Constitución de 1819 (Argentina)

La Constitución de 1819 fue la Constitución sancionada en mayo de 1819 por el Congreso de Tucumán, el cual se había trasladado a Buenos Aires dos años antes. Debido a su filosofía política unitaria fue rechazada por los caudillos federales, quienes se enfrentaron al Directorio Supremo de José Rondeau, batiéndolo finalmente.

Antecedentes del proyecto de Constitución de 1819

Cuando el Congreso de Tucumán se trasladó a Buenos Aires en agosto de 1817, éste designó una comisión de cinco miembros para que redactase un proyecto de Constitución permanente. La designación recayó en los siguientes diputados: Bustamante, Serrano, Zabaleta, Paso y Sáenz. La comisión redactora tuvo en cuenta las resoluciones dictadas a partir de mayo de 1810, los proyectos de la Sociedad Patriótica y de la comisión oficial que habían sido presentados ante la Asamblea de Año XIII, el Estatuto de 1815 y el Reglamento Provisorio de 1817. En el orden externo fue consultada la Constitución de los EEUU, la francesa de 1791, y la Constitución de Cádiz de 1812.

Luego de nueve meses de debates intensos, la Constitución de 1819, fue sancionada el 20 de abril de 1819 y fue jurada en mayo de ese año.

Análisis de la Constitución de 1819

La Constitución constaba de seis secciones que comprendían un total de 138 artículos. La primera sección proclamaba que la religión del estado era Católica Apostólica Romana. La segunda sección dedicaba al Poder Legislativo que estaba organizado en base a un sistema bicameral: una Cámara de representantes integrada por diputados elegido uno por cada 25.000 habitantes; una Cámara de Senadores integrada por un representante por cada provincia, más tres senadores militares, cuatro religiosos, un senador por cada universidad y el Director de Estado una vez concluido el mandato.

La tercera sección se dedicaba al Poder Ejecutivo, representado por el Director de Estado, el cual era elegido por ambas cámaras a mayoría de sufragios, y permanecía cinco años en el poder; debía ser argentino nativo con un mínimo de 35 años de edad. La cuarta sección estaba dedicada al Poder Judicial, que estaba consituido por la Alta Corte de Justicia y demás tribunales inferiores. Esta Alta Corte de Justicia (Corte Suprema) estaba compuesta por siete jueces y dos fiscales, todos ellos abogados.

Motivos de su rechazo

La Constitución fue aprobado por el Congreso el 20 de abril de 1819 y entró en vigencia el 25 de mayo de ese año. Sin embargo, las provincias de Entre Ríos, Santa Fe, Corrientes, y la Banda Oriental no la aceptaron. La Constitución de 1819 fue rechazada por los caudillos por su contenido centralista, monárquico y aristocrático, ya que no definía con precisión si el jefe de estado sería un presidente o un monarca. Mientras las provincias se sentían impulsadas por un sentimiento autonomista o federal, la Constitución establecía un sistema de gobierno unitario a través de una orientación monárquica que respondía a la política imperante en esa época entre la clase dirigente.

Luego del rechazo de la Constitución, Santa Fe y Entre Ríos decidieron ir a la guerra contra Buenos Aires. Guerra en que las provincias sublevadas contra el Directorio resultaron victoriosas en la batalla de Cepeda, del 1 de febrero de 1820, provocando con ello la caída del entonces Director Supremo José Rondeau, y dando inicio a un período de crisis para la ciudad puerto y su provincia, y de autonomía para las provincias interiores.

Cruce de Los Andes

En la historia argentina se conoce como Cruce de los Andes al conjunto de maniobras realizadas por el Ejército de los Andes de las Provincias Unidas del Río de la Plata entre el 19 de enero y el 8 de febrero de 1817, para atravesar la cordillera de los Andes desde la región argentina de Cuyo hasta Chile, y enfrentar a las tropas realistas leales a la Corona española que allí se encontraban. Formó parte del plan que el general José de San Martín desarrolló para llevar a cabo la Expedición Libertadora de Chile y del Perú. El Cruce de los Andes es considerado como uno de los grandes hitos de la historia argentina, así como también como una de las mayores hazañas de la historia militar universal.

San Martín había llegado a Mendoza el 7 de septiembre de 1814 con la idea de organizar un pequeño y disciplinado ejército en la Provincia de Cuyo. A poco de llegado, entre el 1 y 2 de octubre de ese año, se produjo la Batalla de Rancagua, en la cual las fuerzas patriotas chilenas fueron derrotadas, y parte de sus restos cruzaron la cordillera en dirección a Mendoza, quedando Chile en manos españolas. Ante esta situación, San Martín recibió e incorporó a su incipiente ejército a los veteranos chilenos liderados por Bernardo O'Higgins. Intentó poner rápidamente a su ejército en condiciones de combatir, ante el temor de que los realistas cruzaran la cordillera y atacaran Mendoza, debido a la aparición de destacamentos realistas en el Portillo, Las Flechas y Ladera de las Vacas en el paso de Uspallata. Pese a esos movimientos, este temor nunca se hizo realidad debido a que el líder de las fuerzas españolas en Chile, Casimiro Marcó del Pont, consideró el cruce por parte de un ejército como impracticable.

Así fue que San Martín se avocó durante los años 1815 y 1816 a formar el Ejército de los Andes, y a prepararlo para el cruce de la cordillera de los Andes y el ataque a los realistas de Chile. La ciudad de Mendoza, se transformó en un gran cuartel y fábrica militar, y casi todos los pobladores cuyanos participaron en la elaboración de pólvora y municiones, aprendieron a fundir cañones, tejer tela y coser ropa. Se montó una fundición de armas a cargo del religioso franciscano fray Luis Beltrán, un cuerpo de maestranza a cargo de Antonio Álvarez Condarco, y servicios sanitarios a cargo del médico Diego Paroissien.

A mediados de 1816, San Martín se instaló en el campamento de El Plumerillo, ubicado en las adyacencias de la ciudad de Mendoza, donde constituyó su Estado Mayor. La actividad de San Martín incluyó un complejo plan para engañar al enemigo (Guerra de Zapa), mediante el envío de espías, y conferencias con indígenas difundiendo el rumor de que cruzaría los Andes por un paso más al sur, lo cual era de mayor factibilidad. Los indígenas pehuenches comunicaron estos planes a los españoles de Chile, quienes así dispersaron sus fuerzas y perdieron poder de resistencia. El grueso del ejército cruzó los Andes por los difíciles pasos de Uspallata y Los Patos, los cuales eran considerados como imposibles para el cruce, pero permitían cortar por el centro a las líneas defensivas realistas y dirigirse directamente a Santiago de Chile. Debieron atravesar más de 500 km de cordillera y pre-cordillera.

Biografía de Carlos María de Alvear

Carlos María de Alvear (1789 - 1852) fue un militar y Director Supremo de las Provincias Unidas del Río de La Plata. Fue uno de los pocos militares argentino de la guerra de la independencia que inició su carrera militar en España. Dirigió exitosamente el Ejército Argentino durante la guerra del Brasil.

Carlos María de Alvear nació el 25 de octubre de 1789 en Misiones Orientales (actualmente territorio brasileño). Su padre era Diego de Alvear y Ponce de León, un español oriundo de Córdoba, España, y su madre María Balbastro, criolla de Buenos Aires. Su nombre completo era Carlos María Antonio del Santo Angel Guardian. "Santo Angel" era el nombre del pueblo donde nació. En 1804, Carlos María de Alvear se trasladó a Cadiz. Durante el transcurso del viaje su madre y seis hermanos murieron en una explosión durante un incidente con una flotilla inglesa. El y su padre se salvaron porque viajaban en otro navío.

En 1807, se incorporó a la Brigada de Carabineros Reales del Ejército Español con el grado de alférez y participó en la campaña contra la invasión napoleónica luchando en las batallas de Tudela, Tarancón, Uclés y Talavera y en los combates de Los Yébenes, Mora y Consuegra. Llegó a Cádiz a fines de 1809 y a los pocos meses fundó la Logia Nro 3 de la Sociedad de los Caballeros Racionales, la cual era una filial de la Logia Lautaro, a la que luego se incorporaría José de San Martín. A fines de 1810 pidió licencia del ejército español.

En marzo de 1812, Alvear regresó a Buenos Aires en la fragata inglesa George Canning, el mismo barco en que viajaban San Martín, José Matías Zapiola y otros militares notorios. A su desembarco recibió el nombramiento de capitán y sargento mayor del flamante escuadrón de Granaderos a Caballo. Fue quien presentó a San Martín en la sociedad porteña y fue su padrino de casamiento.

