Clodoveo I

Clodoveo I fue el primer rey de los francos que se convirtió al cristianismo. Sucedió a su padre Childerico I cuando tenía quince años de edad y reinó entre los años 481 y 511. Clodoveo perteneció a la tribus de los salios y logró unir a las demas tribus francas en un solo reino.

Era nieto de Meroveo y poseía grandes dotes de caudillo. Inteligente, ambisioso y sin escrúpulos, Clodoveo I se propuso la conquista de la Galia, para lo cual se dio a la tarea de unificar las tribus antes de lanzarlas a la lucha. En el año 486 venció al general romano Siagrio, cerca de Soisson, ciudad que hizo su capital. Tiempo después se casó con Clotilde, quien era una princesa católica que lo instó a la conversión, sin poder lograrlo de inmediato. Sin embargo, cuando Clodoveo estuvo a punto de ser derrotado por los alemanes en la batalla de Tolbiac en 496, pidió ayuda al Dios de su esposa y le prometió convertirse si salía victorioso. Así sucedió y abrazó el cristianismo, siendo bautizado en la Navidad de ese año.

Cuando se convirtió al cristianismo, Clodoveo I logró el poderoso apoyo de la Iglesia, lo que le permitió proseguir con su ayuda la conquista de la Galia. Al mismo tiempo había logrado la unidad religiosa puesto que todos los francos abandonaron el paganismo y fueron bautizados. La fusión entre galos y germanos (francos) favoreció la unidad política, todo lo cual aumentó el prestigio de Clodoveo convertido en el monarca más poderoso de Europa Occidental. En el año 500 sometió a los burgundios en la batalla de Dijon. Luego luchó contra los visigodos arrianos establecidos en el sur de la Galia (actual Aquitania) y los derrotó en Vouillé. A partir de entonces la Galia comenzó a llamarse Francia, que significa país de los Francos.

Sin embargo, cuando Clodoveo murió en 511, sus cuatro hijos dividieron el reino en otros tantos estados. Esto originó frecuentes guerras civiles que perjudicaron la unidad política, debilitando el poder de la dinastía merovingia. Habría que esperar hasta el siglo VIII para la unidad definitiva de Francia como nueva nación, cuando Carlos Martel y su hijo Pipino el Breve lograron la unidad del reino nuevamente, iniciando la dinastía Carolingia.


Alfonso II de Asturias (el Casto)

Alfonso II de Asturias, apodado el Casto, fue monarca del reino de Asturias en dos ocasiones: en el año 783, sucediendo a su padre Fruela I, y luego entre los años 791 y 842, ocupando el trono después de la renuncia de Bermudo I. Durante su reinado se descubrió en Galicia la tumba del apostol Santiago.

Alfonso II nació en Oviedo alrededor del año 760. Al morir su padre Fruela, quedó al cargo de su tía Adosinda, esposa del rey Silo. Durante el reinado de Silo desempeñó el gobierno del Palacio. A la muerte de éste es elegido rey gracias al apoyo de su tía Adosinda y de los magnates de la corte, pero su tío Mauregato organizó una fuerte oposición y consiguió deponer a Alfonso, que buscó refugio en Álava entre sus parientes maternos. Sin embargo, luego de la muerte de éste y de la renuncia al trono de Bermudo I, Alfonso regresa a Asturias y es proclamado rey el 14 de septiembre de 791.

Alfonso II luchó contra los moros para proteger la seguridad de su reino. En el año 798, tomó Lisboa que estaba en poder musulmán. En 825, volvió a derrotar a los islámicos en Naron y Anceo. Luego de estas brillantes victorias, hizo repoblar con cristianos a Galicia, León y Castilla. Alfonso mantuvo contactos con el emperador Carlomagno, pues hay constancia de que tres delegaciones de la Gallaecia viajaron a la corte de los francos en los años 796, 797 y 798, aunque se desconocen los asuntos de los que trataron. Por una parte, se piensa que pudo ser para mantener la integridad de su reino frente a los ataques de los hermanos musulmanes Ibn-Mugait en el oriente de Asturias.

La situación interna del reinado de Alfonso II tuvo un momento de gravedad entre los años 801 y 808, cuando el rey fue obligado a retirarse al monasterio de Ablaña ante la presión de un grupo nobiliario. Recuperó el trono gracias al noble Teudano, poniendo en marcha desde ese momento una importante labor de reorganización del reino, vinculándose a la herencia visigoda para reforzar el poder real. El autor anónimo de la Crónica Albeldense manifiesta que Alfonso restauró en Oviedo "todo el orden gótico toledano, tanto en la Iglesia como en Palacio"

Childerico I

Childerico I fue rey de los francos salios entre los años 457 y 481. Sucedió a su padre Meroveo. Childerico estableció la capital de su reino en Tournai. En 463, derrotó a los visigodos en Orleans. Childerico I fue sucedido por su hijo Clodoveo.

Fruela I de Asturias

Fruela I de Asturias fue una monarca del reino de Asturias que gobernó entre los años 757 y 768, sucediendo a su padre el Alfonso I el Católico. Nació en Asturias en 722. Se casó con la hija del señor vascón llamada Munia, haciéndola su reina esposa.

Fruela I hizo frente a un ejército enviado por el jefe musulmán Abderramán I, emir de Córdoba. Derroto a los estos islámicos invasores en un duro combate en Pontucio (Galicia). En esta batalla se tomó prisionero a Ahumar, hijo de Abderramán, que fue ejecutado en represalia por los crimenes de cristianos llevado a cabo en el sur de su reino por los musulmanes de la dinastía Omeya.

Fruela I repobló Galicia hasta el río Miño, el cual marcó la frontera suroccidental de su reino. Reformó el clero de su reino, prohibiendo el casamiento a los clérigos e incluso obligando a dejar la esposa a los casados, lo que le granjeó la enemistad de gran parte de este estamento. Fruela también fundó diversos monasterios de la Orden de San Benito, entre ellos el de San Vicente de Oviedo, que fue origen de la ciudad de Oviedo.

Receloso de su hermano Vimarano, quien ganaba las simpatías de la aristocracia, Fruela lo mató personalmente, acusándolo de encabezar una conspiración para destronarlo. Tras el asesinato, Fruela tomó al hijo de Vimarano, llamado Bermudo, y lo hizo criar como un hijo, tal vez tratando de reparar el daño causado con la muerte de aquél. Aún así, el homicidio de su hermano le concitó la enemistad de la nobleza, que se confabuló para asesinarlo en la corte de Cangas de Onís. Una vez asesinado Fruela, resultó elegido como sucesor al trono su primo Aurelio, hijo de Fruela Peréz.

