio del Campo y Cuesta, I marqués de Loreto, y Josefa Arcadia Rodríguez de Salamanca y Solís. Nicolás del Campo tuvo nueve hermanos, de los cuales guardó especial relación con Pedro José que fue canónigo racionero de la catedral de Sevilla, y con Benito quien fuera procurador mayor de Sevilla y caballero maestrante.

Nicolás del Campo fue nombrado Virrey del Río de La Plata por Carlos III el 13 de agosto de 1783, y tomó posesión del cargo el 7 de marzo de 1784. Fue un militar profesional de carrera, pero no tenía mucha experiencia en la política colonial de América antes de su llegada al Río de La Plata. Sin embargo, Nicolás del Campo fue un administrador honesto y capaz.

Gobierno de Nocolás del Campo

Terminó de construir el edificio de la Real Audiencia de Buenos Aires, que había sido iniciada por su antecesor. Subdividió a las intendencias del Río de La Plata, elevando su número a ocho intendencias, estableciendo un nuevo sistema de relaciones entre los intendentes y el Virrey. Nicolás del Campo también impulsó la economía en muchos niveles, promocionando la agricultura y la cría de ganado vacuno. Busco nuevas fuentes de abastecimiento de sal a bajo costo para facilitar la industria del salado de carne para la exportación. Mejoró notablemente la infraestructuras de los puertos y lucho tenazmente contra el contrabando, estableciendo nuevas políticas de co-existencia pacífica con los indios.

El Virrey Nocolás del Campo fue reemplazado por Nicolás de Arredondo en 1789, volviendo a su Sevilla natal como mariscal de campo. Habitó en la casa de su hermano Benito, en la calle San José nº13. Este palacete, cuya fachada preside el escudo del marques de Loreto, todavía se conserva gracias a que fue rehabilitado como una de las sedes de la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía. Años después, Nicolás del Campo fue nombrado Gentilhombre de Cámara de Su Majestad, con entrada, lo que le facultaba para pertenecer a los círculos más inmediatos al rey Carlos IV. Se trasladó a Madrid, donde murió el 17 de febrero de 1803 a la edad de 79 años, soltero y sin descendencia. Fue sepultado en la cripta del altar mayor de la parroquia de San Sebastián.

Baltasar Hidalgo de Cisneros

Baltasar Hidalgo de Cisneros (1755–1829) fue el 11º y penúltimo Virrey del Virreinato del Río de La Plata. Fue nombrado Virrey el 15 de julio de 1809 por la Junta de Sevilla, y removido de su cargo el 25 de mayo de 1810 por el gobierno revolucionario de la Primera Junta de Gobierno durante la Revolución de Mayo de 1810.

Baltasar Hidalgo de Cisneros nació en Cartagena en 1755. Descendiente de varias generaciones de militares, Baltasar ingresó a los 15 años de edad en la carrera naval en el año 1770. En 1780 al mando de la balandra Flecha capturó dos corsarios británicos, el Rodney y el Nimbre. Al año siguiente y al mando de la fragata Santa Bárbara capturó otros 4 corsarios de la misma nacionalidad. En 1805 combatió valientemente contra los ingleses en la Batalla de Trafalgar, resultando ser uno de los marinos españoles más destacados que participaron en ella.

En 1806, Cisneros fue nombrado Jefe de Escuadra y enarboló su insignia en el navío Santísima Trinidad, que era el barco mayor de todos los que tomaron parte en la batalla y que protagonizó uno de los episodios más intensos. Participó en la resistencia contra la invasión napoleónica de España, luchando heroicamente. Llegó a ser miembro de la Junta de Cartagena. En julio de 1809 la Junta Suprema de Sevilla lo nombró Virrey del Río de la Plata.

Cuando Cisneros asumió su cargo era un momento de crisis económica. La flota española había sido derrotada por la Marina Real Británica y el comercio con las colonias se había paralizado al no poder enviar barcos a las mismas. Aunque España posteriormente estableció una alianza con Gran Bretaña, no podía comerciar con ella debido al secular monopolio español del comercio con sus colonias. Sin embargo, Cisneros autorizó entonces el libre comercio con Gran Bretaña, pero esto generó quejas de los comerciantes locales más poderosos que obtenían grandes ganancias con el contrabando. Para no perder su apoyo, anuló el decreto de libre comercio que había dictado. Esto causó, a su vez, quejas de los comerciantes ingleses, quienes reclamaban que no deberían ser perjudicados ya que Inglaterra era el nuevo aliado de España que luchaba contra las tropas invasoras francesas. Para quedar en buenos términos con ambos, dio una prórroga de cuatro meses al libre comercio para que los ingleses pudieran finalizar sus asuntos.