En Buenos Aires, Alvear se dedicó a organizar la Logia Lautaro, un grupo secreto que intentaba corregir la dirección política del gobierno. Dirigió con San Martín la revolución de octubre de ese año, que reemplazó al Primer Triunvirato por el Segundo, y que convocó a la Asamblea del año XIII. Organizó las elecciones de los representantes porteños y de las provincias y fue el primer presidente de dicha Asamblea. Logró que esta fijase un sistema unitario de gobierno, el Directorio, para el cual hizo elegir Director Supremo a su tío Gervasio Antonio de Posadas. Luego la Logia se dividió entre los partidarios de San Martín y los de Alvear, por lo que éste se lo sacó de encima enviándolo a mandar el Ejército del Norte.

En 1814, Carlos María de Alvear junto con Juan Larrea impulsó el proyecto de creación de una escuadra naval, cuyo mando se le otorgó a Guillermo Brown. Posadas lo nombró comandante del ejército que sitiaba a los realistas en Montevideo, reemplazando a José Rondeau, pero no asumió el mando de este ejército sino después de la victoria naval de Brown frente a Montevideo, por lo que su actuación militar fue muy breve. Negoció la entrega de la plaza, y utilizando un ardid la obligó a rendirse a discreción el 20 de junio de 1814. regresó a Buenos Aires y fue ascendido a brigadier general. Sin embargo, después de tres semanas, Alvear fue enviado nuevamente a la Banda Oriental a aplastar la oposición armada de Artigas, dirigiendo una campaña compleja. Como parte de esa campaña, Manuel Dorrego venció a Otorgués en la batalla de Marmarajá. Esta victoria significó su regreso a Buenos Aires, aunque Artigas y sus aliados continuaron la rebelión. A fines de 1814, Posadas lo nombró comandante del Ejército del Norte, pero una revuelta de sus oficiales lo obligó a regresar a la capital.

Debido a la falta de obediencia, el Director Supremo Gervasio Antonio de Posadas renunció y en su lugar la Asamblea nombró Director Supremo a Carlos María de Alvear para que cumpliera el resto de su mandato. El nuevo Director tenía sólo 25 años, y su breve gobierno fue calificado por muchos como una verdadera dictadura. Entre los que le objetaban se hallaba el entonces gobernador de Cuyo, José de San Martín. La ciudad de Buenos Aires, hasta entonces un bastión del unitarismo, se plegó al movimiento que encabezaba indirectamente San Martín. Tras la débil resistencia del coronel Enrique Paillardell, Alvear debió renunciar a su cargo sólo tres meses después de haberlo asumido y refugiarse en una fragata de guerra inglesa. Se dirigió a Brasil, mientras sus partidarios fueron arrestados, incluyendo a su tío Posadas.

A fines de 1819 se unió al general chileno José Miguel Carrera, quien era enemigo jurado de San Martín y Bernardo O'Higgins y otros opositores a las facciones que gobernaban en Buenos Aires y Santiago. Alvear y Carrera se unieron a las fuerzas federales dirigidas por Estanislao López y Francisco Ramírez, que derribaron al gobierno del Directorio en la batalla de Cepeda de 1820.

En 1822 regresó a Argentina luego de 7 años de exilio, gracias la denominada Ley del olvido, y a fines del año siguiente fue enviado como ministro plenipotenciario ante el gobierno de los Estados Unidos. Antes de presentarse ante el presidente James Monroe, Alvear viajo a Londres donde tuvo una importante entrevista con George Canning, Secretario de Relaciones Exteriores de Inglaterra. Durante esta entrevista Alvear enfatizó que las Provincias Unidas del Río de la Plata eran de facto independientes y que tenían un gobierno estable. También hizo hincapié sobre la justicia de los reclamos de Buenos Aires sobre la Banda Oriental, ocupada desde 1817 por Portugal y luego el Imperio de Brasil. Pocos días después de esta entrevista, el gabinete inglés decidió reconocer la independencia de las Provincias Unidas.

Durante el gobierno de Bernardino Rivadavia, Carlos María de Alvear participó de la guerra contra el imperios de Brasil, derrotándolos en la batalla de Ituzaingó el 20 de febrero de 1827. Alvear no pudo perseguir al enemigo por falta de buenos caballos, y la victoria no significó la destrucción del ejército brasileño, aunque este se desbando y sufrió importantes bajas. Meses más tarde Alvear retomó la ofensiva y logró una nueva victoria en el batalla de Camacua.

Falto de apoyo desde Buenos Aires, cuyo gobierno prefería concentrarse en enfrentar a los caudillos federales en lugar de proveerle los hombres y los recursos necesarios para continuar la guerra, debió retroceder y dejar su ejército en posición defensiva. A mediados de 1827 renunció y se retiró a Buenos Aires, dejando a José María Paz como comandante interino. Gracias a la ofensiva que Alvear había lanzado, el ejército imperial brasileño se vio obligado a abandonar las cercanías del territorio oriental y retirarse hasta la ciudad de Río Grande.

Con la llegada de Rosas al poder, en 1832, Rosas lo nombró embajador en Estados Unidos para resolver un conflicto entre los dos países originado en las Islas Malvinas. Pero su mala salud y un cambio de gobierno dejaron este nombramiento en suspenso. Durante este tiempo Alvear participó activamente en la política. En 1834 se alió con el caudillo federal Facundo Quiroga para establecer una constitución en las Provincias Unidas. El asesinato del caudillo riojano en Barranca Yaco desbarató estos planes.

Meses después, Rosas reasumió el gobierno con la suma del poder público. Alvear entonces estableció contacto con el Mariscal Andrés de Santa Cruz, presidente de la Confederación Perú-Boliviana, para solicitar su ayuda para derrocarlo. Esta conspiración fue descubierta por Rosas, que optó por deshacerse de Alvear nombrándolo embajador en Estados Unidos. La aceptación de este nombramiento por parte de Alvear fue considerada como una traición por los unitarios emigrados en Montevideo, como Lavalle, Paz, Iriarte, Mitre y Varela. Alvear partió hacia Estados Unidos a principios de 1838, cuando comenzaba el bloqueo francés al Río de la Plata. Defendió la postura adoptada por Rosas frente a las disputas con Francia e Inglaterra. También advirtió a su gobierno sobre el peligro que presentaban el neocolonialismo de aquellas potencias y el expansionismo norteamericano.

Carlos María de Alvear permaneció como embajador de la Confederación Argentina en Estados Unidos hasta después de la caída de Rosas, ya que su vencedor, Urquiza, lo confirmó en su cargo. Pero unas semanas más tarde, el 3 de noviembre de 1852, Alvear fallecía en Nueva York.

Logia Lautaro

Conocida como Logia de los Caballeros Racionales, la Logia Lautaro fue una organización española masónica fundada en Cadiz, España, in 1797. Durante muchos años se creyó que la Logia Lautaro había sido fundada por el venezolano Francisco de Miranda en Londres. Sin embargo, las últimas investigaciones sugieren que la misma fue fundada en Cadiz por otra persona. In 1797, Miranda se encontraba en Paris desde donde viajó a Londres recien en enero de 1798.

El objetivo principal de la Logia Lautaro era promover la independencia de America Latina de España, estableciendo un sistema republicano unitario y un gobierno unipersonal. El nombre de Logia Lautaro se debe al caudillo mapuche llamado Lautaro, quien llamó a su pueblo a sublevarse contra los conquistadores españoles de Chile en el siglo XVI.

Entre los personajes más célebres de esta logia figuran: San Martín, Bernardo O'Higgins, Carlos María de Alvear, Tomás Guido, Santiago Mariño, Francisco Miranda, y Simón Bolivar.

Biografía de José de San Martín

José de San Martín (1778 - 1850) fue un militar argentino, creador del Regimiento de Granaderos a Caballo. Combatió valientemente en la Guerra de Independencia Española contra las tropas napoleónicas, participando de las batallas de Bailén y Albuera. Fue miembro de la Logia Lautaro. De retorno a Sud America, luchó en la guerra de independencia de Sud America. Fue libertador de Argentina, Chile y Perú, saliendo victorioso en las batallas de San Lorenzo, Maipú y Chacabuco, entre otras.

Su nombre completo fue José Francisco de San Martín Matorras. Nació el 25 de febrero de 1778, en Yapeyú, Corrientes, Argentina. Su padre era el Coronel del Ejército Español Juan de San Martín y Gomez, nacido en Cervato de la Cueza, Palencia, España; su madre era Doña Gregoria Matorras del Ser, también una española de Palencia.

En 1783, a la edad de seis años, San Martín viaja a España junto a sus padres. En la Madre Patria comenzó sus estudios en el Real Seminario de Nobles de Madrid y en la Escuela de Temporalidades de Málaga en 1786. Allí aprendió latín, francés, alemán, esgrima, matemática, historia y geografía. En 1789, cuando tenía once años, comenzó su carrera militar en clase cadete en el Regimiento de Murcia, mientras estallaba la Revolución francesa. Luchó en la campaña del norte de África combatiendo a los moros en Melilla y Orán. El 19 de junio de 1793 fue ascendido a subteniente 2°, por sus acciones en los Pirineos frente a los franceses.