Alfonso I de Asturias (el Católico)

Alfonso I de Asturia fue el tercer monarca de Asturia y yerno de Don Pelayo, reinando entre los años 739 y 757. Sucedió a Favila I, su cuñado. Alfonso I nació en Cantabria en 693. Era hijo de Pedro de Cantabria, duque de Cantabria, y se casó con Ermesinda. Se lo conoce en la historia como "el Católico".

Alfonso I intensificó la Reconquista, que fue la guerra contra el invasor musulmán. Anexó Galicia y el norte de Portugal en el 740. También conquistó León en el 754, e incluso llegó hasta La Rioja, pero no se pudo repoblar. Contó con la importante colaboración de su hermano Fruela de Cantabria, que capitaneó muchas de las campañas militares de su reinado. En estas campañas de reconquista, Alfonso I liberó a los habitantes cristianos de las ciudades y pueblos que habían caído en manos de los islámicos, y los envió a tierras más seguras del norte.

Luego de la muerte de Alfonso I el Católico, su cuerpo fue sepultado en el monasterio de Santa María, cercano al municipio de Cangas de Onís, Asturias. Dicho monasterio, según refirió el cronista cordobés Ambrosio de Morales, es el de Covadonga. En el mismo monasterio fue sepultada su esposa, la reina Ermesinda. El epitafio de su sepulcro reza: "AQVI YAZE EL CATOLICO Y SANTO REI DON ALONSO EL PRIMERO I SV MVJER DOÑA ERMENISINDA ERMANA DE DON FAVILA A QVIEN SVCEDIO. GANO ESTE REY MVCHAS VITORIAS À LOS MOROS. FALLECIO EN CANGAS AÑO DE 757."

Meroveo

Meroveo fue el segundo rey de los francos salios, gobernando entre 448 y 457. Hijo de Clodión, Meroveo dio su nombre a la dinastía Merovingia iniciada por su nieto Clodoveo. Comandó a los francos, aliados con los romanos, en la batalla de los Campos Cataláunicos, donde Atila fue derrotado por el ejército romano-germánico conducido por Aecio. Le sucedió su hijo Childerico I.

Favila de Asturias

Favila de Asturias fue el segundo rey de Asturias, gobernando desde 737 hasta 739. Sucedió a su padre Don Pelayo. Favila reinó solo dos años; se cree que murió enfrentando a un oso durante un rito de virilidad. Después de su defunción, el cadáver del rey Fávila, según refiere el cronista Ambrosio de Morales, recibió sepultura en la iglesia de la Santa Cruz de Cangas de Onís, que el monarca había ordenado erigir junto con su esposa, la reina Froiluba. En la misma iglesia, según refiere el mismo cronista, recibió sepultura la reina Froiluba, esposa del rey Favila, aunque los restos mortales de ambos cónyuges no se conservan en la actualidad.

Don Pelayo

Don Pelayo (690 - 737) fue el fundador y primer soberano del reino de Asturias y héroe de la batalla de Covadonga donde sus fuerzas cristianas derrotaron a los musulmanes, marcando el inicio de la Reconquista española. La mayoría de las crónicas de la época atribuye a Don Pelayo un origen visigodo. Es casi seguro que formaba parte de la guardia personal de Don Rodrigo, el último rey visigodo en España. Las primitivas crónicas asturianas, como la Albeldense, no incluyen la genealogía de Pelayo, y lo declaran hijo del duque Faffila, quien era de ascendencia goda (visigoda).

Debido a las intrigas entre la nobleza visigoda, el rey Witiza conspiró para asesinar al padre de Don Pelayo, Faffila. Pelayo huyó a Asturias, donde tenía amigos o familia. Posteriormente marchó como peregrino a Jerusalén. Allí permaneció hasta la muerte de Witiza. Luego de la entronización de Rodrigo, del que era partidario regresó a España. Con éste, ocupó el cargo de conde de la guardia del rey y como tal combatió en la batalla de Guadalete en 711. Tras la batalla se refugió en Toledo y, a la caída de la ciudad en 714, mientras otros escapaban a Francia, él volvió a Asturias, supuestamente custodiando el tesoro del rey visigodo.

En 718 tuvo lugar una primera revuelta encabezada por Pelayo contra los invasores islámicos, al parecer porque el jefe musulmán Munuza había raptado y violado a su hermana Adosinda. Al ser superado en número, Pelayo debió escapar para luego encabezar una segunda sublevación, refugiandose en las montañas de Covadonga y Cangas, donde se mantenía la resistencia contra los fanáticos musulmanes. El rey islámico Munuza envió a un general, Al Qama, a someter a los sublevados. Al Qama se dirigió hacia Bres (Piloña), donde se encontraba Pelayo. Éste se dirigió hasta el monte Auseva, en el valle de Cangas y allí, en la Batalla de Covadonga, aniquiló al ejército Al Qama que era muy superior en número al de Don Pelayo. En esta batalla el general musulman fue muerto en combate.

Primer Concilio de Nicea

El Primer Concilio de Nicea fue una cumbre de Obispos Cristianos que tuvo lugar en Nicea, en la actual Turquía, en el año 325. Convocado por el emperador Constantino I, el Concilio de Nicea trató cuestiones teológicas como la relación entre Dios Padre y Jesús Hijo. La unidad de Padre e Hijo como un solo Dios había sido puesta en duda por Arrio, un prebíspero de Alejandría, quién fundó el arrianismo, una rama del Cristianismo profesada por los visigodos y el general romano de origen vándalo Estilicón.

Al Primer Concilio de Nicea asistieron alrededor de 300 obispos, de los cuales la mayoría eran del Imperio Romano de Oriente. El concilio fue presidido por el obispo Osio de Córdoba. También estuvo presente Arrio y algunos pocos defensores de sus posiciones teológicas. La posición contraria a Arrio fue defendida, entre otros, por Alejandro de Alejandría y su joven colaborador, Atanasio. Luego de dos meses de debate religioso, Constantino inclinó finalmente la balanza a favor de los que sostenían que Jesús y Dios Padre eran el mismo y único Dios. Finalmente, el emperador Teodosio estableció el credo del Concilio de Nicea como la norma para su dominio y convocó el Concilio de Constantinopla en 381 para aclarar la fórmula. Aquel concilio acordó colocar al Espíritu Santo en el mismo nivel de Dios y de Cristo y empezó a perfilarse la doctrina trinitaria.

Flavio Estilicón

Flavio Estilicón (358 - 408) fue general romano y cónsul de origen vándalo del Imperio Romano de Occidente. Era hijo de padre vándalo y madre romana. Estilicón se unió al Ejérctio Romano y ascendió de rango durante el reinado del emperador Teodosio I. En el año 384, fue enviado a la corte del rey persa Sapor III para negociar un tratado de paz referente a la partición de Armenia. Debido la conclusión acertada de las negociaciones de la paz, Estilicón fue ascendido a general y fue el encargado de defender el Imperio contra los ataques de los godos, un papel que él ejerció durante unos veinte años.