En 1809 hubo intentos de revoluciones en el Alto Perú (actual Bolivia), el 25 de mayo en Chuquisaca y el 16 de julio en La Paz, en las cuales se formaron juntas de gobierno por la ausencia del rey español. Estos movimientos rebeldes fueron aplastados por un ejército enviado por Cisneros, y sus autores condenados a muerte. Esta medida, sin embargo, aumentó el resentimiento de los revolucionarios porteños: French y Beruti criticaban que dichos alzamientos fueran condenados con la pena capital pero que los alzamientos contra Liniers acabaran en indultos, considerando que estos últimos fueron hechos por españoles y los de La Paz y Chuquisaca por criollos.

El 13 de mayo de 1810, un barco trajo noticias de España. La corona española y la Junta de Sevilla cayeron en manos de las fuerzas de Napoleón Bonaparte. Entonces Cisneros intentó incautar los periódicos traídos para que la noticia no se supiera. No obstante, uno de esos periódicos llegó a manos de Manuel Belgrano y Juan José Castelli, quienes difundieron la noticia. Cisneros se vio obligado a proclamarla oficialmente el 18 de mayo.

La Revolución de Mayo es la semana que transcurrió entre el 18 y el 25 de mayo de 1810, que se inició con la confirmación de la caída de la Junta de Sevilla y desembocó en la destitución de Cisneros y la asunción de la Primera Junta. En un principio, Cisneros se resistió a dimitir y tras mucho esfuerzo, los capitulares lograron que ratificara y formalizara los términos de su renuncia, abandonando pretensiones de mantenerse en el gobierno.

En agosto de 1810, la Junta lo envió de regreso a España en una embarcación pequeña mercante. Desembarcó en las Canarias el 4 de septiembre. Quedó en esas islas para restablecer su quebrantada salud y pasó después a Cádiz, donde pidió que se le residenciase y se juzgase su conducta. No obstante, el gobierno, satisfecho con ella, le expresó su aprobación por medio del Ministerio de la Guerra, nombrándole vocal de la Junta de Dirección, el uno de enero de 1813, comandante general del Departamento de Cádiz y después, ascendiéndole a capitán general del mismo. El 14 de septiembre de 1818 fue nombrado ministro de Marina y en diciembre del mismo año director general de la Armada, con orden que desempeñase en comisión la capitanía general de Cádiz y se encargase de los preparativos de la expedición hacia America que preparaba el conde de La Bisbal.

Sin embargo, en 1820 triunfó la revuelta de los constitucionales y Cisneros fue apresado y llevado al arsenal de la Carraca, permaneciendo en esa situación hasta que el Rey juró la Constitución de 1812. Prescindiendo de opiniones políticas, el gobierno reconoció sus méritos y le concedió los honores del consejo de Estado y su cuartel en el departamento de Cartagena, de donde fue nombrado capitán general en seis de noviembre de 1823. Don Baltasar Hidalgo de Cisneros falleció en Cartagena de junio de 1829.

Rafael de Sobremonte (Virrey)

Rafael de Sobremonte (1745 - 1827) fue el 9º virrey del Virreinato del Río de La Plata, sucediendo a Joaquín del Pino y Rosas el 24 de abril de 1804. Tras las invasiones inglesas, fue reemplazado por Santiago de Liniers el 10 de febrero de 1807. Su nombre completo era Rafael de Sobremonte, Núñez del Castillo, Angulo Bullón y Ramírez de Arellano.

Rafael de Sobremonte nació en Sevilla el 27 de noviembre de 1745. Se casó en primeras nupcias con una dama argentina, Doña Juana María de Larrazábal, con quien tuvo doce hijos. Antes de ser nombrado virrey, fue un militar de carrera y administrador colonial español, ocupando la gobernación de la ciudad de Córdoba. Tras el fallecimiento de Joaquín del Pino y Rosas, asumió como virrey el 24 de abril de 1804.

Durante la Primera Invasión Inglesa en 1806, Sobremonte abandonó la ciudad de Buenos Aires con rumbo a Córdoba, en un intento de poner a salvo el tesoro del Virreinato. Cuando los ingleses ocuparon la ciudad de de Buenos Aires ejerció el cargo desde Córdoba, que pasó a ser provisionalmente la capital del Virreinato. En agosto de 1806, inmediatamente después de la Reconquista, Álzaga reunió un cabildo abierto, en el cual, bajo presión de la muchedumbre enardecida, se decidió que Sobremonte no debía reasumir el mando en la capital. Liniers fue nombrado comandante de la plaza, y el mando civil fue ejercido por la Real Audiencia.

El virrey Sobremonte se retiró a Montevideo con parte de sus tropas, a tratar de impedir la segunda invasión, sobre la que no cabían dudas que ocurriría ya que la flota inglesa de Popham nunca se había retirado del Río de la Plata. Pero la población de Montevideo, influida por la actitud de la de Buenos Aires, rechazó su mando. Cuando se produjo el esperado ataque inglés, envió las tropas de que disponía a rechazarlos, pero éstas desertaron. Entonces en febrero de 1807, Rafael de Sobremonte fue reemplazado en su cargo de virrey del Río de La Plata por Liniers.