José de San Martín fue distinguido por sus acciones contra los franceses, fue ascendido a capitán del Regimiento de Borbón. Su principal actuación fue en la gran victoria de la Batalla de Bailén, del 19 de julio de 1808. Esta victoria fue la primera derrota importante de las tropas de Napoleón, y permitió al ejército de Andalucía recuperar Madrid. En premio por su actuación, San Martín recibió el grado de teniente coronel el 11 de agosto de 1808. El ejército al completo recibió la Medalla de Oro de los Héroes de Bailén. San Martín continuó luchando contra las tropas napoleónicas en el ejército de los aliados en el Rosellón, Portugal. En la Batalla de La Albuera combatió a las órdenes del general William Carr Beresford, quien dos años antes había invadido Buenos Aires.

En esas campañas militares, San Martín conoció a Lord Macduff, un noble escocés que lo introdujo a las logias secretas que conspiraban para conseguir la independencia de América del Sur. Fue allí que hizo contacto por primera vez con círculos de liberales y revolucionarios, que simpatizaban con la lucha por la independencia americana. En 1811 renunció a su carrera militar en España y viajó a Londres. Allí se encontró con compatriotas de la América española: Carlos María de Alvear (su primo), José Matías Zapiola, Andrés Bello y Tomás Guido, entre otros.

En 1812, San Martín partió a Buenos Aires, en donde el Primer Triunvirato le encomendó la creación del Regimiento de Granaderos a Caballo que hoy lleva su nombre, que resistió un ataque realista durante el Combate de San Lorenzo el 3 de febrero de 1813. Luego reforzó el Ejército del Norte. Luego de pasar lagun tiempo en el Alto Perú y norte argentino, vió que era imposible liberar definitivamente a las Provincias Unidas del Río de La Plata sin antes vencer a los bastiones principales realistas en Chile y Perú, pero por el Alto Perú era imposible avanzar. Pidió licencia por enfermedad y se retiró hacia Córdoba. Cuando se encontraba en esa provincia, en 1814, el Director Supremo Gervasio Antonio de Posadas lo nombró gobernador de Cuyo, con sede en Mendoza.

Desde la ciudad de Mendoza inició su plan para la liberación definitiva de Sudamérica: tras crear al Ejército de los Andes cruzó con el mismo la cordillera de los Andes y liberó Chile, en las batallas de Maipú y Chacabuco. Tomando bajo su control los barcos chilenos, atacó el centro del poder español en sudamérica, la ciudad de Lima, que declaró su independencia en 1821. Se encontró en Guayaquil con Simón Bolívar, y tras dicha entrevista le cedió su ejército y la meta de finalizar la liberación del Perú. San Martín partió a Francia en 1824 junto a su hija Mercedes, hija de su matrimonio con Remedios de Escalada. Luego de vivir algun tiempo en una finca de campo cercana a París, y murió Boulogne Sur-Mere el 17 de agosto de 1850.

Junto con Bolívar es considerado el libertador más importante de Sudamérica de la colonización española. En la Argentina se lo reconoce como el Padre de la Patria y se lo considera un héroe y prócer nacional. En el Perú, se lo reconoce como libertador de aquel país, con los títulos de "Fundador de la Libertad del Perú", "Fundador de la República" y "Generalísimo de las Armas". En Chile su ejército le reconoce el grado de Capitán General.

Tratado del Pilar

El Tratado del Pilar fue un pacto firmado entre el gobernador de la Provincia de Buenos Aires, Manuel de Sarratea, y dos de los gobernadores de la Liga Federal: Estanislao López (Provincia de Santa Fe) y Francisco Ramírez (Provincia de Entre Ríos), el 23 de febrero de 1820, en Pilar, Pcia de Buenos Aires, Argentina. El Tratado del Pilar se firmó después de la derrota de las tropas unitarias en la primera Batalla de Cepeda, la cual tuvo lugar el 1 de febrero de 1820.

Con la Anarquía del Año XX, Buenos Aires había caído en un caos debido a lucha entre unitarios y federales. Es por ello que el 16 de febrero de 1820 se convocó un Cabildo Abierto en el cual se creó una Junta de Representantes, la cual designó a Manuel de Sarratea como gobernador interino de la provincia de Buenos Aires. Éste se propuso llegar a un acuerdo con López y Ramírez, firmando el tratado en esta localidad bonaerense. El Tratado de Pilar fue uno de los Pactos Preexistentes a los que hace mención el preámbulo de la Constitución Argentina.

Principales disposiciones del Tratado del Pilar

El Tratado del Pilar: 1) Convocaba en un plazo de sesenta días a una reunión de representantes de las tres provincias en el convento de San Lorenzo, para convenir la reunión de un congreso que permitiese reorganizar el gobierno central. 2) Ponía fin a la guerra y el retiro de las tropas de Santa Fe y Entre Ríos a sus respectivas provincias. 3) Buenos Aires se comprometía a ayudar con hombres y armas a las otras provincias en caso de ser atacadas por los luso-brasileños. 4) Proclamaba la unidad nacional y el sistema federal (preconizado por José Gervasio Artigas). 5) Concedía una amnistía a los desterrados o perseguidos políticos. 6) Los ríos Uruguay y Paraná se declaraban navegables para las provincias amigas.

Anarquía del Año 20

Se conoce como Anarquía del Año 20 al caótico proceso político y militar que tuvo lugar en las Provincias Unidas del Río de La Plata entre los años 1819 y 1823. Esta anarquía abarca el período desde la descomposición del Directorio hasta la desaparición del gobierno nacional y la estabilización de los gobiernos de las provinciales. Durante la Anarquía del Año 20 se sucedieron varios enfrentamientos entre las facciones antagónicas: los federales y unitarios, siendo el más importante la batalla de Cepeda de 1820.

Antecedentes

Con la Revolución de Mayo se sucedieron en el gobierno de las Provincias Unidas la Primera Junta, la Junta Grande, el Triunvirato (Primer y Segundo), la Asamblea del Año XIII, y el Directorio. La formación de este último gobierno había sido una tentativa de estabilización del gobierno argentino. Sin embargo, las tendencias centralistas del Directorio chocaron con las ansias autonomistas de las provincias, que no se sintieron representadas por los distintos gobiernos centralistas de Buenos Aires. El 10 de junio de 1819, el Congreso de Tucumán eligió como Director Supremo de las Provincias Unidas del Río de la Plata al general José Rondeau. El nuevo Director Supremo no solo no cambiaría la política hostil de sus antecesores ante el federalismo, sino que estaba dispuesto a reforzarla: propuso al general Carlos Federico Lecor, gobernador de la ciudad de Montevideo, ocupada por Portugal, atacar a los federales hasta el río Paraná, esto es, ceder Entre Ríos y Corrientes a ese reino.

Guerra Civil

La noticia de ese pacto decidió a los federales a tomar la iniciativa, enrolando además en sus filas al ex dictador chileno, general José Miguel Carrera, y también un al ex Director Supremo Carlos María de Alvear. De modo que el gobernador de Santa Fe, Estanislao López, reinició las hostilidades. Francisco Ramírez, gobernador de Entre Ríos, y Pedro Campbell, jefe del ejército correntino, se trasladaron a Santa Fe. Rondeau ordenó al general José de San Martín regresar con su Ejército de los Andes desde Chile para atacar Santa Fe, pero éste desobedeció abiertamente. Idéntica orden recibió Manuel Belgrano, comandante del Ejército del Norte. Éste dejó el mando al general Francisco Fernández de la Cruz, que se dirigió con sus fuerzas hacia el sur.

A principios de noviembre, Ramírez invadió y saqueó todo el norte de la provincia de Buenos Aires. Por esos mismos días, el caudillo local Felipe Álvarez lanzó una gran ofensiva en todo el sur de la provincia de Córdoba y tomó el fuerte de Fraile Muerto. Fue sorprendido por el general Juan Bautista Bustos, que le causó 16 bajas el 24 de noviembre. De todos modos, ocupó la posta de Cruz Alta, abandonándola poco antes de que el Ejército pasara por allí. Mientras tanto, el caudillo Juan Antonio Guevara ocupaba nuevamente el fuerte de El Tío.

Al mando del general Fernández de la Cruz, el Ejército del Norte se dirigió hacia la provincia de Buenos Aires, con intención de unirse al ejército de Rondeau y atacar juntos a los federales. Pero el 8 de enero de 1820, al llegar a la posta de Arequito, el general Bustos y los coroneles Alejandro Heredia y José María Paz se sublevaron, acompañados por la mayoría de los cuerpos militares. Anunciaron a Fernández de la Cruz que se negaban a continuar con la guerra civil y regresaban al frente norte. Explícitamente se declararon neutrales en el enfrentamiento entre los federales y el Directorio, para no ser acusados de haberse pasado al enemigo.