Después del asesinato del co-emperador occidente Valentiniano II (392), Estilicón acompañó a Teodosio I como comandante del ejército que derrotó al pretendiente al trono Flavio Eugenio en la batalla del Frígido en el año 396. Teodosio lo vio como un hombre digno de ser responsable de la seguridad futura del imperio. El último emperador de una Roma unida designó a Estilicón como tutor de su hijo, Honorio poco antes de su muerte en 395, para asegurar su influencia sobre el nuevo y joven emperador. Luego, Estilicón hizo que su hija se casara con Honorio, quien se convirtió en emperador del Imperio Romano de Occidente, y su hermano Arcadio del Imperio Romano de Oriente. Ni uno ni otro demostraron ser emperadores eficaces, y Estilicón se convirtió en el magister militum de los ejércitos romanos del oeste.

En el 397, Estilicón derrotó a los visigodos al mando de Alarico. Ese mismo año sofocó con éxito la revuelta de Gildo en África. Posteriormente se trasladó a Recia en 401, donde condujo una larga campaña contra sus anteriores parientes, los vándalos, y otras hordas de bárbaros. Aunque Estilicón derrotó a los suevos en 405, el Rin quedó casi sin defensas posibilitando la invasión de occidente el año siguiente. El 406 se enfrentó al jefe godo Radagaiso, sitiando al invasor con fuertes trincheras hasta que el hambre los derrotó. Ese mismo año se produjo la invasión de los suevos, alanos y vándalos por el Rin. Es posible que Estilicón pudiese haber organizado una ofensiva para derrotarlos pero no pudo llevarla a cabo.

Sin embargo, su ascendencia bárbara y su fe arriana provocaron rechazo de los consejeros imperiales, que intrigaron contra Estilicón hasta su muerte en 408, haciendo correr el rumor de que el general complotaba contra el emperador. De esta manera, Honorio declaró a Estilicón, enemigo público de Roma. En agosto de 408 fue ejecutado por orden del emperador. Poco tiempo después, su hijo Euquerio también fue ejecutado.

Batalla de Covadonga

La batalla de Covadonga fue una batalla librada a principios de la Edad Media entre las fuerzas cristianas, comandadas por Don Pelayo, y un ejército musulman, dirijido por Munuza. Tuvo lugar en el año 718, en Covadonga, Asturia, España. La batalla de Covadonga fue de gran importancia en la historia de España, y de la península Ibérica, ya que fue la primer triunfo cristiano contra el invasor islámico, asegurando la independencia del reino de Asturia, siendo Don Pelayo su primer rey. También fue la primera victoria de lo que se conoce en la historia de España como la Reconquista.

Desde el comienzo de la invasión musulmana de la península Ibérica en 711, pobladores y combatientes cristianos habían estado migrando hacia el norte, escapando de la horda islámica que procedía del norte de Africa. Muchos de ellos se refugiaron en las montañas de Asturias, en el noroeste de la península. Allí, entre los desposeídos del sur, Don Pelayo, un noble visigodo cristiano, reclutó un pequeño ejército de combatientes que agrupaban a pobladores de diferentes étnias (hispanorromanos, visigodos, alanos, suevos), todos unidos por una misma Fé, y por haber perdido a sus parientes y sus pertenencias en mano de los fanáticos musulmanes. Eran desplazados que habían perdido sus tierras, como los refugiados en un conflicto armado contemporáneo.

Don Pelayo esperó a los musulmanes en un lugar estratégico: el angosto valle de Cangas de los Picos de Europa cuyo fondo cierra el monte Auseva, donde un atacante ordenado no dispone de espacio para maniobrar y pierde la eficacia que el número y la organización podrían otorgarle. Allí, en 718, se produjo el enfrentamiento armado conocido como la batalla de Covadonga, donde las fuerzas musulmanas fueron aniquiladas por los valientes cristianos. Aunque el comandante islámico Munuza logró escapar, el gobernador musulmán Al Qama y la mayoría sus tropas encontraron la muerte. Un centenar de hombres comandados por Pelayo habían ocupado la célebre cueva de Covadonga, atacando desde allí a las desconcertadas tropas moras. Al Qama halló la muerte en este lance, mientras que sus fuerzas sufrieron grandes pérdidas en su desordenada huida.

Mahoma (surgimiento del islam)

A partir del siglo VII, las tribus árabes en la península arábiga sufrieron una profunda transformación religiosa, en la mayoría de los casos por la fuerza, convirtiéndose del politeísmo a un nuevo monoteísmo fundado por Mahoma basado en la violencia, ya que uno de los fundamentos principales de ésta nueva religión era la "guerra santa"; un musulman alcanza la salvación eterna matando a un infiel (cristiano, judío, gentil). Es este fundamento religioso del islam que desencadenó varias olas de conquistas y usurpación de territorios, destruyendo la identidad cultural de muchos pueblos, más de tres siglos antes de la primera cruzada cristiana, extendiendo su dominio religioso desde Paquistán hasta la península Ibérica. Fue la invasión musulmana a tierra santa cristiana y judia que provocó tres siglos después las cruzadas.

Mahoma nació en La Meca alrededor del año 570. Pertenecía a la tribu de los coreicitas, que tenía la misión de custodiar el santuario de la Kaaba, el cual era el recinto sagrado de los árabes cuando éstos eran aún politeístas. Siendo muy niño conoció la orfandad, el abandono y la pobreza, por lo que se hizo pastor y más tarde camellero. De esta manera realizó largos viajes con las caravanas de mercaderes, visitando pueblos cristianos y judíos, cuyas religiones monoteístas influenciaron sobre él. A los veinticinco años, Mahoma contrajo matrimonio con una viuda adinerada llamada Kadija, lo que le permitió abandonar sus ocupaciones y dedicarse a la meditación. Extremadamente retraído, apartado de los demás y de personalidad perturbada, un día, mientras meditaba en la cima del monte Hira, creyó oir la voz del Arcángel Gabriel que le instaba a difundir su doctrina.

En los primeros tiempos, Mahoma logró pocos adeptos y muchos enemigos, en especial la tribu coreicita, a la que perjudicaba sus prédicas vehementes. Durante algunos años, Mahoma resistió las burlas, pero en el año 622 fue expulsado de La Meca o debió huir de allí. Con unos ochenta seguidores se refugió en Yatreb, ciudad que desde entonces se llamó Medina, que significa ciudad del profeta. Medina era también el lugar donde vivían varias tribus judías. Mahoma esperaba que estas tribus lo reconocieran como profeta, lo cual no ocurrió. Algunos académicos afirman que Mahoma abandonó la esperanza de ser reconocido como profeta por los judíos, y, por tanto, inició una persecución brutal contra las comunidades de pastores judíos, matando a todo aquel que no se convirtiese a la nueva religión.

