Convención de 1860

En la historia argentina, la Convención de 1860 fue la asamblea de convencionales provinciales bonaerenses que se reunió en Buenos Aires entre el 6 de enero y el 12 de mayo de 1860 para analizar la Constitución promulgada en mayo de 1853. La reunión de la Convención de 1860 fue una de las cláusulas principales del Pacto de San José de Flores, firmado el 11 de noviembre de 1859, por el cual Buenos Aires se declaraba parte integrante de la República Argentina.

De acuerdo a lo dispuesto por este pacto del 11 de noviembre, el gobierno provisorio de Buenos Aires presidido por Felipe Lavallol (Valentín Alsina había renunciado luego de la batalla de Cepeda), convocó a elecciones de convencionales para resolver si la Constitución debía ser reformada antes de su juramento por las autoridades bonaerenses. Practicado el escrutinio, ganó por mayoría el partido gobernante. El 6 de enero de 1860 se instaló la asamblea y se designó una comisión de la que formaban parte figuras como Bartolomé Mitre, Faustino Sarmiento, Velez Sarsfield, José Marmol y Cruz Obligado. Las sesiones se prolongaron hasta el mes de mayo.

Las reformas propuestas por la Convención de 1860, aunque no alteraban la estructura básica de la Constitución, introducían varias modificaciones a través de veintidós puntos. Las más importantes fueron: a) el Artículo 3o de la Constitución disponía que la ciudad de Buenos Aires fuera la Capital de la República; la propuesta de la Convención era que una ley del Congreso establecería el lugar de residencia definitiva del gobierno nacional, previa cesión por la provincia respectiva de su territorio; en consecuencia y hasta nueva resolución, la Capital sería la ciudad de Paraná.

b) La Convención provincial de 1860 resolvió que la República Argentina debía denominarse "Provincias Unidas del Río de La Plata. c) También dispuso que a partir de 1866 los derechos de exportación cesarían en su carácter de impuesto nacional. d) Los convencionales propusieron modificar el artículo 6o de la Constitución que autorizaba al poder ejecutivo nacional a intervenir arbitrariamente en las provincias, y que apartir de entonces al gobierno nacional sólo podría intervenir una provincia para garantizar el régimen republicano y garantizar la defensa nacional.

e) La Convención agregó los artículos 32, 33, 34 y 35 a la Primera Parte de la Constitución (Declaraciones, Derechos y Garantías); estos nuevos artículos se referían a la libertad de imprenta, a derechos no ennumerados, pero que nacen del principio de soberanía del pueblo y a la incompatibilidad de los jueces federales con los provinciales.

Estas enmiendas propuestas por la Convención Provincial de 1860 fueron a su vez estudiadas por una Convención Nacional que se reunió en Santa Fe el 14 de noviembre de 1860. Allí merecieron aprobación todas las reformas, aunque con respecto a la denominación del país, se dispuso que serían nombres oficiales: "Provincias Unidas del Río de La Plata", "República Argentina" y "Confederación Argentina", pero en la formación y sanción de las leyes deberá utilizarse "Nación Argentina".

El 21 de octubre de 1860, la Constitución Nacional fue jurada solemnemente por el gobierno y el pueblo de Buenos Aires.