Tras una serie de discusiones, en que casi llegaron a un enfrentamiento, Bustos obligó a Fernández de la Cruz a entregarle su ejército y su armamento, y arrestó a su ex jefe y a algunos oficiales. Al día siguiente, Bustos inició el regreso a Córdoba y escribió a Estanislao López y a Rondeau, explicándoles las causas de lo ocurrido, y sus planes de regresar al norte. El 19 de enero renunció el gobernador cordobés Manuel Antonio Castro, y un cabildo abierto nombró gobernador interino a José Javier Díaz. Bustos y el Ejército del Norte fueron recibidos en triunfo. Poco después, Bustos era electo gobernador titular.

Batalla de Cepeda de 1820

Rondeau no había hecho nada para repeler la primera invasión de Ramírez, ya que esperaba al Ejército de Norte. Una vez que comprobó que éste nunca llegaría, justamente cuando la situación se hacía más crítica para él, decidió avanzar hacia el enemigo al frente de su ejército de 2.000 hombres. El 1ro de febrero le salieron al cruce 1.600 soldados federales, todos de caballería: unos 600 entrerrianos, otros tantos santafesinos y 400 correntinos. Ramírez asumió el comando federal.

Un grave error táctico de Rondeau permitió a los federales vencer con mucha facilidad a Rondeau en la batalla de Cepeda. En alrededor de diez minutos, toda la caballería directorial fue dispersada, arrastrando en su huida a Rondeau. Ramírez intimó rendición al jefe de la infantería, Juan Ramón Balcarce, pero éste se retiró ordenadamente hacia San Nicolás de los Arroyos. Ramírez prohibió que atacaran a los porteños, argumentando que necesitarían de esos infantes para luchar contra los portugueses.

Batalla de Salta

La batalla de Salta fue un combate librado entre el Ejército del Norte, comandado por Manuel Belgrano, y el ejército realista, conducido por Pío Tristán. Tuvo lugar el 20 de febrero de 1813, en la pampa de Castañares, en las inmediaciones de la ciudad Salta, Argentina, durante la Guerra de Independencia de la Argentina.

En la batalla de Salta, Ejército del Norte derrotó por segunda vez a las tropas realistas del general Pío Tristán, a las que había batido ya el 24 de septiembre de 1812 en la batalla de Tucumán, en la provincia homónima. La rendición incondicional de los realistas garantizó el control del gobierno rioplatense de gran parte de los territorios del antiguo Virreinato del Río de la Plata, asegurando la región.

Marcha Victorica

La Marcha Victorica es una marcha militar de infantería compuesta por el Mayor Juan Ríspoli (1847-1907).

Marcha Victorica (Música)

Combate de Las Piedras

El combate de Las Piedras fue una batalla librada entre la punta de avanzada del ejército realista, comandada por el Coronel Agustín Huici, y la retaguardia del Ejército del Norte, bajo el mando de Juan Ramón Balcarce y Eustoquio Díaz Vélez, durante la Guerra de Independencia de Argentina. Esta batalla de baja intensidad, tipo escaramuza, tuvo lugar el 3 de septiembre de 1812, a orillas del río de las Piedras en la Provincia de Salta, Argentina, 21 días antes de la batalla de Tucumán.

Antecedentes del combate de Las Piedras

Manuel Belgrano había iniciado el Exodo Jujeño el 23 de agosto de 1812 rumbo a Córdoba, como se lo había ordenado el Triunvirato, evitando así enfrentarse con el ejército de Pío Tristán. Durante la marcha hacia el sur, la retaguardia del Ejército del Norte era constantemente hostigada por la avanzada realista, comandada por el Coronel Agustín Huici. El 1 de septiembre de 1812, ésta había pasado por la ciudad de Salta, persiguiendo a los evasivos criollos.

Resumen del combate de Las Piedras

El combate de Las Piedras se inició a las 14:00 horas del día 3 de septiembre de 1812, cuando la punta del ejército realista, compuesta por unos 500 hombres (5 compañías), bajo el mando de los Coroneles Agustín Huici y Llanos, cargó contra la retaguardia del Ejército del Norte compuesta de unos 600 hombres de infantería y caballería. Estas unidades de retaguardia eran comandadas por Eustoquio Díaz Vélez y el Tte Coronel Juan Ramón Balcarce, y apoyados por una parte de la artillería del barón Holmberg.

Alrededor de las 15 horas, en las cercanías del río de Las Piedras, las unidades contrincantes estaban trabadas en una feroz batalla. Dos horas más tarde, la batalla había terminado, siendo la caballería criolla quien hizo la diferencia, poniendo en retirada a las fuerzas realistas. El coronel Huici cayó prisionero y fue trasladado a San Miguel de Tucumán. Esta escaramuza sirvió para levantar la moral de las tropas de Belgrano, quien dos semanas más tarde decidió enfrentar a los realistas de Pío Tristán en Tucumán y no en Cordoba como se lo había ordenado el Primer Triunvirato.

Antonio González Balcarce

Antonio González Balcarce (1774 – 1819) fue un militar argentino, destacado en la Guerra de Independencia de la Argentina como jefe del Ejército del Norte, luchando luego al lado del General San Martin en su campaña libertadora. También ejerció brevemente el cargo de Director Supremo de las Provincias Unidas del Río de la Plata. Era hermano de Juan Ramón Balcarce (1773-1836). Su hijo Mariano Balcarce (1807-1885), contrajo matrimonio con Merceditas, la unica hija del general San Martín.

Antonio González de Balcarce nació en Buenos Aires el 24 de junio de 1774. Cuando tenía 13 años de edad ingresó como cadete en el Cuerpo de Blandengues a las órdenes de su padre Francisco Balcarce. En 1801, a los 27 años, fue nombrado capitán. Durante las Invasiones Inglesas de 1806 participó en la defensa de Montevideo, siendo hecho prisionero en 1807 y llevado a Londres. Luego fue liberado y viajó a España donde se enlistó en el Ejército Español, siendo ascendido a teniente coronel de caballería hacia finales de 1807. Allí combatió con bravura al lado de José de San Martín contra los ejércitos napoleónicos.

Cuando retornó a Buenos Aires, Antonio González Balcarce formó parte de la Logia Lautaro, contribuyendo a la causa de la independencia, participando de la Revolución del 25 de Mayo de 1810. Luego fue enviado al Alto Perú por la Primera Junta como segundo de Francisco Ortiz de Ocampo, a quien posteriormente reemplazó en la jefatura de la expedición. En Córdoba persiguió y apresó al ex virrey Santiago de Liniers. A continuación avanzó hacia el norte, siendo vencido en Cotagaita. Sin embargo, Balcarce derrotó al ejército realista en la batalla de Suipacha el 7 de noviembre de 1810, que fue la primera victoria del Ejército del Norte. Por ello fue nombrado brigadier del ejército. El 20 de junio de 1811, fue derrotado en la batalla de Huaqui.

En 1814 Antonio Gonzalez Balcarce fue designado gobernador intendente de Buenos Aires y, en 1816, Director Supremo, cargo que ocupó sólo tres meses. Después fue transferido al Ejército de los Andes, siendo segundo del general San Martín en las batallas de Cancha Rayada y Maipú. Jefe del Ejército Libertador en ausencia de San Martín, triunfó en Bío-Bío en 1819. No obtante ello, cayó enfermo y debió regresar a Buenos Aires, donde fue designado nuevamente jefe del Estado Mayor, pero poco después falleció el 5 de agosto de 1819.

Batalla de Tucumán

La batalla de Tucumán fue una batalla librada entre las fuerzas realistas de Pío Tristán y el Ejército del Norte, comandado por Manuel Belgrano, el 24 de septiembre de 1812, durante la guerra de independencia. Este enfrentamiento militar tuvo lugar en el Campo de las Carreras (Ciudadela), en las inmediaciones de San Miguel de Tucumán, hacía el sudoeste del casco céntrico de dicha ciudad argentina, aproximadamente entres las actuales calle San Luis y Avenida Colón.

Siguiendo las órdenes del Primer Triunvirato, el Ejército del Norte iba retrocediendo hacia Córdoba cuando la población y autoridades tucumanas le pidieron a Manuel Belgrano hacer frente en Tucumán a los realistas que venían en persecución. Temerosas del fiero enemigo español que les habían propinado paliza en Huaqui, la marcha atrás de las tropas criollas argentinas había comenzado el 23 de agosto de 1812 con el Exodo Jujeño.

Cuando partió de Jujuy, el Ejército del Norte contaba con unos 1.800 hombres. En Tucumán éste andrajoso y agotado ejército fue reorganizado y reforzado con numerosas agrupaciones de gauchos tucumanos suministradas por los estancieros tucumanos, más el aporte de nuevas piezas de artillería. Con estos refuerzos, el ejército criollo llegó a contar con unos 2.700 hombres y 15 cañones.