Resuelto a imponer sus creencias por medio de la fuerza, Mahoma se transformó en un predicador guerrero, y después de organizar un ejército de fanáticos, inició la guerra santa; primero contra los infieles de la Meca, a quienes derrotó en la batalla de Badr en el año 624. Luego de organizar un nuevo Estado basado en el islam, se expandió hacia el norte de la península arábiga. Durante algún tiempo combatió contra las tribus judías y príncipes bizantinos establecidos en Siria, conquistándo los territorios que hasta esos momentos eran cristianos y judíos. De esta manera, más de tres siglos antes de la primera cruzada cristiana, los musulmanes conquistaron los actuales territorios de Libano, Siria, Jordania, etc., extendiendo sus conquista durante el siglo VII y primera mitad del siglo VIII a todo el norte de Africa y hacia el este todo los territorios asíaticos de los actuales países de Irak, Iran (antigua Persia) y Paquistán. En el año 711 invadieron España, salvo la porción noroeste de la península Ibérica donde los cristianos, liderados por el godo Don Pelayo iniciaron en el año 718 la resistencia y reconquista, derrotándolos en la batalla de Covadonga. En el año 732, los musulmanes intentaron invadir toda Europa, atravesando los Pirinéos. Sin embargo, el ejército islámico fue masacrado por los Francos (tribu germánica) al mando de Carlos Martel en la batalla de Poitiers.

Arrianismo

El arrianismo fue una enseñanza o doctrina teológica cristiana surgida a principios del siglo IV e implementada por Arrio, un sacerdote de Alejandría, quien enseñaba que Jesus era un "ser divino" creado por Dios y por lo tanto inferior a él, por lo tanto antes de esa creación el Hijo no existía. Arrio creía que Cristo era una "creatura", es decir un "ser creado", por lo tanto no era Dios mismo. Este sacerdote y sus seguidores se basaban en los versículos de la Biblia como Juan 14:28 donde Jesus dice que el Padre es "más grande que yo"...

El arrianismo fue condenado como herejía inicialmente en el Primer Concilio de Nicea (325) y, tras varias alternativas en las que era sucesivamente admitido y rechazado, fue definitivamente declarado como herético en el Primer Concilio de Constantinopla. No obstante, se mantuvo como religión oficial de algunos de los reinos establecidos por los godos en Europa tras la caída del Imperio romano de Occidente. En el Reino Visigodo de Toledo pervivió hasta el III Concilio de Toledo (589), durante el reinado de Recaredo I. La disputa entre partidarios de la Trinidad, arrianos y los llamados "semiarrianos" iba a durar durante todo el siglo IV, llegando incluso a haber emperadores arrianos como el propio Constantino I el Grande quien fue bautizado en su lecho de muerte por el obispo arriano Eusebio de Nicomedia. Ulfilas, obispo y misionero, propagó el arrianismo entre los pueblos germánicos, particularmente los visigodos, vándalos, burgundios y ostrogodos.

Hérulos

Los hérulos eran una de las tribus germánicas que invadieron el Imperio Romano de Occidente en el siglo V. Los hérulos eran originarios de Escandinavia, desde donde migraron hacia Europa central entre los siglos II y III. Luego se aliaron con los godos. Son mencionados por primera vez en las fuentes romanas en el siglo III cuando en 268 y 269 participan en una coalición bárbara que reúne a pecinos y carpos, pequeñas tribus germánicas, así como gépidos y sobre todo godos.

En el año 476, a las órdenes de su jefe Odoacro los hérulos penetraron la península Itálica, tomaron Roma y Rávena y derrotaron al último emperador romano, Rómulo Augusto, poniendo fin de esta manera al Imperio Romano de Occidente. Sin embargo, en el año 493, el jefe de los hérulos Odoacro es derrocado por Teodorico, el jefe de los ostrogodos, y su ejército es expulsado de Italia por las fuerzas ostrogodas, mientras que el rey ostrogodo funda el Reino de Rávena. Cuando los hérulos regresaban al Danubio bajo la dirección de su rey Rodolfo, fueron severamente batidos el año 510 por los lombardos, por lo que muchos de ellos volvieron posteriormente a Escandinavia, su lugar de origen.

Rómulo Augusto

Flavio Rómulo Augusto fue el último emperador del Imperio Romano de Occidente, reinando solo un año, entre 475 y 476. Nació en Rávena, Italia, en el año 461. Su padre era el general Flavio Orestes, antiguo comandante de Atila. Orestes derrocó en 475 al emperador Julio Nepote, posibilitando el ascenso al trono de su hijo con el nombre de Rómulo Augusto. Sin embargo, el emperador de Oriente Zenón no lo reconoció como tal. La presión de los hérulos reclamando las tierras en el centro de la península Itálica provocó la caída de Rómulo Augusto cuando contaba con tan sólo 15 años de edad. En su lugar, el general de los hérulos, Odoacro, reclamó el trono de Italia en 476, confinando a Rómulo en Lucullanum, el Castel dell'Ovo, en la bahía de Nápoles. Su fecha de muerte es un verdadero misterio, ya que mientras se pierde todo rastro de él hacia el año 476.

El destronamiento y confinamiento de Rómulo Augusto por parte de los hérulos no sólo marca la caída del Imperio Romano de Occidente, sino que también el fin de la Edad Antigua y el comienzo de la Edad Media. El Imperio Romano de Oriente sobreviviría hasta el año 1453.

Alanos

Los alanos eran una tribu o confederación de tribus indoeuropeas de origen iranio y que estaban incluidos en la familia de los sármatas, los cuales hablaban la lengua irania y compartían con ellos la misma cultura en muchos aspectos. Los antiguos alanos habitaban en la zona en la que se incluía a los arios o indo-iranios, los antepasados comunes de los indo-arios, que luego serían los indo-europeos. La utilización por parte de estos pueblos del término "ario", "iron", "iranio", etc. para autodesignarse eran algo común entre ellos.

Alrededor del año 370 después de Cristo, los alanos fueron empujados por los hunos y se dividieron en varios grupos, algunos de los cuales migraron al oeste. Una parte de esos alanos occidentales se unieron a las tribus germánicas de los vándalos y suevos en su invasión de la Galia romana. Según el historiador Gregorio de Tours destaca en su Liber historiae Francorum (Libro sobre la historia de los francos), que el rey alano Respendial salvó la batalla para los vándalos en un choque con los francos cerca del Rin el 31 de diciembre de 406. Según este historiador, otro grupo de alanos, conducidos por Goar cruzaron este río por esas fechas, pero al punto se unieron a los romanos y se asentaron en la Galia.