Juan José de Vértiz y Salcedo

Juan José de Vértiz y Salcedo (1719 - 1799) fue el segundo virrey del Río de la Plata. Sucedió a Pedro de Cevallos en 1778, siendo reemplazado en 1784 por Nicolás del Campo.

Juan José de Vértiz y Salcedo nació en Mérida de Yucatán, actual México, en 1719. Hijo de un funcionario español, estudió en España y siguió la carrera militar. Participó de varias campañas españolas, como las de Italia y Francia. Antes de ser virrey, ejerció el cargo de gobernador de Buenos Aires y Capitán General del Río de La Plata, tanto bajo la administración del Virreinato del Perú como del Virreinato del Río de la Plata, teniendo como prioridad echar a los portugueses de la Banda Oriental. En 1778, asumió el cargo de virrey.

Obra de gobierno

La obra de gobierno del virrey Vértiz y Salcedo fue muy vasta. Desarrolló la economía regional, colonizó tierras deshabitadas, instaló intendencias por todo el virreinato, preparando de esta manera el camino para que fuera reestablecida la Real Audiencia de Buenos Aires. En tarea social intentó agrupar a todos los artesanos en diferentes gremios, imitando el sistema vigente en Europa. Durante su gobierno se censó por primera vez la ciudad, que en aquél entonces contaba con alrededor de 37.000 habitantes. También se creó el primer teatro de la ciudad, La Ranchería.

Vértiz y Salcedo tuvo un importante papel en la represión de la sublevación de Túpac Amaru II, aplastada en 1781. Durante su gestión, la frontera india en Buenos Aires fue adelantada y mantenida por nuevos poblados fortificados que más tarde se convirtieron en ciudades como Chascomús y Monte. También hizo reforzar los fuertes en Montevideo. En 1784 pidió regresar a España, dejó el virreinato y se lo entregó a Nicolás del Campo. Juan José de Vértiz y Salcedo murió en España en 1799.

Real Audiencia de Buenos Aires

La Real Audiencia de Buenos Aires fue el más alto tribunal de apelación de segunda instancia de la corona de España en el territorio de la Gobernación y Virreinato del Río de la Plata. Con sede en el Cabildo de Buenos Aires, funcionó desde 1661 hasta 1671 durante el período de la Gobernación, y desde 1782 hasta 1812 durante los períodos del Virreinato del Río de La Plata y Gobierno de la Revolución de Mayo. La Real Audiencia de Buenos Aires ejerció sus funciones en el territorio que no era de competencia de la Real Audiencia de Charcas, es decir, en las intendencias de Buenos Aires, Córdoba del Tucumán, Salta del Tucumán y del Paraguay. Luego de la Revolución de Mayo de 1810 funcionó hasta el 23 de enero de 1812, cuando se la reemplazó por una Cámara de Apelaciones.

La Real Audiencia en la gobernación del Río de La Plata fue creada por el rey Felipe IV mediante Real Cédula del 6 de abril de 1661, siendo su primer presidente Alonso de Mercado y Villacorta, quien no pudo ocupar el cargo porque la Audiencia fue erigida luego de que dejara el cargo de gobernador. El 20 de junio de 1661 se firmó otra Real Cédula que fijó las pautas de su funcionamiento. Fue disuelta por Real Cédula del 31 de diciembre de 1671, que se cumplió el 26 de octubre de 1672. Su segundo presidente fue el gobernador y capitán general maestre de campo José Martínez de Salazar, y los ministros: Pedro de Ovalle, Manuel Muñoz de Cuellar, Juan Ximénez Lobatón y Pedro de Roxas y Luna. Su primer fiscal fue Diego Portales.

Por Real Decreto del 25 de julio de 1782, Carlos III creó la Real Audiencia del Virreinato del Río de La Plata. Fue establecida durante el gobierno del virrey Juan José de Vértiz y Salcedo, el 14 de abril de 1783, como parte del Virreinato del Río de la Plata, que había sido creado el 1 de agosto de 1776. Estaba presidida por el virrey y compuesta por un regente, cuatro oidores y un fiscal. La instalación solemne de la Real Audiencia tuvo lugar el 8 de agosto de 1785, siendo sus primeros oidores: Manuel de Arredondo, Alonso González Pérez, Sebastián de Velazco, Tomás Ignacio Palomeque y el fiscal José Márquez de la Plata. Su territorio comprendía las intendencias de Buenos Aires, Paraguay, Córdoba del Tucumán y Salta del Tucumán y las gobernaciones subordinadas a Buenos Aires de Misiones y Montevideo.