El 22 de septiembre de 1812, el ejército realista se aproximaba a la ciudad de San Miguel de Tucumán desde el norte. Su comandante Pío Tristán decidió rodear la ciudad llendo hacia al sur por el este de la misma para aparecer mirando al norte al sudoeste de la ciudad capital, en un pajonal desolado conocido como Campo de las Carreras.

Formación táctica para la batalla de Tucumán

Manuel Belgrano dispuso a la caballería en dos alas: la derecha, al mando de Balcarce, era más numerosa y contaba con la tropa gaucha recién reclutada en Tucumán; el ala izquierda estaba bajo el mando del Coronel Eustoquio Díaz Vélez. La infantería fue desplegada en tres columnas, comandadas por el coronel José Superí la izquierda, el capitán Ignacio Warnes en el centro, y el capitán Carlos Forest a la derecha, junto a la cual una sección de Dragones apoyaba la caballería. Una cuarta columna de reserva estaba al mando del teniente coronel Manuel Dorrego; el barón Eduardo Kaunitz de Holmberg comandaba la artillería, ubicada entre las columnas de a pie, demasiado dividida entre las mismas para ser efectiva, siendo su ayudante de campo José María Paz.

La batalla

La batalla de Tucumán se inició al medio día del 24 de septiembre de 1812, cuando la artillería criolla empezó a bombardear los batallones realistas de Cotabambas y Abancay. La corajuda infantería española respondió cargando con bayoneta a la gran carrera. Belgranó ordenó responder con la carga de la infantería de Warnes, acompañada de la reserva de caballería del capitán Antonio Rodríguez, mientras que la caballería de Balcarce cargaba sobre el flanco izquierdo de Tristán, haciendo desbandar a la caballería de Tarija.

Sin embargo, en el flanco derecho de los españoles, el avance de caballería e infantería de los realistas fue imparable, tomando prisionero al coronel Superí. No obstante ello, la firmeza de la columna central criolla permitió a los patriotas recuperar terreno y recobrar a Superí. Con el fragor de la batalla los avances desiguales fraccionaron el frente, convirtiendo el combate confuso e incomprensible para sus comandantes y dejando en buena medida las acciones a cargo de los oficiales que encabezaban cada unidad, destacándose el Coronel Gregorio Araoz de la Madrid, oriundo de Tucumán.

Ambos bandos continuaron luchando ferozmente durante todo el día 24 y se extendió en forma de combates aislados hasta el día 25 de septiembre. Al final de la batalla de Tucumán, el ejército de Belgrano salió victorioso, obligando al resto del ejército realista a replegarse hacia Salta.

Exodo Jujeño

En la historia argentina se conoce como Exodo Jujeño a la retirada hacia Tucumán desde Jujuy llevada a cabo por el Ejército del Norte, bajo el mando de Manuel Belgrano. Toda la población de San Salvador de Jujuy evacuó la ciudad, llevando consigo sus pertenencias transportables, como animales vacunos y caprinos, e incendiando el resto. El Exodo Jujeño comenzó el 23 de agosto de 1812, ante el avance de las tropas realistas de Pío Tristán que provenían desde el Alto Perú.

Como comandante del Ejército del Norte, Manuel Belgrano había establecido su cuartel en la ciudad de San Salvador de Jujuy en mayo de 1812. Cuando se enteró del avance del ejército realista, Belgrano reclamó al gobierno de Buenos Aires refuerzos para hacerle frente. Sin embargo no obtuvo respuesta favorable. El Primer Triunvirato le ordenó retroceder hacia Córdoba. La orden especificaba que la retirada debía dejar sólo campo raso frente al enemigo, de modo de no facilitarle casa, alimento, ganado, mercancías ni cosa alguna que le fuera utilizable. Los cultivos fueron cosechados o quemados, las casas destruidas, y los productos comerciales enviados a Tucumán.

El Ejército del Norte finalmente comenzó también su retirada el 23 de agosto en horas de la tarde, arreando el ganado y prendiendo fuego a las cosechas para desguarnecer al enemigo. Belgrano fue el último en dejar la ciudad deshabitada. Los irregulares del coronel Díaz Vélez, encargados antes de observar la frontera noroeste para cuidar de los movimientos de Tristán, quedarían a la retaguardia. La marcha cubriría 50 km diarios, el quíntuple de lo recomendable.

Congreso de Tucumán

Se conoce como Congreso de Tucumán a la asamblea constituyente de las Provincias Unidas del Río de La Plata que se reunió en Tucumán luego de la disolución de la Asamblea del Año XIII. El Congreso de Tucumán comenzó sus sesiones el 24 de marzo de 1816. Aunque no llegó a redactar y a aprobar una constitución, declaró la independencia de la Argentina el 9 de julio de ese año. Luego, el congreso se trasladaría a Buenos Aires, quedando disuelto en 1820.

Antecedentes

El Segundo Triunvirato había ordenado la creación en Buenos Aires de la Asamblea del Año XIII, cuyo título oficial era Asamblea General Constituyente, y se esperaba de ella que declarara la independencia de las Provincias Unidas y aprobara una constitución. De hecho, si bien ejerció actos propios de un poder legislativo de una nación soberana, nunca sancionó constitución alguna. La Asamblea disolvió el Triunvirato a fines de 1813 y lo reemplazó por un ejecutivo unipersonal, cuyo titular ostentaba el cargo de Director Supremo de las Provincias Unidas del Río de la Plata. Para abril de 1815, el director supremo era Carlos María de Alvear, quien había sido derrocado por una revolución en la capital, y la Asamblea fue disuelta.

Para reemplazar a Alvear, el Cabildo de Buenos Aires había nombrado al general José Rondeau como Director Supremo, que ejercía su cargo desde el norte del país, y a Ignacio Alvarez Thomas como Director Supremo Sustituto en la capital. Temporariamente, el poder legislativo fue ejercido por una Junta de Observación, nombrada también por el Cabildo. Estaba compuesta por Pedro Medrano, Esteban Agustín Gascón, José Mariano Serrano, Antonio Sáenz y Tomás Manuel de Anchorena. La Junta de Observación sancionó un estatuto provisional.

La disposición más importante del 1815 fue la que concedía al Director Supremo la facultad de convocar a las provincias para el pronto nombramiento de diputados o representantes que hayan de formar la Constitución, los cuales debían reunirse en la ciudad de San Miguel de Tucumán.

Diputados del Congreso de Tucumán

Por Buenos Aires: Tomás Manuel de Anchorena, José Darragueira, Esteban Agustín Gascón, Pedro Medrano, Juan José Paso, Cayetano José Rodríguez y Antonio Sáenz. Por Catamarca: Manuel Antonio Acevedo y José Eusebio Colombres. Por Córdoba: José Antonio Cabrera, Miguel Calixto del Corro, Eduardo Pérez Bulnes y Jerónimo Salguero de Cabrera y Cabrera. Por Charcas: José Severo Malabia, Mariano Sánchez de Loria y José Mariano Serrano. Por Chichas: José Andrés Pacheco de Melo, y Juan José Feliciano Fernández Campero. Por Jujuy: Teodoro Sánchez de Bustamante. Por La Rioja: Pedro Ignacio de Castro Barros. Por Mendoza: Tomás Godoy Cruz y Juan Agustín Maza. Por Mizque: Pedro Ignacio Rivera. Por Salta: Mariano Boedo, José Ignacio de Gorriti y José Moldes. Por San Juan: Francisco Narciso de Laprida y Justo Santa María de Oro. Por San Luis: Juan Martín de Pueyrredón. Por Santiago del Estero: Pedro León Gallo y Pedro Francisco de Uriarte. Por Tucumán: Dr. Pedro Miguel Aráoz y Dr. José Ignacio Thames.

Pío Tristán

Juan Pío de Tristán y Moscoso (1773 - 1860) fue un militar peruano que comandó las tropas realistas durante la Guerra de Independencia. Tristán nació en Arequipa, ciudad del Virreinato del Perú, en el seno de una familia aristocrática. Sus padres fueron José Joaquín Tristán del Pozo y Carassa, y María Mercedes Moscoso Pérez Oblitas.

Se enroló en el regimiento de Soria, en el cual alcanzó el grado de subteniente. Partió a España con este regimiento. En la península Ibérica, Pío Tristán estudio en la universidad de Salamanca. participó en operaciones militares contra los franceses en el Rosellón. A fines del siglo XVIII regresó a América y estuvo dos años en Buenos Aires, como ayudante del virrey del Río de la Plata, Pedro de Melo.