Si seguimos el derrotero de vándalos y suevos en la Península Ibérica en 409, los alanos se asentaron en las provincias de Lusitania y Cartaginense: «Alani Lusitaniam et Carthaginiensem provincias, et Wandali cognomine Silingi Baeticam sortiuntur» (Hidacio). Los vándalos silingos se asentaron en la Bética, los suevos en la Galicia costera y los vándalos asdingos en el resto de Galicia. En 412, el rey alano Atax o Attaces conquistó la ciudad de Emérita Augusta (Mérida) y estableció en ella su corte durante seis años, hasta que en 418 murió en una batalla contra los visigodos y esta rama de los alanos, por consiguiente, apeló al rey vándalo asdingo Gunderico para que aceptara la corona alana. Aunque algunos de estos alanos permanecieron en Iberia, la mayoría se dirigió al norte de África con los vándalos en 429.




Valentiniano III

Valentiniano III (419 - 455) fue un emperador del Imperio Romano de Occidente del siglo V, reinando entre los años 425 y 455. Sucedió en el trono a Honorio. Valentiniano III nació en Rávena en 419. Su padre fue Constancio III quien había sido co-emperador de Honorio y su madre Aelia Gala Placida. Debió gobernar durante el período de decadencia del Imperio, el cual estaba siendo invadido desde Europa del este por los pueblos bárbaros. En el años 446, ante la necesidad de tropas adicionales, Valentiniano debió abandonar definitivamente la Britania, retirando las legiones estacionadas en las islas para reforzar otra parte del Imperio. Tuvo el acierto de nombrar a Flavio Aecio comandante del ejército. Sin embargo, luego de la gran victoria de éste sobre los hunos en la batalla de los Campos Cataláunicos en el año 451, Valentiniano III lo asesina traicioneramente con su espada tres años más tarde por temer que el gran general ambicionaba el trono. En el año 455, Valentiniano también es asesinado por los oficiales camaradas de Aecio en venganza por el asesinato de su general.

Flavio Aecio

Flavio Aecio (396 – 454) fue un gran general romano del siglo V. Prestó servicios a Roma durante el período de decadencia e invasiones bárbaras. Derrotó a los hunos en la batalla de los Campos Cataláunicos en el 451. Luego, fue asesinado en forma directa y traicioneramente por el emperador Valentiniano III. Estoico y austero, Aecio poseía las virtudes de los antiguos romanos; debido a esto y por haber derrotado a Atila, se lo conocía como "el último romano".

Aecio nació en el año 396, en Durostorum, en la provincia romana de Mesia inferior, en la actual Bulgaria. Era hijo del magister equitum Flavio Gaudencio, de origen escita, y de la dama romana Auraelia. Su padre Gaudencio había logrado que Honorio pactara una alianza con los hunos para atacar a los bárbaros que amenazaban las fronteras romanas y como modo de sello de dicho pacto, se hizo un intercambio de rehenes. Esto permitió a Aecio vivir con los hunos durante 9 años, como a Atila vivir en Rávena durante dicho tiempo, aprendiendo las artes militares para la guerra de los hunos. Siendo adulto y de regreso al Imperio, Flavio Aecio sirvió como magister equitum (jefe de caballería) en la Galia durante la jefatura militar de Felix, hasta que en el 433 alcanzó él mismo la magistratura de magister militum (comandante). A partir de aquí, se convirtió en la persona más relevante del Imperio de Occidente. Protegió Italia y detuvo la expansión de los bárbaros: frenó a los visigodos en la Galia y arrinconó a los burgundios en Saboya. También derrotó a los godos en la Batalla de Mons Colubrarius en 438.

La campaña más notable de Aecio será la que dirigirá contra los hunos. Sintiéndose insultado su caudillo, Atila, por el emperador Valentiniano III ante el rechazo de la petición de mano de su hermana Honoria, se lanza a destruir Roma. Para ello convoca una gran confederación de tribus escitas, sármatas, gépidas, ostrogodas, que se unen a los hunos en su marcha. Pero Aecio dirigiendo magistralmente, a francos, alanos, visigodos, y las gloriosas legionas romanas logra una gran victoria en los Campos Cataláunicos en el año 451; es la última gran batalla del Imperio de Occidente.

Sin embargo, su popularidad le valdrá el recelo del emperador, quien, abrigando sospechas de una hipotética pretensión al trono, hizo que lo llamaran a palacio, y después de una intensa discusión, asesinó por sorpresa a Aecio atravesándolo con una espada. Al año siguiente, dos antiguos oficiales de Aecio asesinaron al emperador durante un desfile militar, seguramente a instancias del influyente y rico senador romano Petronio Máximo, que aspiraba al trono.

Los germanos

La mayor parte de los pueblos bárbaros que invadieron el Imperio Romano eran germanos, pueblos de raza indoeuropea que procedían originariamente del Asia Central. Luego de abandonar el nomadismo se establecieron entre los siglos IX y VI antes de Cristo en la parte norte y central de Europa, donde adoptaron las costumbres sedentarias. Los germanos eran físicamente altos, tez blanca, ojos azules, cabello rubio. Eran valientes y audaces en el combate, respetuosos y fieles a la autoridad de su jefe, además muy individualistas y amantes de la libertad. Vivían en chozas de madera y paja, dispersas en el campo ya que no poseían ciudades. Los Germanos también eran hospitalarios y gustaban comer mucho y embriagarse. La guerra constituía para los germanos la ocupación más digna y en ella participaban los hombres y a veces también sus mujeres. Las mujeres desempeñaban un papel importante en las sociedades germánicas.

El rasgo más definitorio de los germanos era la lengua, ya que el concepto es ante todo etnolingüístico. No obstante, aunque las lenguas germanas antiguas eran cercanas entre sí, los germanos de época histórica no hablaban la misma variante, sino variedades diferentes derivadas del proto-germánico. Además de la lengua existían otros rasgos ampliamente difundidos y extendidos entre todos los pueblos germánicos. Todos se regían por un sistema electivo de gobierno gobernados por un jefe (Chief o Hauptling), quien era elegido por una asamblea de guerreros por un periodo limitado. Esta asamblea de guerreros o jefes de tribus administraba la justicia, pactaba la paz o declaraba la guerra. No poseían un código legislativo, por lo que se regían por el derecho consuetudinario, es decir que no tenían leyes escritas en un sistema de código sino que eran leyes basadas en las costumbres de su cultura.

La organización en cuanto al poder era bastante simple. La clase de los nobles, que tenían acceso a los puestos de mando (asamblea de guerreros, mandos militares) y podían ser nombrados reyes de su tribu. Los hombres libres, quienes formaban parte del ejército, practicaban la caza y otras actividades cotidianas. Los esclavos, quienes debían trabajar las tierras y obedecer a un amo.

Entre los pueblos germánicos más numerosos y/o extendidos cultural y geográficamente podemos citar a las siguientes pueblos: 1) godos, los cuales se dividieron en dos ramas: ostrogodos (godos del este) y visigodos (godos del oeste), los cuales invadieron las Galias y España; 2) los francos, que constituían una confederación que comprendían los francos salios, ripuarios, sicambrios, etc; 3) vándalos, constituidos por dos ramas principales, los aslingos y silingos, que también invadieron España; 4) sajones, que habitaban el norte de Alemania y gran parte de ellos invadieron en el siglo V Britannia (actual inglaterra); 5) los anglos, del sur de la península de Jutlandia desde donde invadieron también Britannia; 6) lombardos, del este de Europa invadieron Italia; 7) los jutos, del norte de la actual Alemania; 8) vikingos, de la península escandinava; etc.

Sociedad de los germanos

Entre los germanos la familia fue la base de la organización social. Constituida bajo el sistema patriarcal, el hombre era el jefe de la misma. A diferencia de los pueblos de oriente, el matrimonio era monogámico, y si bien el marido compraba a la esposa, la mujer gozaba de gran respeto y consideración. Ésta cuidaba la casa, los campos y la hacienda. Además muchas fueron sacerdotisas y adivinas; otras participaban de la guerra junto a su marido o hermanos. Entre los germanos había tres clases sociales: la nobleza, constituida por los jefes; los hombres libres, que formaban la massa de la población y gozaban de todos los derechos; los siervos, que no tenían independencia y se encargaban de los trabajos pesados.

Religion

Los germanos eran politeistas paganos y muy superticiosos. Adoraban a las fuerzas de la naturaleza las que fueron representadas con figura humana. Odin, también conocido como Wotan, era el padre de todo los dioses, señor de la guerra y protector de los valientes en el combate. Su hijo Donar, también conocido como Tor, era el dios del trueno, y del rayo y llevaba siempre un martillo de guerra; era el dios más popular. Tyr, dios de la guerra. Freya, diosa de la juventud y el amor. Todos los dioses germánicos moraban en el Walhalla, la morada de los dioses. Los guerreros humanos muertos en el campo de batalla también podían habitar el Walhalla.

Batalla de los Campos Cataláunicos

La batalla de los Campos Cataláunicos fue librada entre el Ejército Romano, comandado por el General Aecio, y los hunos, conducidos por Atila, en el año 451, en las planicies Cataláunicas, también conocida como llanura de Chalons, en el noreste del actual Francia. Tuvo lugar durante el reinado del emperador Valentiniano III. Las legiones romanas estaban reforzadas por los visigodos, francos y burgundios. Mientras que los hunos conformaban una poderosa coalición junto con los ostrogodos, turingios, gépidos, rugianos y otras tribus germánicas. Luego de un fiero y sangriento combate que duró casi todo un día, el general Flavio Aecio derrotó contundentemente a las fuerzas de Atila, quien debió huir con sus hordas maltrechas antes de ser encerradas y masacradas. La derrota de los hunos en la batalla de los Campos Cataláunicos evitó la conquista de Europa por parte de esta tribu bárbara.

Antecedentes

Los hunos eran un pueblo nómade de origen asiático y provenían desde el este en gran número que superaban ampliamente a las tribus germánicas. Tenían una gran ventaja sobre éstas, no sólo por su superioridad númerica, sino que todos sus hombres luchaban montados a caballo, es decir no tenían infantería. Eso era una gran ventaja en la antiguedad, sobre todo cuando la mayoría de las tribus germánicas y el 70% de las fuerzas romanas luchaban a pie. A fines del siglo IV comenzaron a conquistar y presionar a las tribus eslavas y germánicas que habitaban en el este de Europa. Debido a esta presión y a la debilidad de las fronteras y decadencia del Imperio Romano de Occidente, los vándalos, burgundios, suevos y visigodos irrumpieron en el Imperio, invadiendo las Galias y Hispania (España) en el año 406. Los visigodos al mando de Alarico saqueron Roma en el 410. Sin embargo, para evitar que ellas destruyeran el Imperio, los emperadores romanos hicieron pactos y alianzas con algunas de estas tribus.

Atila invadió las Galias con la excusa de expulsar a los visigodos de allí, pero sus intenciones eran la de apoderarse de los territorios del Imperio de Occidente y luego atacar Roma. Aecio lo sabía y consiguió una alianza con los visigodos, una de las tribus germánicas más poderosa, para luchar conjuntamente contra Atila. Mientras Atila atacaba y saqueaba las ciudades de Metz, Reims y Amiens, y el nuevo ejército confederado de romanos, visigodos y un pequeño número de francos, burgundios y alanos se dirigieron hacia el norte para enfrentar a los hunos.

Resumen de la batalla de los Campos Cataláunicos

El general Aecio desplegó a sus legiones romanas en el ala izquierda, sobre una pequeña colina que dominaba el campo de batalla, y situó a los visigodos con su rey Teodorico en el ala derecha. Entre ambos contingentes desplegó a los alanos, francos y burgundios. Cuando Atila, al mando de unos 80.000 hombres, llegó al campo de batalla, las fuerzas romanas y germánicas se encontraban desplegadas, esperando el momento decisivo. Atila y su horda huna se situaron en el centro de su ejército; los ostrogodos se ubicaron a su izquierda, frente a los visigodos de Teodorico, y el resto de pueblos bárbaros se desplegaron a la derecha. Probablemente la intención del rey huno era atacar a los alanos con tal energía que abandonasen el campo de batalla, pudiendo crear una desbandada. Con los alanos huyendo el ejército de Aecio quedaría partido en dos, por lo que sería muy fácil rodearlo y destruirlo.

Luego de una gruesa lluvia de flechas disparadas por los arqueros asiáticos, los hunos, ostrogodos, gépidos, hérulos, y los demás aliados cargaron contra el ejército aliado. Atila, al frente de sus jinetes se lanzó contra los alanos en el centro, mientras la infantería del conglomerado bárbaro chocaba con los soldados romanos de Aecio, que dominaban la colina y, por último, los ostrogodos entablaban combate con los visigodos. Los alanos, francos y burgundios resistieron con valor y determinación las constantes acometidas de los jinetes hunos. Al no poder doblegar a los alanos, Atila suspendió su ataque contra el centro y se lanzó contra los visigodos. Durante el cruento choque el jefe Teodorico cayo herido mortalmente. Sin embargo, los visigodos no amainaron y nombraron en medio del fragor del combate a Torismundo como su nuevo jefe. Los visigodos siguieron luchando ferozmente y pusieron a los hunos en retirada.