En 1809 retornó a Perú y se incorporó al ejército realista que comandaba su primo, el brigadier José Manuel de Goyeneche. Pío Tristán participó de la batalla de Huaqui con el grado de Coronel. Luego fue nombrado comandante de las fuerzas realistas en el Alto Perú (actual Bolivia). Fue derrotado por Manuel Belgrano en las batallas de Tucumán (24 de septiembre de 1812), y de Salta (20 de febrero de 1813) en el noroeste argentino.

En 1823, el virrey José de la Serna lo ascendió a Mariscal de campo, participando en los combates contra el Ejército Libertador de Simón Bolivar y un año después fue electo jefe de gobierno del virreinato peruano en reemplazo de La Serna, caído prisionero en la batalla de Ayacucho. Ejerció con lealtad la jefatura de gobierno durante unos pocos días, en la transición que traspasó este último resto de poder a los patriotas. Pío Tristán adoptó las ideas republicanas y fue designado prefecto de Arequipa.

Pío Tristán murió en Lima, Perú, el 24 de agosto de 1860, a los 87 años de edad.

Marcha General Belgrano

La Marcha General Belgrano fue una marcha militar compuesta a principios del siglo XX por José Arena. Es una marcha dedicada al máximo y más abnegado héroe de la independencia de la Argentina, que renunció a todo por la libertad de esa nación sudamericana, el Manuel Belgrano, a quien sus actuales y obscuros políticos lo han olvidado. Es una típica marcha militar de infantería.

Marcha Militar General Belgrano (música)

Los registros en la seguridad e higiene industrial – Tasas de incidencia de lesiones y enfermedades (Parte II)

Los registros en la seguridad e higiene industrial – Tasas de incidencia de lesiones y enfermedades (Parte II)

Sin el factor de 200000, la tasa de incidencia una fracción muy pequeña, como debería ser. Se debería esperar una cantidad muy pequeña de lesiones y enfermedades qué registrar por cada hora de trabajo. La elección del factor de 200000 no es totalmente arbitraria. Un trabajador de tiempo completo trabaja alrededor de 50 semanas de 40 horas al año; por lo tanto, la cantidad de horas trabajadas por año por trabajador es aproximadamente

(40 horas/semana) * (50 semanas/año) = 2000 horas/año

Así que 200000 horas representan la cantidad de 100 trabajadores en un año:

100 trabajadores * 2000 (horas/año/trabajador) = 200000 horas/año

De esa manera, la tasa total de incidencia de lesiones y enfermedades representa el número de lesiones esperado en una empresa de 100 empleados en un año completo, si las lesiones y enfermedades durante el año tienen la misma frecuencia que la observada durante el período en estudio. Se debe observar que en la ecuación de la tasa de incidencia mostrada, el período real de acopio de los datos de la tasa de incidencia no tiene que ser de un año o ningún otro lapso específico. Sin embargo, es necesario un período largo para llegar a una cifra representativa de casos, especialmente cuando la incidencia es baja. El período típico de recopilación de datos es de un año.

José Manuel de Goyeneche

José Manuel de Goyeneche y Barreda (1776 - 1846) fue un militar, diplomático y político español. Nació el 12 de junio de 1776 en Arequipa, Bajo Perú, en el entonces Virreinato del Perú bajo soberanía española, en el seno de una familia acomodada y perteneciente a la nobleza local. Sus padres eran oriundos de Navarra, España.

Ingresó como cadete en el 1° batallón de las Milicias de Arequipa cuando tenía apenas och años de edad, sirviendo en ellas nueve meses y diez días. El 12 de diciembre de 1783 fue nombrado teniente de menor edad en la 4° Compañía del Regimiento de Milicias de Caballería de Cumaña. En 1788, Goyeneche viajó a Sevilla, España, donde terminó sus estudios de cadete de las milicias disciplinadas. También estudió filosofía y obtuvo los grados de Licenciado y Doctor en Filosofía, con dispensa de edad en 1795. Este mismo año fue nombrado Capitán del Regimiento de Granaderos del Estado.

José Manuel de Goyeneche fue un destacado militar español que tuvo un papel relevante en las guerras de independencia de los países suramericanos. Durante la ocupación francesa de la España penínsular, Goyeneche fue Representante plenipotenciario de la Junta Suprema de Sevilla (la Junta de Sevilla se consideraba el Gobierno legítimo de España en ausencia del rey) para la proclamación del rey Fernando VII en los Virreinatos del Perú y Río de la Plata. Al mando de los Ejércitos Realistas en el Alto Perú recuperó el control español en ese territorio destacando la victoria en la decisiva batalla de Huaqui, también conocida como batalla del Desaguadero, por la que obtuvo el título de Conde de Guaqui y Grande de España de Primera clase.

Cuando dimitió como General en Jefe de las tropas españolas en el Virreinato del Perú regresó a la península donde adquirió el grado de Teniente General de los Reales Ejércitos y ocupó diferentes cargos en la Corte, entre otros, senador vitalício, presidente de la Junta de Arreglo de Comercio de Ultramar y Consejero Honorario de Estado.

Goyeneche murió en Madrid el 10 de octubre de 1846. Sus restos están enterrados en su Panteón familiar del cementerio de San Isidro en la capital de España. Una calle en Madrid lleva su nombre.

Los registros en la seguridad e higiene industrial – Tasas de incidencia de lesiones y enfermedades (Parte I)

Los registros en la seguridad e higiene industrial – Tasas de incidencia de lesiones y enfermedades (Parte I)

Un sistema más actual de registro presenta una ampliación del sistema de índices tradicionales. La tasa total de incidencia de lesiones y enfermedades incluye todas las lesiones o enfermedades que requieren de tratamiento médico, más los decesos. El tratamiento médico no incluye primeros auxilios, medicina preventiva (como algunas vacunas) o procedimientos de diagnóstico médico con resultados negativos. Los primeros auxilios se describen como un tratamiento único y la observación subsecuente de arañazos, cortadas, quemaduras, ampollas y demás, todos menores, que por lo común no requieren de cuidados médicos y no se consideran como tratamiento médico, incluso si son administrados por un médico o por personal profesional registrado. Independientemente del tratamiento, si una lesión causa la pérdida de la conciencia, restricciones para el trabajo o el movimiento o bien la transferencia a otro puesto, la lesión debe ser registrada. Indudablemente, las dependencias de reglamentación, mediante sus criterios de registro, no pretenden desalentar el tratamiento médico de lesiones que deberían recibir atención.

Para calcular la tasa de incidencia, se divide la cantidad de lesiones entre las horas trabajadas durante el periodo que cubre el estudio; después, para hacer la tasa más comprensible, se multiplica por un factor determinado.

De forma más formal se tiene:

El Tala (Marcha militar)

La marcha militar El Tala fue compuesta en 1854 por el Capitán José Pipo Giribone cuando revistaba en el regimiento 2 de Infantería en ocasión de intervenir en la acción de El Tala el 8 de noviembre de 1854, a orilla del arroyo del mismo nombre, en el Partido de San Pedro, provincia de Buenos Aires.

Marcha El Tala (música)

Batalla de Huaqui

La batalla de Huaqui fue una batalla librada entre las fuerzas realistas del Virreinato del Perú, bajo el mando de José Manuel Goyeneche, y las tropas de la Primera Junta, comandadas por Antonio Gonzalez Balcarce durante la primera expedición al Alto Perú. Tuvo lugar el 20 de junio de 1811, junto al río Desaguadero, en las cercanías del pueblo de Huaqui, en el departamento de La Paz, actual Bolivia. La batalla de Huaqui fue una victoria contundente de los realistas leales al Consejo de Regencia de España e Indias.

Tras la victoria obtenida por las tropas criollas en Suipacha, el Ejército del Norte de la Primera Junta de Gobierno de Buenos Aires continuó hacia el norte del Alto Perú y el 20 de junio de 1811 se encontraron las dos fuerzas beligerantes junto al río Desaguadero, donde tuvo lugar la batalla.

Desarrollo de la batalla de Huaqui

Al amanecer del día 20 de junio de 1811, las alturas de los cerros que las tropas españolas debían conquistar habían sido tomadas por gran número de tropas criollas, caballería y fusileros que hacían fuego sobre los españoles con acompañamiento de granadas y hondas. Sin embargo el ejército realista les puso en fuga en pocas horas.

Cuando las fuerzas del Ejército del Norte tuvieron noticia de la aproximación de Goyeneche a Huaqui, salieron de dicha población Castelli, Balcarce y Montes de Oca al mando de 15 piezas de artillería y 2.000 hombres tomando una posición sobre el camino a Huaqui casi inexpugnable entre la laguna y los montes superiores. Entonces Goyeneche ordenó el avance introduciéndose bajo fuego enemigo sin contestar con un fusilazo mientras el batallón del coronel Picoaga rompía el fuego, contestado por los independentistas con enorme energía.