Pudiendo dar el golpe de gracia a los hunos, Aecio dejó escapar a la diezmada horda de Atila. Se cree que Aecio temía que, con la destrucción de los hunos, los visigodos, muy poderosos en ese momento, crecieran y trataran de hacer lo que los hunos fracasaron: tomar el Imperio Romano de Occidente. También algunos historiadores opinan que el general romano no tenía intenciones de destruir al ejército huno con vistas de pactar una alianza en caso de que los visigodos se revolvieran contra Roma.




Honorio

Flavio Honorio (384 - 423) fue emperador del Imperio Romano de Occidente, reinando entre los años 395 y 423. Sucedió a su padre Teodosio I con quien compartió el trono desde el 393. Honorio nació en Hispania en 384. Su madre fue Aelia Flacila, también nacida en Hispania. Su hermano Arcadio fue emperador del Imperio Romano de Oriente.

A los dos años de edad, Honorio fue nombrado Consul, y a los nueve Augusto de Occidente en 393. Cuando murió su padre sólo tenía diez años. Es por ello que dependió del hábil general de origen vándalo Estilicón, con cuya hija María se casó. El reinado de Honorio se caracterizó por la desmembración del Imperio romano de Occidente y tuvo que hacer frente a las invasiones bárbaras del año 406, cuando los suevos, vándalos, alanos y visigodos irrumpieron en el territorio del Imperio Romano de Occidente. Las tres primeras tribus, luego de arrasar las Galias penetraron en Hispania (España). En 408, Estilicón fue arrestado y ejecutado por voluntad de Honorio, probablemente debido a una conspiración de la corte contra el general vándalo.

En 409, hubo una conspiración del senador Atalo, que pretendía el trono de Roma y era apoyado por los visigodos. Honorio negoció con su jefe, Alarico I, y éste le quitó inmediatamente el apoyo a Atalo. Sin embargo, esto no impidió que los visogodos a las órdenes de su jefe saquearan Roma en el 410. Honorio también debió negociar con los vándalos y suevos para que sofocaran la rebelión contra el emperador de los generales romanos Geroncio y Máximo en Hispania. Estos dos generales fueron derrotados, pero los suevos se establecieron en forma permanente en Hispania.

Cuando Honorio murió, el Imperio Romano de Occidente estaba al borde del derrumbamiento. Su reinado de veintiocho años fue uno de los más desastrosos en los anales romanos. En un momento de disensión interna y violentos ataques del exterior, Honorio careció de la capacidad de conducción para evitar la catástrofe político-militar que sufría el imperio en el siglo V.

Teodosio I

Teodosio I (347 - 395) fue emperador del Imperio Romano entre los años 379 y 395. Sucesor de Valente (emperador de Oriente) y Valentiniano II (emperador de Occidente), Teodosio fue el último emperador romano en gobernar ambas mitades del Imperio. Nació en Cauca (Coca, Segovia), Hispania (España), en el año 347. Su padre era militar de alto rango y en 368 lo acompañó a Britannia a sofocar la Gran Conspiración, que fue una rebelión de las legiones romanas del Muro de Adriano que permitieron de adrede que invadieran las tribus celtas de los escotos y los pictos.

Entre los años 364 hasta 375, el Imperio Romano estuvo gobernado por dos co-emperadores, los hermanos Valentiniano I y Valente. Cuando Valentiniano murió en 375, sus hijos, Valentiniano II y Graciano, le sucedieron como gobernantes del Imperio romano de Occidente. En 378, después de que Valente fuera asesinado en la batalla de Adrianópolis, Graciano nombró a Teodosio como reemplazo del caído emperador como co-augusto para Oriente. Sin embargo Graciano fue asesinado en una rebelión en 383, luego Teodosio nombró a su hijo mayor, Arcadio, su co-emperador para Oriente. Después de la muerte en 392 de Valentiniano II, a quien Teodosio había apoyado contra una serie de usurpadores, Teodosio gobernó como único emperador, nombrando co-augusto para Occidente a su hijo menor Honorio en 393, derrotando al usurpador Eugenio en 394, en la batalla del Frígido sobre el río Vipava, actual Eslovenia.

Suevos (tribu germánica)

Los suevos fueron una tribu germánica procedente del norte de Europa. Habitaban originalmente la zona del mar Báltico, llamado por los romanos Mare Suebicum. Luego los suevos se dirigieron hacia el sur y el oeste, quedándose un tiempo en el área de la Alemania moderna. Actualmente hay una region de Alemania llamada Suabia (Schwaben) que viene a equivaler a una parte del antiguo reino de Wurtemberg en el moderno Estado federado de Baden-Wurtemberg y la zona sudoccidental de Baviera, con centros en Stuttgart, Ulm, Tubinga y Augsburgo, entre otros.

En el año 406, bajo el mando de su jefe Hermerico, los suevos y otras tribus germánicas cruzaron el río Rin a la altura de Maguncia y se adentraron en el Imperio Romano de Occidente. Luego arrasaron las Galias, dedicándose al saqueo y el pillaje. En 409, junto con vándalos y alanos penetraron en Hispania, atravesando el Pirineo Occidental. Estos pueblos asolaron el norte de la península Ibérica, hasta que en 411 suevos y vándalos asdingos se asentaron en la provincia de Gallaecia, firmando un pacto con el emperador Honorio y estableciendo su centro político en Bracara Augusta. Sin embargo, pronto surgieron desavenencias con los vándalos, los cuales se dirigieron a la Bética y posteriormente, presionados por los visigodos, pasaron al África romana. Para este entonces, el régimen de gobierno de los suevos era la monarquía. Los reyes suevos se sucedieron en el trono desde Hermerico hasta Andeca, que en el 585 fue derrotado por el rey visigodo Leovigildo.

El 575 Leovigildo, rey de los visigodos, había penetrado en las montañas de la actual provincia de Orense, que aparentemente debieron haber estado bajo control del rey de los suevos. El rey suevo Miro (570-583) había solicitado la paz, probablemente basada en un reconocimiento del poder visigodo en los dominios de Aspidius y quizás otros territorios, accediendo a ella Leovigildo. La paz quedó firmada el 577 probablemente con un vasallaje suevo al reino visigodo. Sin embargo, años después el rey suevo Miro marcha con su ejército a territorio visigodo. Según unos autores, los suevos acudían para ayudar al rebelde Hermenegildo contra su padre Leovigildo. Fueron cercados y Miro hubo de rendirse y jurar fidelidad al rey visigodo.