El comandante de las tropas criollas ordenó a uno de sus edecanes que transmitiera la orden de atacar al flanco derecho del Ejército Realista, manteniendo cubierto el camino con el batallón de Piérola y destacó tres compañías para que avanzasen dispersas por el frente mientras él, con el resto de tropa en columna atacaba por la izquierda. A pesar de esto y de que la caballería argentina trató de detener el empuje, fue arrollada por el ímpetu y valor de la furia española, huyendo despavoridamente. Goyeneche dio orden de perseguirlos y consiguió tomar el pueblo de Huaqui.

Bandera de regimiento de infantería española desplegada en la batalla de Huaqui

El Directorio (Argentina)

El Directorio fue una forma de gobierno unipersonal creada por la Asamblea del Año XIII en 1814 para las Provincias Unidas del Río de la Plata. Un Director Supremo de las Provincias Unidas del Río de la Plata se hacía cargo del poder ejecutivo con un mandato de dos años. A diferencia de la Primera Junta, la Junta Grande y el Triunvirato, la autoridad era ejercida por un individuo específico en lugar de un grupo.

El motivo principal que lleva a la Asamblea a la designación de un Director Supremo era la amenaza realista, a la cual había que hacerle frente tomando decisiones rápidas por medio de una sola persona. Para evitar los abusos de poder, el Directorio debía estar integrado además por un Consejo de Estado compuesto por 9 personas, y responder ante un Congreso destinado a ejercer funciones legislativas.

Gervasio Antonio de Posadas fue el primer Director Supremo, asumiendo sus funciones el 31 de enero de 1814. Fue sucedido por Carlos María de Alvear el 11 de enero de 1815. Éste último debió renunciar luego de tres meses de gobierno debido a una rebelión organizada por Ignacio Alvarez Thomas, el Cabildo de Buenos Aires y San Martín. El 21 de abril de 1815, asume como Director Supremo Alvarez Thomas, quien permanece en el cargo hasta el 16 de abril de 1816. Éste a su vez es reemplazado por Antonio Gonzalez Balcarce, pero el 9 de julio de 1816, el día de la declaración de la independencia, fue sustituido por Martín de Pueyrredón, quien se mantuvo en el Directorio tres años, hasta junio de 1819, cuando fue sucedido por José Rondeau.

Tras la renuncia de José Rondeau, debido a la derrota en la Batalla de Cepeda, asume interinamente Juan Pedro Aguirre, quien no pudo retener su cargo, por lo que el Congreso se disolvió y el Cabildo asumió el mando de la ciudad y la provincia de Buenos Aires. Con la disolución del Congreso se inició la llamada Anarquía del año 20. Días después designó una Junta de Representantes que tuvo como misión nombrar al nuevo gobernador. A partir de allí, con la carencia de una Constitución que regulara la organización del país, la conducción de la Provincias Unidas Del Río de la Plata fue ejercida en forma fáctica por los Gobernadores bonaerenses. Legalmente sólo se encargaban de las relaciones exteriores, pero el manejo del puerto de Buenos Aires les permitía ejercer una fuerte presión política sobre las provincias del interior.

Batalla de Suipacha

La batalla de Suipacha fue una batalla librada entre el Ejército Realista y el Ejército del Norte de las Provincias Unidas del Río de La Plata el 7 de noviembre de 1810. Fue la primera victoria obtenida por los criollos en la guerra de la independencia. La batalla tuvo lugar en las cercanías de la población de Suipacha, a orillas del río Suipacha, en la Intendencia de Potosí, en la actual Bolivia.

Bajo el mando de Antonio Gonzalez de Balcarce, el Ejército del Norte contaba con 750 hombres y 6 cañones. El Ejército Español estaba compuesto de unos 600 hombres y 7 cañones y era comandado por José de Cordoba. La batalla de Suipacha básicamente fue una emboscada tendida por Balcarce, quien había ocultado gran parte de su infantería y artillería entre los cerros y quebradas vecinas.

La batalla se inició al medio día del 7 de noviembre de 1810, cuando la vanguardia realista tomó contacto visual con una fracción de las tropas de Balcarce. Situados frente a frente sin atacarse hasta las 3 de la tarde, González Balcarce se impacientó e ideó un plan para forzar a Córdoba a atacarlo, para eso hizo adelantar 200 hombres sobre la playa del río y con dos cañones abrió fuego, lo que dio inicio al enfrentamiento cuando Córdoba destacó algunas fuerzas de guerrilla. González Balcarce desplegó más tropas y Córdoba envió batallones para reforzar a sus guerrillas abandonando sus posiciones seguras.

Entonces el comandante criollo ordenó simular una retirada en aparente desorden, haciendo caer en la trampa a Córdoba, quien dio la orden de perseguirlos con todas sus tropas hasta las proximidades de la quebrada de Choroya. Allí las fuerzas de González Balcarce que en apariencia huían, giraron para enfrentarlos, mientras las tropas de infantería y la artillería que estaban ocultas entre los cerros aparecieron brúscamente, emboscando a los realistas, quienes lucharon tenazmente a pesar de la superioridad númerica y estar acorralado por el enemigo.

Segundo Triunvirato (Argentina)

El Segundo Triunvirato reemplazó al Primer Triunvirato luego de la Revolución del 8 de Octubre de 1812, gobernando las Provincias Unidas del Río de La Plata hasta 1814. La resolución más importante del Segundo Triunvirato fue la convocatoria de una asamblea general constituyente, que comenzó sus sesiones el 31 de enero de 1813.

El Segundo Triunvirato fue disuelto el 31 de enero de 1814, al crearse el Directorio. Sus integrantes fueron: Juan José Paso, Antonio Alvarez Jonte, y Nicolás Rodriguez Peña. En febrero de 1813, el primero fue reemplazado por José Julian Pérez. Esto se debió que Juan José Paso era de tendencia moderada, mientras Peña y Jonte eran miembros de la Logia Lautaro, la cual era partidaria de una declaración de independencia.

Asamblea del Año XIII

En la historia argentina se conoce como Asamblea del Año XIII a la asamblea general constituyente del año 1813, que fue convocada por el Segundo Triunvirato de las Provincias Unidas del Río de la Plata, el cual había accedido al poder luego de la revolución de octubre de 1812. Ésta inauguró sus sesiones el 31 de enero de 1813. No todos los representantes del interior asistieron a la misma, ya que los diputados uruguayos enviados por Artigas fueron rechazados en junio de 1813. El objetivo de la Asamblea del Año XIII era proclamar la independencia y redactar la constitución del nuevo estado. Sin embargo, durante su transcurso, los intereses sectoriales dividieron a los diputados, lo que terminó con una postergación de la declaración de la independencia. A pesar de ello obstante, la Asamblea estableció una serie de resoluciones importantes.

Obra de la Asamblea General Constituyente del Año XIII

Aunque la Asamblea no logró redactar una constitución ni declarar la independencia de las Provincias Unidas del Río de La Plata, pudo sin embargo dictar varias resoluciones importantes: 1) Eliminó mayorazgos y títulos de nobleza; 2) aprobó el uso del Escudo Nacional el 12 de marzo de 1813; 3) estableció la libertad de vientre de las esclavas, lo que quería decir que todos los hijos de esclavos que nacieran a partir de ese momento serían hombres libres; 4) prohibió el trafico de esclavos; 5) encargó la composición del himno nacional argentino; 6) aprobó un estatuto reglamentario que reemplazaba al Segundo Triunvirato por un Directorio unipersonal.

Se puede afirmar que lo más importante de la Asamblea del Año XIII fue que asumió la soberanía nacional por primera vez en nombre del pueblo de las Provincias Unidas del Río de La Plata, y no del rey Fernando VII, como lo había hecho la Primera Junta y la Junta Grande. Por ello asumió la dirección del gobierno, y durante los primeros meses de 1813 tuvo una autoridad muy superior a la del Triunvirato. A comienzo de 1814, la Asamblea dio un paso más en dirección de la concentración del poder en el Ejecutivo, al crear el Directorio, cargo unipersonal para el que eligió a uno de los miembros más nuevos del Triunvirato, Gervasio Posadas, quien se convirtió en el primer Director Supremo el 31 de enero de 1814, gobernando sin consultar casi a la Asamblea.

Batalla de Campichuelo

Se conoce como batalla de Campichuelo al combate librado entre las fuerzas expedicionarias criollas, comandadas por Manuel Belgrano, y las fuerzas realistas, durante la Expedición al Paraguay, organizada por la Primera Junta de Gobierno. La batalla tuvo lugar el 19 de diciembre de 1810, en Campichuelo, cerca de Encarnación, Paraguay. Aunque la batalla de Campichuelo fue una escaramuza, o combate de baja intensidad, fue la primera victoria obtenida por los patriotas en la guerra de la independencia.