Anglos (tribu germánica)

Los anglos fueron una de las tribus germánicas que invadieron Gran Bretaña entre los siglos V y VI. Desde tiempos muy antiguos, los anglos habitaban la zona septentrional de la actual Alemania, concretamente en la zona comprendida entre el Elba y Jutlandia. Luego de la caída del Imperio Romano de Occidente, muchos de ellos emigraron juntos con los sajones, jutos y frisones a las islas británicas. Los anglos colonizaron Northumbria (en el actual condado de Northumberland), Anglia Oriental y Mercia. Los diversos reinos vivían en estado permanente de guerra, por lo que en busca de un mayor poder, sus jefes tomaron el título de reyes. Esta situación se prolongaría hasta cerca del año 600, cuando el rey Etelfrido de Northumbria alcanzó una cierta hegemonía entre todos los reinos germánicos de la isla.

A fin de consolidar la unidad política, los anglos, sajones y jutos unieron sus reinos en una confederación llamada Heptarquía, que significa unión de siete reinos. Ellos eran: Kent (juto); Sussex, Wessex y Essex (sajones); Northumbria, Mercia y Estanglia. Posteriormente lograron la unidad religiosa convirtiéndose al cristianismo. En el siglo IX, Egberto rey de Wessex, colocó bajo su autoridad a los reinos confederados y fue el primer monarca de Inglaterra.

Sajones (tribu germánica)

Los sajones constituían una confederación de tribus germánicas. Habitaron por mucho tiempo en el norte y noroeste de Alemania. Con la caida del Imperio Romano de Occidente, más de 200.000 sajones, junto con los anglos, los jutos y frisones, participaron del poblamiento de las islas británicas entre los siglos V y VI. Los sajones habían estado acosando las costas oriental y meridional de Britania durante siglos, lo que llevó a la construcción de una serie de fuertes costeros llamados litora Saxonica o costa sajona, y muchos sajones y otros puebles pudieron asentarse en estas zonas como granjeros mucho antes del fin del dominio romano en Britania.

Los sajones junto a otras tribus entraron por vez primera en Britania en masa como parte de un acuerdo para proteger a los britones de incursiones de los pictos, población autóctona sin influencia romana, los irlandeses y otros. Según fuentes como la Historia Brittonum, los primeros habrían sido dirigidos por dos hermanos, Hengist y Horsa, a quienes el rey británico Vortigern, hacia 450, permitió asentarse con su pueblo en la isla de Thanet a cambio de sus servicios como mercenarios para defender la isla de Gran Bretaña contra los pictos. Hengist manipuló a Vortigern para que le concediera más tierra y permitiera que llegasen más colonos, lo que abrió el camino al asentamiento germánico en la isla de Gran Bretaña.

Sin embargo, un gran mayor número de sajones permaneció en el continente, en Alemania septentrional, formando una nación pagana en el siglo VIII a pesar de los esfuerzos de los misioneros cristianos. Los sajones se resistieron a ser incorporados a la órbita del reino franco, pero fueron decisivamente conquistados por Carlomagno durante las sangrientas Guerras Sajonas (772 - 804). Con la derrota vino el bautismo forzoso: los jefes sajones, así como su gente, se convirtieron al cristianismo, probablemente para ganar la paz a la manera del más célebre de entre ellos, Widukind, durante mucho tiempo feroz opositor a la marea de cristianización sobrevenida en la órbita del reino de los francos. Su árbol sagrado, un símbolo de Irminsul, fue destruido.

Los sajones eran altos, rubios, cabello lacio en su mayoría, ojos azules o grises y tes blanca. Eran feroces guerreros y extremadamente audaces, pero también eran muy inteligentes y practicaban la ganadería y agricultura, siendo expertos en drenajes de tierras pantanosas para su uso en agricultura. Como las demás tribus germánicas, los sajones eran paganos y practicaban una religion politeísta y sus dioses pertenecían a la mitología germano-escandinava, siendo Odin, Thor, Friga y Freya sus dioses principales. Una vez al año, el consejo anual de tribus sajonas invocaban a los dioses y elejían por sorteo a los nuevos jefes de guerra.




Lombardos

Los lombardos fueron una tribu germánica originaria del Norte de Europa que se asentó en el siglo IV en el valle del Danubio y desde allí invadieron la Italia bizantina en 568 bajo el liderazgo de Alboino. Establecieron un Reino de Italia que duró hasta el año 774, cuando fue conquistada por los francos. Al comienzo de la era cristiana, antes de su migración hacia la region del Danubio, los lombardos habitaban cerca de la desembocadura del río Elba, en el norte de Alemania. La primera mención de los lombardos acontece entre el año 9 d. C. y el año 16, por el historiador de corte romano Veleyo Patérculo, quien acompañó a una expedición romana como prefecto de la caballería.

Vándalos (Tribu Germánica)

Los vándalos eran una tribu germánica que invadieron el Imperio Romano de Occidente en el siglo V. Eran originarios del este del actual territorio de Alemania, cerca de las costas del mar Báltico. Se cree que la palabra vándalo era el nombre que prevaleció para designar a varias grupos germánicos menores que hablaban el mismo dialecto como los silingos, asdingos, los lacringos, los helvecones y los victovales. La llegada de los godos los obligó a desplazarse hacia el sur y a asentarse en las riberas del mar Negro, siendo por tanto vecinos y en ocasiones aliados de los visigodos.

En el año 406 dC, los vándalos se lanzaron contra el Imperio Romano de Occidente. Intentaron entrar en Italia para tomar Roma, pero fueron rechazado por Estilicón, general vándalo pero al servicio de Roma. Llegaron a Hispania (España) en 409, donde se establecieron como federados. Hacia el año 425 asolaron y saquearon la ciudad de Carthago Nova, actual Cartagena, y en el 426 tomaron la ciudad de Hispalis (Sevilla) con Gunderico al mando. En 429, los vándalos, liderados por su nuevo jefe Genserico, decidieron pasar a África con el fin de hacerse con las mejores zonas agrícolas del Imperio. Para ello lograron barcos con los cuales cruzaron el Estrecho y llegaron a Tánger y Ceuta. Luego se desplazaron al este, haciéndose, tras algunos años de lucha, con el control del África romana y la ciudad de Cartago que pasó a ser la capital de su reino.

En el año 455, luego de la asunción de Petronio Máximo como emperador, los vándalos cruzaron el Mediterráneo y desembarcaron en Italia para dirigirse hacia la capital del Imperio. Por 14 días, los vándalos saquearon Roma, llevándose con ellos objetos de mucho valor.