Antecedentes

Luego del 25 de mayo de 1810, la Primera Junta decidió enviar una expedición al Paraguay con el objetivo de propagar la revolución a esa intendencia gobernada por el gobernador realista Bernardo de Velasco y Huidobro. El 24 de septiembre de 1810 se le dieron instrucciones al abogado Manuel Belgrano para que iniciara las operaciones militares sobre el Paraguay.

Batalla de Campichuelo

En las primeras horas de la mañana del 19 de diciembre de 1810, Manuel Belgrano y una fuerza de unos 800 hombres cruzó el río Parana en Misiones, usando balsas para transportar los hombres, animales y cañones. Tras adentrarse en territorio paraguayo, ordenó a su ayudante de campo, el Capitán Manuel Artigas, atacar la posición fortificada de Campichuelo. Después de un breve enfrentamiento, el capitán realista, Domingo Soriano del Monje, abandonó la fortaleza de Campichuelo con sus milicianos, dejando atrás sus piezas de artillería.

How to Make a Graduation DVD Slideshow

To many of us, the age being at school is always pure and sweet. With those who mean the most to you, there are lots of unforgettable memories. It's now time to say goodbye to them. Some of your friends may go off to high-level universities or move away to pursue their careers, is there anything we can do to preserve our memories? What about making a memorable graduation DVD slideshow for them as a graduation gift? And when playing the DVD, the scence will remind them of the happy yesterdays.

A graduation DVD slideshow with the photos that witness the grow-up of you and your friends, the blessings you want to say to your friends, and the proper graduation song becomes the perfect personalized graduation gift for your friends. Then how to make such a DVD slideshow for graduation? Now, this article will tell you how use PowerPoint as the tool to help you create the graduation slideshow.

In the needs of report or seminar in school, there must be Office Suite on most students' computer. As an important part of it, PowerPoint performs the best for presentation. So choose Microsoft PowerPoint as the tool to help you create the graduation slideshow couldn't be better.


1. Prepare resource for the graduation DVD slideshow


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A proper graduation PowerPoint template will bring a graduation atmosphere for the graduation DVD slideshow. Here are some free graduation PowerPoint templates:


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* Photos
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A graduation song for the slideshow somehow should reflect your feeling about graduation. Here are top 40 graduation songs for you to download.


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Blessing words can be positive reminders for graduates to recall days in school. Here some blessing words for graduation.


2. Make the graduation slideshow with PowerPoint

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  • Record a video. To be creative, you can further record a video with your camera, and then insert the video into the PowerPoint graduation slideshow. The room you lived together, the basketball court you have lots of fun on, and the library where you read books can all be captured, also with your own voice as the narration.

3. Generate DVD slideshow and give it away to friends.


After you finish creating the graduation slideshow with PowerPoint, you can transfer the PowerPoint slideshow to DVD slideshow by burning your slideshow onto DVD disc with Acoolsoft PowerPoint to DVD burner for sending to your classmates as special graduation gifts.


A graduation DVD slideshow is a memento that will be treasured for a lifetime. Make it a meaningful graduation gift. Leave the best time in mind forever.
Author: SunnyY

Marcha de Ituzaingó

La marcha de Ituzaingó es una pieza musical sin letra, sólo instrumental, de autor anónimo. Ha sido ejecutada por las bandas de música del Ejército Argentino desde el 25 de mayo de 1827.

Marcha de Ituzaingó (Música)

Biografía de Manuel Belgrano

Manuel Belgrano (1770 - 1820) fue un abogado y militar argentino, héroe de la independencia de las Provincias Unidas del Río de La Plata y creador de la bandera argentina. Nació en Buenos Aires el 3 de junio de 1770, siendo el cuarto hijo del comerciante italiano Domingo Belgrano y Peri y de la criolla Doña Josefa Casero, quien había nacido en Santiago del Estero. Su nombre completo era Manuel José Joaquín del Corazón de Jesús Belgrano.

Cursó sus primeros estudios en el Colegio de San Carlos, Buenos Aires, donde aprendió latín, filosofía, y lógica, graduándose en 1786. Luego fue enviado a España para estudiar abogacía en la Universidad de Salamanca, donde tuvo acceso a libros del Iluminismo francés, leyendo autores como Montesquieu, Rousseau y Filangieri. Belgrano también estudió economía, derecho político, y lenguas vivas como Inglés y Francés, idiomas que hablaba fluidamente.

El 2 de junio de 1794, tras su retorno de España, el joven y brillante abogado Manuel Belgrano fue nombrado Secretario "Perpetuo" del Consulado de Comercio de Buenos Aires, ejerciendo ese cargo hasta poco antes de la Revolución de Mayo de 1810. En dicho cargo se ocupaba de la administración de justicia en pleitos mercantiles y fomentar la agricultura, la industria y el comercio. Ayudó a la publicación del primer periódico de Buenos Aires, el Telégrafo Mercantil, dirigido por Francisco Cabello y Mesa, y en el que colaboró junta a Manuel José de Lavardén.

Belgrano no solamente fue un destacado representante de la población criolla de Buenos Aires, sino que también era uno de los impulsores de su emancipación de España. Para ello en un principio promovió las aspiraciones de Carlota Joaquina en la región, aunque sin éxito. Junto a otros patriotas impulsó la destitución del virrey Baltasar Hidalgo de Cisneros, lo cual produjo la Revolución de Mayo de 1810, siendo vocal de la Primera Junta que dirigió el gobierno desde entonces.

La Junta de Gobierno lo nombró jefe del Ejército del Norte y encabezó la Expedición al Paraguay, sentando las bases de la declaración de independencia paraguaya de 1811. En 1812 creó la bandera de Argentina, a la que enarboló por primera vez en la ciudad de Rosario el 27 de febrero de 1812. También dirigió el éxodo jujeño en agosto de 1812, tras lo cual se impuso a los españoles en las batallas de Tucumán, del 24 de septiembre de 1812, y de Salta, el 20 de febrero de 1813.

Luego de las derrotas de Vilcapugio y Ayohuma, Manuel Belgrano entregó el mando del Ejército del Norte al General San Martín en enero de 1814 en el encuentro de la Posta de Yatasto, provincia de Salta. Entre 1814 y 1815 viajó, con riesgo para su vida, tanto por estar enfermo como por ser considerado un súbdito rebelde, a Europa para negociar el reconocimiento de la independencia ante las potencias del Viejo Mundo, aunque sin obtener resultados.

Entre marzo y julio de 1816, Belgrano formó parte del Congreso de Tucumán y propuso la idea de establecer una monarquía constitucional dirigida por un noble Inca, pero no logró apoyo. En agosto de 1816 se hizo cargo nuevamente del Ejército del Norte; pero no pudo organizar una cuarta expedición al Alto Perú, como era su sueño. Sólo alcanzó a enviar al teniente coronel La Madrid en una campaña menor, en marzo de 1817, hasta las cercanías de Tarija.

Manuel Belgrano pasó dos años acantonado en la rústica fortaleza de La Ciudadela de Tucumán, sin recursos para seguir la guerra, y tratando de contrarrestar los posibles contraataques de los españoles y realistas. En 1819, pidió licencia por enfermedad y delegó el mando en su segundo, Francisco Fernández de la Cruz. Llegó a Buenos Aires en plena "anarquía del año veinte", ya seriamente enfermo de hidropesía. Esta misma enfermedad lo llevó a la muerte, el 20 de junio de 1820, en momentos en que arreciaba la crisis política en la Capital; ese día es recordado como Día de los tres gobernadores. En el lecho de muerte fue examinado por un médico que lo atendió en su casa, al no poder pagarle por sus servicios, pues en ese momento estaba sumido en la pobreza, quiso darle un reloj como pago, ante la negativa del galeno a cobrarle, Belgrano tomó su mano y puso el reloj dentro de ella, agradeciéndole por sus servicios.

El 4 de septiembre de 1902, una comisión designada por el presidente de la Nación, Julio Argentino Roca, procedió a exhumar los restos para trasladarlos a la urna que sería depositada en el monumento que se inauguraría en octubre de ese año en el mismo atrio de Santo Domingo. Dicho monumento se construyó por suscripción popular.

Aurora canción de la bandera

La Aurora fue compuesta en 1908, y estrenada en el Teatro Colón el 5 de septiembre del mismo año. La música es de Héctor Panizza y la letra de H.C. Quesada y L. Illica. Es una de las canciones más hermosa del mundo.

Letra de Aurora

Alta en el cielo, un águila guerrera
audaz se eleva en vuelo triunfal;
azul un ala del color del cielo,
azul un ala del color del mar.

Así en la alta aurora irradial,
punta de flecha el áureo rostro imita,
y forma estela al purpurado cuello.

El ala es paño, el águila es bandera.

Es la bandera de la patria mía,
del sol nacida, que me ha dado Dios;
es la bandera de la patria mía,
del sol nacida, que me ha dado Dios;
es la bandera de la patria mía,
del sol nacida que me ha dado Dios.


Canción de la bandera argentina Aurora